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        <title>30giorni</title>
        <description></description>
        <link>http://www.30giorni.it/</link>
        <lastBuildDate>Wed, 30 Jan 2013 14:04:34 +0100</lastBuildDate>
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        <item>
            <title>
	Una amistad que floreci&amp;oacute; bajo el signo de san Agust&amp;iacute;n
</title>
            <link>http://www.30giorni.it/articoli_id_78459_l2.htm</link>
            <description>&lt;p&gt;
	&lt;img alt=&quot;Don Giacomo Tantardini con Pietro Calogero&quot; src=&quot;http://www.30giorni.it/upload/articoli_immagini_interne/90-04-012.jpg&quot; style=&quot;float: left; margin-top: 3px; margin-bottom: 3px; width: 325px; height: 217px;&quot; /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Don Giacomo me recibi&amp;oacute; con una t&amp;iacute;mida caricia de sus ojos y un leve e infantil rubor cuando el 1 de abril de 2003 le fui presentado en el aula magna de la Universidad de Padua, poco antes de comenzar la tercera lecci&amp;oacute;n del ciclo de Convenios dedicados a la actualidad de san Agust&amp;iacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	El aula estaba repleta de j&amp;oacute;venes que esperan su palabra. Joven era tambi&amp;eacute;n el rostro de don Giacomo, sobre el que formaban una m&amp;aacute;gica trama los colores acuarelados de la piel, la p&amp;uacute;rpura y el &amp;aacute;mbar. Hac&amp;iacute;a tono con los colores incluso su voz, nobil&amp;iacute;simo y refinado destilado de un inagotable manantial de ideas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	La lectura y el comentario de textos agustinianos sobre la gracia y la belleza de la fe cristiana se oyeron en el aula durante casi una hora. En mi imaginaci&amp;oacute;n la figura de don Giacomo creci&amp;oacute; hasta lo indecible y cuando al terminar la lecci&amp;oacute;n me pidi&amp;oacute; que preparara algo para la lecci&amp;oacute;n siguiente, aun siendo consciente de mis l&amp;iacute;mites, no tuve el valor de negarme.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	As&amp;iacute; fue como el 20 de mayo de 2003, introduciendo en la misma aula la cuarta lecci&amp;oacute;n que iba a dar don Giacomo, trat&amp;eacute; el tema de la justicia terrenal en san Agust&amp;iacute;n e ilustr&amp;eacute; la actualidad de la misma especialmente en las relaciones con la pol&amp;iacute;tica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Antes de afrontar los temas que &amp;eacute;l hab&amp;iacute;a preparado para su lecci&amp;oacute;n, que trataba sobre otras tem&amp;aacute;ticas muy distintas, don Giacomo quiso intervenir sobre la concepci&amp;oacute;n agustiniana de la justicia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Confieso que lo escuch&amp;eacute; con admirado estupor por su capacidad de alcanzar en un tiempo brev&amp;iacute;simo una s&amp;iacute;ntesis alta y completa de la tem&amp;aacute;tica que yo acababa de tratar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Pens&amp;eacute; que era se&amp;ntilde;al de genuino talento especulativo y de profundo conocimiento del pensamiento del obispo de Hipona, que hab&amp;iacute;a madurado como colof&amp;oacute;n de un proceso de identificaci&amp;oacute;n con este &amp;uacute;ltimo, y que yo ahora quiero recordar aqu&amp;iacute; a grandes rasgos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;laquo;De lo que el procurador nos acaba de ilustrar&amp;raquo;, observ&amp;oacute; don Giacomo, &amp;laquo;me han asombrado sobre todo tres cosas, que me parecen profundamente agustinianas y profundamente actuales. La primera es la alusi&amp;oacute;n al hecho de que la justicia en sentido humano, cuya tarea es dar a cada cual lo suyo, es un &lt;em&gt;bonum&lt;/em&gt; de la ciudad terrenal, es una &lt;em&gt;cosa buena&lt;/em&gt; de aquella ciudad que Agust&amp;iacute;n describe como el realismo subrayado por el episodio del encuentro del emperador Alejandro Magno con el pirata&amp;raquo; (comentando el cual &amp;eacute;l se pregunta: &amp;laquo;&lt;em&gt;Remota itaque iustitia quid sunt regna nisi magna latrocinia?&lt;/em&gt;&amp;raquo;, arrinconada, pues, la justicia, &amp;iquest;en qu&amp;eacute; quedar&amp;iacute;an los reinos sino en grandes bandas de ladrones?).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;laquo;Lo segundo que me asombr&amp;oacute; especialmente&amp;raquo;, sigui&amp;oacute; diciendo don Giacomo, &amp;laquo;es que esta justicia tiene como ra&amp;iacute;z la naturaleza humana, la persona humana. Agust&amp;iacute;n sabe muy bien que el pecado original hiere la naturaleza humana como tal. Y sin embargo &amp;eacute;l defiende la naturaleza humana afirmando que ning&amp;uacute;n pecado puede destruir &lt;em&gt;extrema vestigia naturae&lt;/em&gt;, el &amp;uacute;ltimo umbral de la naturaleza humana que fue creada buena y en la que &lt;em&gt;habitat veritas&lt;/em&gt;, no en el sentido de que crea la verdad sino en el sentido de que en la naturaleza humana existe la posibilidad de reconocer la verdad, existe la posibilidad de reconocer la belleza, existe la posibilidad de reconocer el bien. Una naturaleza humana herida en la que permanece la apertura a la belleza, a la verdad, a la bondad, a la justicia. Una naturaleza humana herida, y sin embargo, &lt;em&gt;capax Dei&lt;/em&gt;&amp;raquo;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;img alt=&quot;El bautismo de san Agustín en un fresco del siglo XIV conservado en la iglesia de los Ermitaños de Padua&quot; src=&quot;http://www.30giorni.it/upload/articoli_immagini_interne/91-04-012.jpg&quot; style=&quot;float: right; margin-top: 3px; margin-bottom: 3px; width: 200px; height: 434px;&quot; /&gt;&amp;laquo;Lo &amp;uacute;ltimo por lo que estoy verdaderamente agradecido al procurador&amp;raquo;, termin&amp;oacute; diciendo don Giacomo, &amp;laquo;son las alusiones finales a la historicidad de la justicia humana y a su relatividad. Creo que esto es lo que Agust&amp;iacute;n pone m&amp;aacute;s en evidencia, de manera original, con respecto incluso a otros puntos presentes en la filosof&amp;iacute;a cristiana: la historicidad y la relatividad de la justicia de la ciudad terrenal con respecto a la justicia que es don gratuito de Dios. Pero esta historicidad y esta relatividad son posibilidades de fecundidad, son posibilidades de valorizar todos los modelos hist&amp;oacute;ricos sin imponer nada a los dem&amp;aacute;s, son facilidades de di&amp;aacute;logo. Precisamente por esa historicidad el &lt;em&gt;De civitate Dei&lt;/em&gt; es de una inmediatez y de una evidencia continuas. Agust&amp;iacute;n describe con realismo las cosas tal como son. Este realismo permite no imponer nada y valorar todas las posibilidades positivas. Esta alusi&amp;oacute;n es lo que m&amp;aacute;s me asombr&amp;oacute; de las cosas que escuch&amp;eacute;, junto a las amplias citas de Cicer&amp;oacute;n en su di&amp;aacute;logo sobre la &lt;em&gt;res publica&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Muy interesante y actual es que en la concepci&amp;oacute;n del hombre, en la concepci&amp;oacute;n de los &lt;em&gt;bona naturae&lt;/em&gt;, de los bienes de la naturaleza, Agust&amp;iacute;n no valoriza la tradici&amp;oacute;n neoplat&amp;oacute;nica, sino que valoriza la tradici&amp;oacute;n romana de Varr&amp;oacute;n y Cicer&amp;oacute;n. Tambi&amp;eacute;n a nivel cultural me parece realmente una de las cosas m&amp;aacute;s importantes y actuales. Agust&amp;iacute;n, que normalmente es considerado un cristiano plat&amp;oacute;nico, en la concepci&amp;oacute;n de la naturaleza humana y de los bienes esenciales de la naturaleza humana valoriza la tradici&amp;oacute;n romana relativista (digo relativista en el sentido en que hablaba el procurador Calogero de historicidad y de relatividad) y no la tradici&amp;oacute;n del neoplatonismo&amp;raquo;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Para terminar: un gran maestro, don Giacomo, que supo despertar en m&amp;iacute; con la fuerza encantadora de su cultura y con su arrollador arte de la comunicaci&amp;oacute;n la antigua pasi&amp;oacute;n por las ideas, las experiencias de la vida, el alt&amp;iacute;simo sentido de lo humano y de lo justo de Agust&amp;iacute;n, figura fundamental del cristianismo militante de los primeros siglos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Y al mismo tiempo un amigo: un amigo muy sensible, perennemente joven, humilde, esquivo, transparente como la m&amp;aacute;s transparente de las porcelanas que hayan salido jam&amp;aacute;s de las manos del hombre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Maestro y amigo con el que me relacion&amp;eacute; tiernamente hasta pocas semanas antes del gran vac&amp;iacute;o que nos ha dejado su muerte inesperada y al que ahora, con la mirada dirigida hacia el cielo, a&amp;ntilde;oro.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;em&gt;Venecia, 31 de mayo de 2012&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Pietro Calogero, cuando era joven fiscal auxiliar de Treviso, investig&amp;oacute; la matanza de la plaza Fontana, descubriendo la llamada &amp;ldquo;pista negra&amp;rdquo; y sacando a la luz las maniobras y encubrimientos de los servicios secretos italianos, delineando el proyecto subversivo conocido com&amp;uacute;nmente como &amp;ldquo;estrategia de la tensi&amp;oacute;n&amp;rdquo;. En Padua, durante los a&amp;ntilde;os setenta, dirigi&amp;oacute; la investigaci&amp;oacute;n que llev&amp;oacute; a la detenci&amp;oacute;n de los jefes de Autonomia Operaia (Negri, Scalzone, Piperno), poniendo al descubierto los v&amp;iacute;nculos entre esta organizaci&amp;oacute;n y las Brigadas Rojas. Actualmente es fiscal general en el Tribunal de Apelaci&amp;oacute;n de Venecia.&lt;/p&gt;
</description>
            <author>por Pietro Calogero</author>
        </item>
        <item>
            <title>
	En el surco de las Bienaventuranzas, el testimonio de don Giacomo Tantardini
</title>
            <link>http://www.30giorni.it/articoli_id_78460_l2.htm</link>
            <description>&lt;p&gt;
	&lt;img alt=&quot;El cardenal Angelo Sodano durante la homilía [© Massimo Quattrucci]&quot; src=&quot;http://www.30giorni.it/upload/articoli_immagini_interne/20-04-012.jpg&quot; style=&quot;float: left; margin-top: 3px; margin-bottom: 3px; width: 225px; height: 389px;&quot; /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Queridos hermanos obispos y sacerdotes, distinguidas autoridades, parientes y amigos del llorado don Giacomo, hermanos y hermanas en el Se&amp;ntilde;or:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Ha llegado la hora de dar el &amp;uacute;ltimo adi&amp;oacute;s a nuestro querido don Giacomo Tantardini, que nos dej&amp;oacute; silenciosamente la tarde del pasado jueves, poniendo fin a una vida completamente dedicada a ese Cristo que lo hab&amp;iacute;a &amp;ldquo;apresado&amp;rdquo;, como dec&amp;iacute;a &amp;eacute;l recordando una palabra usada por san Pablo hablando de s&amp;iacute; mismo en la Carta a los Filipenses (&lt;em&gt;Fil&lt;/em&gt; 3, 12).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Hoy nos hemos reunido en gran n&amp;uacute;mero entre los muros de esta hermosa Bas&amp;iacute;lica que &amp;eacute;l tanto quer&amp;iacute;a, para darle nuestro adi&amp;oacute;s. Un adi&amp;oacute;s afectuoso, agradecido. Por mi parte me he unido de buena gana a todos vosotros, que le hab&amp;eacute;is querido tanto, y prueba de ello es la cantidad de personas que hoy ha venido a este templo. Juntos, queridos amigos, daremos gracias al Se&amp;ntilde;or por hab&amp;eacute;rnoslo dado y lo confiaremos luego a las manos del Padre que est&amp;aacute; en los cielos, un Padre &amp;ldquo;rico en misericordia&amp;rdquo;, o, para decirlo con las palabras latinas tan queridas por don Giacomo, un Padre &amp;ldquo;&lt;em&gt;dives in misericordia&lt;/em&gt;&amp;rdquo; (cfr. &lt;em&gt;Ef&lt;/em&gt; 2, 4).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;Nuestro &lt;em&gt;Te Deum&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Hermanos m&amp;iacute;os, en cada misa damos gracias al Se&amp;ntilde;or por los dones que nos da a lo largo de nuestra existencia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Hoy, especialmente, queremos elevar a Dios un himno de gratitud por el don que ha hecho a su santa Iglesia con la vida y las obras de este gran sacerdote.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Un d&amp;iacute;a lejano el Buen Pastor le hab&amp;iacute;a hecho escuchar su voz misteriosa que le dec&amp;iacute;a: &amp;laquo;Ven y s&amp;iacute;gueme&amp;raquo; (&lt;em&gt;Mt&lt;/em&gt; 19, 21) y el joven generoso de Barzio, en la tierra de Lecco, respondi&amp;oacute; generosamente a aquella invitaci&amp;oacute;n. A la edad de veinticuatro a&amp;ntilde;os se hizo ministro del Se&amp;ntilde;or y comenz&amp;oacute; de este modo aquella misi&amp;oacute;n generosa que lo traer&amp;iacute;a luego a Roma, a esta Roma cristiana que &amp;eacute;l tanto quer&amp;iacute;a, donde invirti&amp;oacute; con santo ardor la mayor parte de sus 42 a&amp;ntilde;os de sacerdocio. Todos vosotros sois testigos de su afecto y su celo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Los &lt;em&gt;Hechos de los Ap&amp;oacute;stoles&lt;/em&gt; nos hablan de Pedro y de Juan, quienes despu&amp;eacute;s de Pentecost&amp;eacute;s predicaban &amp;laquo;con intrepidez&amp;raquo; la palabra de Cristo. Creo que el t&amp;eacute;rmino griego usado por san Lucas (cfr. &lt;em&gt;Hch&lt;/em&gt; 4, 29), el t&amp;eacute;rmino &lt;em&gt;parresia&lt;/em&gt; (&amp;pi;&amp;alpha;&amp;rho;&amp;rho;&amp;eta;&amp;sigma;ί&amp;alpha;)est&amp;aacute; m&amp;aacute;s que indicado para describir el estilo seguido por don Giacomo en su apostolado. &lt;em&gt;Parresia&lt;/em&gt; lo traducen los estudiosos con palabras distintas: intrepidez, valor, fortaleza, franqueza, pero todos ellos son t&amp;eacute;rminos que indican el esp&amp;iacute;ritu interior de nuestro querido difunto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Incluso parec&amp;iacute;a que se inspiraba en el mensaje que dej&amp;oacute; san Agust&amp;iacute;n a los cristianos de &amp;Aacute;frica: &amp;laquo;Sed entusiastas de la verdad, sin soberbia&amp;raquo;, o con el hermoso lat&amp;iacute;n ciceroniano que tanto amaba don Giacomo: &amp;laquo;&lt;em&gt;Sine superbia de veritate praesumite&lt;/em&gt;&amp;raquo; (&lt;em&gt;Contra litteras Petiliani&lt;/em&gt; I, 31: &lt;em&gt;Pl&lt;/em&gt; 43, 259).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Nosotros queremos cantar hoy por la vida de don Giacomo nuestro &lt;em&gt;Te Deum&lt;/em&gt; de agradecimiento al Se&amp;ntilde;or.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	En el &lt;em&gt;C&amp;aacute;ntico de las criaturas&lt;/em&gt;, san Francisco daba gracias al Se&amp;ntilde;or por &amp;ldquo;hermana muerte&amp;rdquo;. Nosotros hoy, en primer lugar, queremos dar gracias al Se&amp;ntilde;or por &amp;ldquo;hermana vida&amp;rdquo;, por la vida concedida a don Giacomo, la vida de la naturaleza y sobre todo por la vida m&amp;aacute;s preciosa, como es la de la gracia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;Nuestro sufragio&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	En segundo lugar, hermanos m&amp;iacute;os, hoy nuestra Eucarist&amp;iacute;a quiere tambi&amp;eacute;n ser una oraci&amp;oacute;n de sufragio. La fe cristiana nos ense&amp;ntilde;a que nada que no sea puro, que no sea santo, llega ante la presencia de Dios. En efecto, el Libro de los Proverbios de la Sagrada Escritura nos dice que &amp;laquo;tambi&amp;eacute;n el justo puede caer siete veces al d&amp;iacute;a&amp;raquo; (&lt;em&gt;Pr&lt;/em&gt; 24, 16).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Por eso la Iglesia, nuestra Madre y Maestra, siempre nos ha ense&amp;ntilde;ado a ofrecer oraciones, y especialmente el Sacrificio eucar&amp;iacute;stico, para que nuestros difuntos, debidamente purificados, puedan llegar a la visi&amp;oacute;n beat&amp;iacute;fica de Dios (cf. &lt;em&gt;Catecismo de la Iglesia cat&amp;oacute;lica&lt;/em&gt;, n. 1032).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;img alt=&quot;Una imagen de la misa exequial por don Giacomo Tantardini [© Massimo Quattrucci]&quot; src=&quot;http://www.30giorni.it/upload/articoli_immagini_interne/21-04-012.jpg&quot; style=&quot;float: right; margin-top: 3px; margin-bottom: 3px; width: 325px; height: 237px;&quot; /&gt;&lt;strong&gt;La luz de la fe&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Hermanos m&amp;iacute;os, nuestra celebraci&amp;oacute;n eucar&amp;iacute;stica, adem&amp;aacute;s, est&amp;aacute; iluminada toda ella por el esplendor de estas p&amp;aacute;ginas de la Palabra de Dios, que acabamos de escuchar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	En la primera lectura hemos escuchado algunas palabras de gran esperanza: &amp;laquo;Las almas de los justos est&amp;aacute;n en las manos de Dios&amp;raquo; (&lt;em&gt;Sap&lt;/em&gt; 3, 1), y luego hemos cantado en el Salmo del responso: &amp;laquo;Misericordioso y piadoso es el Se&amp;ntilde;or&amp;raquo; (&lt;em&gt;Sal&lt;/em&gt; 102): una visi&amp;oacute;n de esperanza.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	En la segunda lectura, el ap&amp;oacute;stol Pablo escrib&amp;iacute;a ya hace dos mil a&amp;ntilde;os a los romanos, que sufr&amp;iacute;an por las persecuciones y el martirio de tantos de sus hermanos: &amp;laquo;Tanto si vivimos como si morimos, somos siempre del Se&amp;ntilde;or&amp;raquo; (&lt;em&gt;Rm&lt;/em&gt; 14, 7-9).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	El Evangelio, en fin, nos ha vuelto a ofrecer el mensaje de las Bienaventuranzas. Es ese mensaje grandioso y exigente se inspir&amp;oacute; nuestro llorado don Giacomo. Por eso confiamos en que se haga realidad tambi&amp;eacute;n para &amp;eacute;l lo que Cristo prometi&amp;oacute; a sus disc&amp;iacute;pulos: &amp;laquo;Vuestro ser&amp;aacute; el Reino de los Cielos&amp;raquo;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;El Aleluya pascual&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Con esta visi&amp;oacute;n de fe, podemos despedir hoy a nuestro querido hermano don Giacomo. Al final de la misa, la liturgia pondr&amp;aacute; en nuestros labios un canto conmovedor de la tradici&amp;oacute;n cristiana primitiva: &lt;em&gt;In Paradisum deducant te Angeli&lt;/em&gt;, que los &amp;Aacute;ngeles te acompa&amp;ntilde;en al Para&amp;iacute;so.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Y hoy tambi&amp;eacute;n nosotros cantaremos esta dulce melod&amp;iacute;a, conservando en el coraz&amp;oacute;n el esp&amp;iacute;ritu del &lt;em&gt;Aleluya&lt;/em&gt; pascual. &amp;ldquo;Alabad al Se&amp;ntilde;or&amp;rdquo; es el significado original de la palabra &amp;ldquo;Aleluya&amp;rdquo; que suena desde hace dos mil a&amp;ntilde;os en nuestras iglesias. S&amp;iacute;, tambi&amp;eacute;n hoy queremos alabar al Se&amp;ntilde;or. Hoy y siempre cantaremos &lt;em&gt;Aleluya&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;Conclusi&amp;oacute;n&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	A Mar&amp;iacute;a Sant&amp;iacute;sima, por la que nuestro querido don Giacomo sent&amp;iacute;a una devoci&amp;oacute;n filial, le confiamos, en fin, el alma bendita de quien nos ha dejado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Las letan&amp;iacute;as lauretanas, llamadas as&amp;iacute; porque surgieron en Loreto, invocan a Mar&amp;iacute;a como &lt;em&gt;Ianua Coeli&lt;/em&gt;, Puerta del Cielo. Que reciba entre sus brazos amorosos a este hijo suyo amado y lo introduzca amorosamente al encuentro definitivo con Su Hijo Jes&amp;uacute;s, en la patria eterna del Para&amp;iacute;so. As&amp;iacute; sea.&lt;/p&gt;
</description>
            <author>por el cardenal Angelo Sodano</author>
        </item>
        <item>
            <title>
	El cristianismo: una historia sencilla
</title>
            <link>http://www.30giorni.it/articoli_id_78461_l2.htm</link>
            <description>&lt;p&gt;
	Quisiera comenzar con una frase de una poes&amp;iacute;a de Charles P&amp;eacute;guy que resume de alguna manera lo que acabamos de escuchar. Dice P&amp;eacute;guy en una de sus poes&amp;iacute;as a Nuestra Se&amp;ntilde;ora de Chartres: &amp;laquo;&lt;em&gt;Nos han dicho tantas cosas, oh Reina de los Ap&amp;oacute;stoles, / que no nos atraen los discursos. / Ya no tenemos m&amp;aacute;s altares que los tuyos, / ya no sabemos m&amp;aacute;s que una simple oraci&amp;oacute;n&lt;/em&gt;&amp;raquo;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Creo que cuando P&amp;eacute;guy a principios del siglo iba en peregrinaci&amp;oacute;n a Chartres a pedir la gracia de la curaci&amp;oacute;n para sus hijos&amp;hellip; que no estaban bautizados: P&amp;eacute;guy conviv&amp;iacute;a, por as&amp;iacute; decir, con una mujer jud&amp;iacute;a que no hab&amp;iacute;a aceptado bautizar a sus hijos. P&amp;eacute;guy, por tanto, no pudo nunca casarse cristianamente y no pod&amp;iacute;a recibir los sacramentos de la Iglesia, y, sin embargo, creo que P&amp;eacute;guy ha sido el testimonio po&amp;eacute;tico m&amp;aacute;s grande de estos &amp;uacute;ltimos siglos, el m&amp;aacute;s grande despu&amp;eacute;s de Dante. La gracia del Se&amp;ntilde;or es dada seg&amp;uacute;n la medida del don de Cristo, como quiere &amp;Eacute;l.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;laquo;&lt;em&gt;Nos han dicho tantas cosas, oh Reina de los Ap&amp;oacute;stoles, / que no nos atraen los discursos. / Ya no tenemos m&amp;aacute;s altares que los tuyos, / ya no sabemos m&amp;aacute;s que una simple oraci&amp;oacute;n&lt;/em&gt;&amp;raquo;. Y, sin embargo, esta tarde debo hablar. Quisiera, pues, decir simplemente tres cosas que me parecen que son las que la Tradici&amp;oacute;n de la Iglesia, que la sencillez de la Tradici&amp;oacute;n (&lt;em&gt;oraci&amp;oacute;n sencilla&lt;/em&gt; evoca la &lt;em&gt;sencillez de la Tradici&amp;oacute;n&lt;/em&gt;), que la sencillez de la Tradici&amp;oacute;n cristiana, precisamente por Navidad, reitera, repite.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;img alt=&quot;Dios llama a Adán y Eva después del pecado original, Capilla Palatina, Palermo&quot; src=&quot;http://www.30giorni.it/upload/articoli_immagini_interne/07-04-012.jpg&quot; style=&quot;float: left; margin-top: 3px; margin-bottom: 3px; width: 300px; height: 356px;&quot; /&gt;1. Hay una expresi&amp;oacute;n dogm&amp;aacute;tica que el mundo moderno, sobre todo en las &amp;uacute;ltimas d&amp;eacute;cadas, el mundo, ese mundo que est&amp;aacute; en la Iglesia, sobre todo ese mundo que est&amp;aacute; en la Iglesia, ha tratado casi de censurar. En cambio, no se entiende nada de la vida de los hombres y tampoco se entiende el cristianismo si no se parte de aqu&amp;iacute;: del pecado original. El pecado original. Es que todos los hombres, excepto Mar&amp;iacute;a, nacen con el pecado original. No se comprende nada de la vida, no se comprende nada &amp;ndash;dice en una expresi&amp;oacute;n muy hermosa el &amp;uacute;ltimo Concilio ecum&amp;eacute;nico de la Iglesia&amp;ndash; de la sociedad humana, si no se parte de aqu&amp;iacute;: que los hombres nacen malos. Como dice Jes&amp;uacute;s: &amp;laquo;&lt;em&gt;Vosotros que sois malos&amp;raquo;. &amp;laquo;&amp;iquest;Por qu&amp;eacute; me llamas bueno? Nadie es bueno sino s&amp;oacute;lo Dios&amp;raquo;. &amp;laquo;Si homo non periisset, Filius hominis non venisset&lt;/em&gt;&amp;raquo;, as&amp;iacute; resume san Agust&amp;iacute;n la conciencia de la Iglesia: &lt;em&gt;si el hombre no hubiera pecado, el Hijo del hombre no habr&amp;iacute;a venido&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Quisiera leer el comienzo del himno &lt;em&gt;Il Natale&lt;/em&gt; (&lt;em&gt;La Navidad&lt;/em&gt;) de Alessandro Manzoni&amp;hellip;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Alessandro Manzoni en muchos aspectos no es, digamos, un autor actual, porque en su estupenda novela, &lt;em&gt;Los Novios&lt;/em&gt;, describe una condici&amp;oacute;n cristiana como ya dada y, por tanto, no habla de nosotros, porque hoy ya no existe esa condici&amp;oacute;n. Quiz&amp;aacute; la pagina m&amp;aacute;s actual de &lt;em&gt;Los Novios&lt;/em&gt; es la que describe la conversi&amp;oacute;n del Innominado, cuando el Innominado, despu&amp;eacute;s de aquella noche, ve la gente contenta que va a recibir al cardenal Federico y se pregunta: &amp;laquo;&lt;em&gt;&amp;iquest;Qu&amp;eacute; tiene toda esa gente para estar alegre?&lt;/em&gt;&amp;raquo;. Esta es la p&amp;aacute;gina m&amp;aacute;s actual. &amp;laquo;&lt;em&gt;&amp;iquest;Qu&amp;eacute; tiene toda esa gente para estar alegre?&lt;/em&gt;&amp;raquo;. Y le nace en el coraz&amp;oacute;n &lt;em&gt;la curiosidad&lt;/em&gt; de ver por qu&amp;eacute; esta gente est&amp;aacute; alegre. Es la p&amp;aacute;gina que describe como uno puede hacerse cristiano hoy&amp;hellip; Los antepasados de Alessandro Manzoni eran de mi pueblo, que es Barzio, un peque&amp;ntilde;o pueblo sobre Lecco, y el abuelo de Alessandro Manzoni se llamaba Alessandro porque el patrono de Barzio, como el patrono de B&amp;eacute;rgamo, es san Alejandro. Y creo que tambi&amp;eacute;n el autor de &lt;em&gt;Los Novios&lt;/em&gt; se llama Alessandro por esto&amp;hellip; Otros motivos hacen que lo sienta cercano. Aunque, repito, Manzoni en muchos aspectos no es actual, no es ciertamente como P&amp;eacute;guy.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	El himno &lt;em&gt;La Navidad&lt;/em&gt; comienza con la imagen de esa roca que se ha desprendido de lo alto de la monta&amp;ntilde;a y est&amp;aacute; en el fondo del valle: &amp;laquo;&lt;em&gt;L&amp;agrave; dove cadde, immobile / Giace in sua lenta mole; / N&amp;eacute;, per mutar di secoli, / Fia che riveda il sole / Della sua cima antica, / Se una virtude amica / In alto nol trarr&amp;agrave;&lt;/em&gt;&amp;raquo; (All&amp;iacute; donde cay&amp;oacute;, inm&amp;oacute;vil / yace su inerte mole; / ni, con el pasar de los siglos, / volver&amp;aacute; a ver el sol /de su antigua cumbre, / si una virtud amiga / no la levanta). La roca que cae al valle desde lo alto de la monta&amp;ntilde;a no ser&amp;aacute; posible que vuelva a ver el sol de la cumbre, si una fuerza amiga no la toma consigo y la lleva de nuevo arriba. &amp;laquo;&lt;em&gt;Tal si giaceva il misero / Figliol del fallo primo&lt;/em&gt;&amp;raquo; (As&amp;iacute; yac&amp;iacute;a el pobre / Hijo de la primera culpa). As&amp;iacute; yac&amp;iacute;a el hombre, hijo del primer pecado. As&amp;iacute;. &amp;laquo;&lt;em&gt;Donde il superbo collo / pi&amp;ugrave; non potea levar&lt;/em&gt;&amp;raquo; (Que el soberbio cuello / ya no pod&amp;iacute;a erguir). Creo que esta es la definici&amp;oacute;n m&amp;aacute;s realista del pecado original.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;iquest;Qu&amp;eacute; es el pecado original? Don Giussani, en el &amp;uacute;ltimo volumen de la colecci&amp;oacute;n que recoge los di&amp;aacute;logos en una casa de los Memores Domini, dice: &amp;laquo;&amp;iquest;Qu&amp;eacute; es el pecado original? &amp;iquest;Qu&amp;eacute; es el orgullo del pecado original? &lt;em&gt;Es la afirmaci&amp;oacute;n de s&amp;iacute; mismo antes que de la realidad&lt;/em&gt;&amp;raquo;. El hombre no ve nada m&amp;aacute;s que s&amp;iacute; mismo. Ca&amp;iacute;do desde esta altura no ve nada m&amp;aacute;s que s&amp;iacute; mismo. La afirmaci&amp;oacute;n de s&amp;iacute; mismo antes que de la realidad. Hay adem&amp;aacute;s una estrofa en el himno que la leo toda porque es muy realista: &amp;laquo;&lt;em&gt;Qual mai tra i nati all&amp;rsquo;odio&lt;/em&gt;&amp;raquo; (Qui&amp;eacute;n entre los nacidos para el odio). Nacidos para el odio. As&amp;iacute;. Es as&amp;iacute; la condici&amp;oacute;n humana. Me llam&amp;oacute; la atenci&amp;oacute;n hace unas semanas que un escritor no cristiano, no cat&amp;oacute;lico, Bobbio, al recibir un premio en la Universidad de Stuttgart, citara a Hegel (Hegel maestro de todos, por desgracia, en estos decenios), citara a Hegel en una de sus pocas expresiones realistas, cuando dice &lt;em&gt;que la historia de la humanidad no es m&amp;aacute;s que una gran carnicer&amp;iacute;a&lt;/em&gt;. As&amp;iacute; es. La historia de la humanidad es una gran carnicer&amp;iacute;a. La historia de la humanidad, dice san Agust&amp;iacute;n, tomando el ejemplo de Roma, de la historia de Roma que nace de un fratricidio, &lt;em&gt;va de homicidio en homicidio&lt;/em&gt;. &amp;laquo;&lt;em&gt;Qual mai tra i nati all&amp;rsquo;odio&lt;/em&gt;&amp;raquo; (Qui&amp;eacute;n entre los nacidos para el odio). Nacidos para el odio. No por el gesto creador. La creaci&amp;oacute;n es buena. Pero de hecho, por el pecado original, se nace para el odio. Y tambi&amp;eacute;n las cosas buenas, las cosas bellas, inmediatamente se precipitan en la indiferencia. Y de esta condici&amp;oacute;n del pecado original se puede hacer experiencia, el hombre hace experiencia. La gran poes&amp;iacute;a no hace m&amp;aacute;s que hablar de esto. Para reconocer los efectos del pecado original no hace falta la fe, es suficiente la inteligencia humana. No reconocer los efectos del pecado original es una cuesti&amp;oacute;n de no inteligencia, de ilusi&amp;oacute;n, de idealismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;laquo;&lt;em&gt;Qual mai tra i nati all&amp;rsquo;odio, / Quale era mai persona, / Che al Santo inaccessibile&amp;hellip;&lt;/em&gt;&amp;raquo; (&amp;iquest;Qui&amp;eacute;n entre los nacidos para el odio, / &amp;iquest;qui&amp;eacute;n era la persona,/ que al Santo inaccesible...). Qu&amp;eacute; cristiano es en este momento Manzoni. &amp;laquo;Inaccesible&amp;raquo;: al Santo que no se puede alcanzar, al Santo desconocido, al Santo cuya faz no se conoce. Y si uno dice &lt;em&gt;Dios existe&lt;/em&gt; pero no lo ve (dice san Bernardo en una lectura del Breviario para el tiempo de Navidad), despu&amp;eacute;s de un tiempo &amp;iquest;c&amp;oacute;mo puede reconocer que existe, si no puede llegar a &amp;Eacute;l, si se ha despe&amp;ntilde;ado hasta el fondo del abismo, y a la luz del inicio, a la luz de la aurora del primer inicio de la creaci&amp;oacute;n, no puede llegar? &amp;iquest;C&amp;oacute;mo puede decir que existe? &amp;laquo;&lt;em&gt;Qual era mai persona, / Che al Santo inaccessibile / Potesse dir: perdona?&lt;/em&gt;&amp;raquo; (&amp;iquest;Qui&amp;eacute;n era la persona,/ que al Santo inaccesible / pudiera decir: perdona?). &amp;iexcl;Perd&amp;oacute;n! &amp;laquo; &amp;iquest;A qui&amp;eacute;n darle las gracias? &amp;iquest;Contra qui&amp;eacute;n blasfemar?&amp;raquo;, preguntaba Cesare Pavese en una de las &amp;uacute;ltimas frases de su diario. &amp;iquest;A qui&amp;eacute;n darle las gracias?, &amp;iquest;contra qui&amp;eacute;n blasfemar si el Misterio existe pero es inaccesible, existe pero no tiene rostro, existe pero es incomprensible, existe pero no se puede conocer? &amp;laquo;&lt;em&gt;Far novo patto eterno? / Al vincitore inferno / La preda sua strappar?&lt;/em&gt;&amp;raquo; (&amp;iquest;Hacer un nuevo pacto eterno? / &amp;iquest;Al vencedor infierno / su presa arrebatar?). &amp;iquest;Qui&amp;eacute;n pod&amp;iacute;a arrebatarle su presa al diablo?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Esta es la primera sugerencia: se nace con el pecado original. Y el dogma de la Iglesia dice que el pecado original hiere al hombre &lt;em&gt;in naturalibus&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;en sus dimensiones naturales&lt;/em&gt;. No s&amp;oacute;lo hace que la coherencia sea imposible. Por ejemplo, uno sabe que el aborto es pecado, pero luego es incoherente. No es solamente as&amp;iacute;. El pecado original impide &lt;em&gt;sucesivamente&lt;/em&gt; darse cuenta de que el aborto es pecado, porque el pecado original hiere a los hombres en su inteligencia natural: el pecado original no s&amp;oacute;lo &lt;em&gt;debilita&lt;/em&gt; la voluntad, sino que &lt;em&gt;ofusca&lt;/em&gt; la inteligencia en cuanto tal. De modo que, incluso lo que es natural, lo que es creatural, y tambi&amp;eacute;n lo que va contra el coraz&amp;oacute;n, contra el gesto creatural, el hombre est&amp;aacute; ofuscado a la hora de reconocerlo. No es que no pueda reconocerlo, es que est&amp;aacute; ofuscado interiormente. No se comprende la realidad, no se comprende el mundo, si no se parte de aqu&amp;iacute;. No se comprende el mundo en que vivimos, no se comprenden las circunstancias en que estamos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;img alt=&quot;&amp;lt;I&amp;gt;La Anunciación&amp;lt;/I&amp;gt;, con la escena de la expulsión de Adán y Eva del paraíso terrenal tras el pecado original, Fray Angélico, Museo del Prado, Madrid&quot; src=&quot;http://www.30giorni.it/upload/articoli_immagini_interne/10-04-012.jpg&quot; style=&quot;float: right; margin-top: 3px; margin-bottom: 3px; width: 325px; height: 258px;&quot; /&gt;2. &amp;iquest;Qu&amp;eacute; es lo que permanece en esta condici&amp;oacute;n? El Misterio inaccesible, que no tiene rostro, y el hombre, para quien la luz (la luz quiere decir sorpresa de la creaci&amp;oacute;n, que es buena), esta luz, ya no es familiar. La creaci&amp;oacute;n ya no es &lt;em&gt;cara beldad&lt;/em&gt;, ya no es querida belleza, sino ajenidad, enemistad, hasta el punto de que Ca&amp;iacute;n mata a Abel. &amp;iquest;Qu&amp;eacute; es lo que queda? Queda el coraz&amp;oacute;n. El coraz&amp;oacute;n herido, pero el coraz&amp;oacute;n permanece coraz&amp;oacute;n. Esta es la otra cosa importante que dice el catolicismo. Herido, &lt;em&gt;ofuscado&lt;/em&gt; en el reconocimiento de lo verdadero y &lt;em&gt;debilitado&lt;/em&gt; en la posibilidad de ser coherente con lo verdadero, y, sin embargo, el coraz&amp;oacute;n permanece. Permanece el coraz&amp;oacute;n del hombre. El coraz&amp;oacute;n que nuestra madre, nuestro padre nos han dado, que Dios mediante ellos nos ha dado, permanece coraz&amp;oacute;n. Es decir, el coraz&amp;oacute;n permanece expectativa, expectativa de encontrar algo. El coraz&amp;oacute;n permanece petici&amp;oacute;n de estar contento, el coraz&amp;oacute;n permanece petici&amp;oacute;n de felicidad. El coraz&amp;oacute;n herido sigue siendo coraz&amp;oacute;n&lt;strong&gt;.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Les leo dos fragmentos de la poes&amp;iacute;a m&amp;aacute;s hermosa de Leopardi, &lt;em&gt;A su dama&lt;/em&gt;, cuando Leopardi dice que lo que buscaba en la belleza de la mujer era una belleza m&amp;aacute;s grande, una belleza que finalmente pudiera satisfacer la expectativa del coraz&amp;oacute;n. Pero a&amp;ntilde;ade que esto era un sue&amp;ntilde;o de cuando era adolescente. Al llegar a la edad adulta se da cuenta de que este sue&amp;ntilde;o es imposible. &amp;laquo;&lt;em&gt;Viva mirarti omai / Nulla spene m&amp;rsquo;avanza&lt;/em&gt;&amp;raquo; (De mirarte viva /ninguna esperanza me queda). No tengo ninguna esperanza de verte viva, oh belleza. Ya no tengo ninguna esperanza de encontrar, aqu&amp;iacute; en esta vida, esa cosa imprevista, esa cosa imprevisible, que mi coraz&amp;oacute;n espera. &amp;laquo;&lt;em&gt;Gi&amp;agrave; sul novello / Aprir di mia giornata incerta e bruna&lt;/em&gt;&amp;raquo; (Ya apenas al abrirse / de mi jornada incierta, oscura). La genialidad humana es profec&amp;iacute;a de Cristo. No en el sentido de que anticipa a Cristo, no en el sentido de que hace discursos cristianos. Sino en el sentido de que Lo espera, rogando o blasfemando, pero Lo espera. &amp;laquo;&lt;em&gt;Gi&amp;agrave; sul novello / Aprir di mia giornata incerta e bruna&lt;/em&gt;&amp;raquo; (Ya apenas al abrirse / de mi jornada incierta, oscura). &amp;laquo;Incierta&amp;raquo;. Si el Santo, si el Misterio es inaccesible, &amp;iquest;qu&amp;eacute; puede hacer el hombre si no permanecer incierto? &amp;iquest;Qu&amp;eacute; puede hacer el hombre? No se puede condenar al hombre, no se puede condenar al hombre por su nihilismo, no se puede condenar al hombre por su &amp;ldquo;no fe&amp;rdquo;. &amp;iquest;Qu&amp;eacute; puede hacer si el Misterio no tiene rostro? &amp;iquest;Qu&amp;eacute; puede hacer? Porque, adem&amp;aacute;s, el nihilismo (san Agust&amp;iacute;n en esto anticipa y responde a Nietzsche) nace del hecho de que uno se da cuenta de que ese Dios que uno mismo afirma es una proyecci&amp;oacute;n de uno mismo, es decir se da cuenta de que no existe. Si Dios es una proyecci&amp;oacute;n, una &lt;em&gt;imagen&lt;/em&gt; de uno mismo, uno se da cuenta de que ese Dios no existe, no es nada. &lt;em&gt;Nihil est, no es nada&lt;/em&gt;. &amp;laquo;&lt;em&gt;&amp;hellip;incerta e bruna, / Te viatrice in questo arido suolo / Io mi pensai&lt;/em&gt;&amp;raquo; (&amp;hellip;incierta, oscura, / viajera en este &amp;aacute;rido suelo / te imagin&amp;eacute;). Pens&amp;eacute; que te encontrar&amp;iacute;a en este &amp;aacute;rido suelo, encontrar lo que el coraz&amp;oacute;n espera. &amp;laquo;&lt;em&gt;Ma non &amp;egrave; cosa in terra / Che ti somigli&lt;/em&gt;&amp;raquo;. Pero en la tierra no he encontrado nada, nada que meritase hasta el fondo mi coraz&amp;oacute;n. Muchas cosas (tambi&amp;eacute;n Leopardi tuvo muchas mujeres), pero nada, ninguna real&amp;shy;mente que meritase hasta el fondo mi coraz&amp;oacute;n. &amp;laquo;&lt;em&gt;Ma non &amp;egrave; cosa in terra / Che ti somigli; e s&amp;rsquo;anco pari alcuna / Ti fosse al volto, agli atti, alla favella, / Saria, cos&amp;igrave; conforme, assai men bella&lt;/em&gt;&amp;raquo; (Mas no hay nada en esta tierra/ que se asemeje a ti; y si acaso alguna / en el rostro, en los actos, en el habla / pudiera parecerse, ser&amp;iacute;a mucho menos hermosa). Aqu&amp;iacute; est&amp;aacute; la intuici&amp;oacute;n, que puede ser solo gracia: si acaso hubiera un cosa que se te pareciera en el rostro, en las palabras, en los gestos, &amp;laquo;&lt;em&gt;ser&amp;iacute;a mucho menos hermosa&lt;/em&gt;&amp;raquo; de lo que mi coraz&amp;oacute;n espera&lt;strong&gt;. &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Esta poes&amp;iacute;a termina con una oraci&amp;oacute;n, la oraci&amp;oacute;n m&amp;aacute;s estupenda de un ateo, porque Giacomo Leopardi era ateo y materialista. Ning&amp;uacute;n &lt;em&gt;devoto&lt;/em&gt; ha escrito una oraci&amp;oacute;n as&amp;iacute; al Misterio que se ha revelado: &amp;laquo;&lt;em&gt;Se delle eterne idee / L&amp;rsquo;una sei tu cui di sensibil forma / Sdegni l&amp;rsquo;eterno senno esser vestita&lt;/em&gt;&amp;raquo; (Si una de las ideas / eternas eres t&amp;uacute;, a la que de sensibles formas / no visti&amp;oacute; la sabidur&amp;iacute;a eterna). Si t&amp;uacute;, oh belleza, si t&amp;uacute;, oh cosa que el coraz&amp;oacute;n espera, si t&amp;uacute;, oh &lt;em&gt;cosa&lt;/em&gt; que el coraz&amp;oacute;n pide, si t&amp;uacute;, felicidad, eres una de las ideas eternas que desde&amp;ntilde;a vestirse de sensible forma. &amp;laquo;&lt;em&gt;E fra caduche spoglie / Provar gli affanni di funerea vita&lt;/em&gt;&amp;raquo; (ni en caducos despojos, l&amp;uacute;gubre, /prob&amp;oacute; los afanes de fun&amp;eacute;rea vida), y desde&amp;ntilde;as experimentar aqu&amp;iacute; en la tierra los afanes de esta vida que corre hacia la muerte, &amp;laquo;&lt;em&gt;Di qua dove son gli anni infausti e brevi, / Questo d&amp;rsquo;ignoto amante inno ricevi&lt;/em&gt;&amp;raquo; (De aqu&amp;iacute;, donde el vivir es triste y breve, / de ignoto amante este himno recibe).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;laquo;&lt;em&gt;De aqu&amp;iacute;, donde el vivir es triste y breve&lt;/em&gt;&amp;raquo;. Esto es realismo cristiano. De un ateo, pero es realismo cristiano. Es realismo humano y, por tanto, profec&amp;iacute;a de Quien el coraz&amp;oacute;n lo ha creado as&amp;iacute;. De aqu&amp;iacute; donde las cosas pasan r&amp;aacute;pidamente. Pasa r&amp;aacute;pidamente tambi&amp;eacute;n lo bello, tambi&amp;eacute;n la sonrisa del ni&amp;ntilde;o, del hijo, el cari&amp;ntilde;o a la mujer que se ama. &amp;laquo;&lt;em&gt;De aqu&amp;iacute;, donde el vivir es triste y breve, / de ignoto amante este himno recibe&lt;/em&gt;&amp;raquo;. Queda el coraz&amp;oacute;n, el coraz&amp;oacute;n que espera &lt;em&gt;algo&lt;/em&gt; as&amp;iacute;. Pero el hombre (y usamos una vez m&amp;aacute;s una expresi&amp;oacute;n de Agust&amp;iacute;n, que de este coraz&amp;oacute;n ha sido en la Iglesia el testimonio quiz&amp;aacute;s humanamente m&amp;aacute;s fascinante), &lt;em&gt;el hombre est&amp;aacute; lejos de este coraz&amp;oacute;n&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;fugitivus cordis sui&lt;/em&gt;. El hombre esta lejos de esta petici&amp;oacute;n y el hombre se conforma. Se da por contento. &amp;iquest;De qu&amp;eacute; se contenta el hombre? De la usura, de la lujuria y del poder. Y no hay religi&amp;oacute;n que resista. Se contenta con estas tres cosas, el dinero, la lujuria y el poder, tanto los que creen en Dios como los que no creen. Esto es una de las cosas m&amp;aacute;s impresionantes del &lt;em&gt;De civitate Dei&lt;/em&gt; de Agust&amp;iacute;n. Creer en Dios de por s&amp;iacute; no cambia la vida, de por s&amp;iacute; no cambia la vida. Todos los libros del &lt;em&gt;De civitate Dei&lt;/em&gt; de Agust&amp;iacute;n son actuales. En los libros VIII, IX y X Agust&amp;iacute;n habla de los fil&amp;oacute;sofos que conocieron a Dios, que reconocieron la existencia de Dios. Y, sin embargo, al final &amp;laquo;&lt;em&gt;pensaron que deb&amp;iacute;an ofrecer honores divinos y sacrificios al diablo&lt;/em&gt;&amp;raquo;. El satanismo puede ser tambi&amp;eacute;n la consecuencia de proclamarse creyente en Dios, porque creer en Dios no cambia realmente la vida. Es otra cosa lo que cambia la vida. Si creer en Dios cambiara la vida, &lt;em&gt;no era menester que Mar&amp;iacute;a diera a luz&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;img alt=&quot;&amp;lt;I&amp;gt;Descanso en la huida a Egipto&amp;lt;/I&amp;gt;, Bartolomé Esteban Murillo, Museo Puskin, Moscú [© Foto Scala Firenze]&quot; src=&quot;http://www.30giorni.it/upload/articoli_immagini_interne/11-04-012.jpg&quot; style=&quot;float: left; margin-top: 3px; margin-bottom: 3px; width: 300px; height: 341px;&quot; /&gt;3. Por esto celebramos la Navidad. &amp;iquest;Comprenden? Porque si creer en Dios cambiara la vida, no hubiera sido necesario lo que ocurri&amp;oacute; hace dos mil a&amp;ntilde;os. Y adem&amp;aacute;s: no podr&amp;iacute;amos estar agradecidos como lo estamos. Cuando hace dos mil a&amp;ntilde;os en aquel pueblo, al l&amp;iacute;mite de Palestina, &lt;em&gt;en la Galilea de los gentiles&lt;/em&gt;, fue enviado el &amp;aacute;ngel Gabriel a una muchacha jud&amp;iacute;a de nombre Mar&amp;iacute;a&amp;hellip; Comenz&amp;oacute; todo all&amp;iacute;. El Santo inaccesible, Aquel que ha creado el coraz&amp;oacute;n bueno&amp;hellip; (pero el pecado original ha conducido a esta condici&amp;oacute;n por la que el hombre de hecho se contenta, no puede por menos que contentarse con la lujuria, el dinero y el poder), el Santo inaccesible se hizo carne en el vientre de una mujer. Un hecho. Esa historia sencilla comenz&amp;oacute; all&amp;iacute;. Y comenz&amp;oacute; precisamente como historia, como historia sencilla. Comenz&amp;oacute; con &amp;laquo;Salve, llena de gracia, el Se&amp;ntilde;or es contigo&amp;raquo;. Y esta muchacha jud&amp;iacute;a, que no comprendi&amp;oacute; inmediatamente, se conturb&amp;oacute; y se preguntaba qu&amp;eacute; significar&amp;iacute;a ese saludo. Y el &amp;aacute;ngel le dijo: &amp;laquo;No temas, Mar&amp;iacute;a, porque has encontrado gracia ante Dios&amp;raquo;. Y entonces la joven pronunci&amp;oacute; aquel &amp;laquo;S&amp;iacute;&amp;raquo;, aquel &amp;laquo;Heme aqu&amp;iacute;&amp;raquo;, por lo que el hombre tiene la esperanza de ser salvado. Sin aquel &amp;laquo;Heme aqu&amp;iacute;&amp;raquo;, el creer en Dios no da esperanza al hombre. Aquel &amp;laquo;Heme aqu&amp;iacute;&amp;raquo; inicia una historia, una historia sencilla. Una historia quiere decir que Aquel que comenz&amp;oacute; as&amp;iacute; con Mar&amp;iacute;a (&amp;laquo;Has encontrado gracia ante Dios &amp;raquo;) es &amp;Eacute;l, es &amp;Eacute;l quien lleva adelante este inicio. En efecto, piensen en la Virgen. Piensen: permaneci&amp;oacute; en este &amp;laquo;Heme aqu&amp;iacute;&amp;raquo; incluso cuando el &amp;aacute;ngel la dej&amp;oacute; y se fue. Piensen en el consuelo&amp;hellip; (es una de las cosas que m&amp;aacute;s me impresionan, que m&amp;aacute;s me conmueven con relaci&amp;oacute;n a la Virgen), piensen en el primer consuelo que tuvo, la prima vez que vio confirmado que lo que hab&amp;iacute;a o&amp;iacute;do era real, cuando como toda mujer se da cuenta de que est&amp;aacute; embarazada. Debi&amp;oacute; ser algo del otro mundo. Porque quer&amp;iacute;a decir que aquella promesa era real, la promesa a la que inmediatamente hab&amp;iacute;a dicho &amp;laquo;S&amp;iacute;&amp;raquo;, a la que inmediatamente hab&amp;iacute;a dicho &amp;laquo;Heme aqu&amp;iacute;&amp;raquo;, esa promesa era real, lo que Otro hab&amp;iacute;a comenzado lo iba a llevar a cabo. Y, as&amp;iacute;, el otro consuelo que me asombra y me conmueve es cuando a san Jos&amp;eacute; se le apareci&amp;oacute; en sue&amp;ntilde;os el &amp;aacute;ngel y le dijo: &amp;laquo;Jos&amp;eacute;, hijo de David, no temas tomar contigo a Mar&amp;iacute;a tu esposa, porque lo concebido en ella viene del Esp&amp;iacute;ritu Santo&amp;raquo;. Y piensen, porque lo podemos imaginar&amp;hellip; (y es otra cosa respecto a todas las religiones de este mundo, es otra cosa. Es una historia de hombres, de j&amp;oacute;venes, eran dos j&amp;oacute;venes), piensen en qu&amp;eacute; sinti&amp;oacute; Mar&amp;iacute;a cuando Jos&amp;eacute; la tom&amp;oacute; consigo. Un hecho que le confirm&amp;oacute; una vez m&amp;aacute;s que aquel encuentro, aquel &amp;laquo;Salve, llena de gracia&amp;raquo; era real. Y luego fueron juntos a ver a Isabel, porque el &amp;aacute;ngel le hab&amp;iacute;a dicho que tambi&amp;eacute;n Isabel esperaba un hijo y este hecho confirmaba asimismo aquel &amp;laquo;Salve, llena de gracia, no temas, Mar&amp;iacute;a&amp;raquo;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;iquest;Por qu&amp;eacute; es una historia sencilla el cristianismo? Es una historia sencilla (usamos una palabra que usa la Iglesia desde hace dos mil a&amp;ntilde;os) porque es gracia, porque es un acontecimiento y, por tanto, una historia de gracia. Si no fuera gracia, ser&amp;iacute;a una cosa complicada. &amp;iquest;Por qu&amp;eacute; no es sencilla la religiosidad humana? Porque nace del hombre. Porque es el intento &lt;em&gt;bueno&lt;/em&gt; del hombre, partiendo de las cosas creadas, de reconocer al Creador. Pero esto no es una cosa sencilla, es una cosa fatigosa. Dice el dogma de fe: es una cosa &lt;em&gt;fatigosa&lt;/em&gt;, una cosa &lt;em&gt;de pocos&lt;/em&gt;, una cosa que, incluso cuando la religiosidad llega a su t&amp;eacute;rmino (el Misterio existe), &lt;em&gt;est&amp;aacute; mezclada con errores&lt;/em&gt;. Son las palabras del dogma de la Iglesia. No solo es de pocos, no solo es fatigosa, sino que incluso cuando uno llega a decir &amp;laquo;Dios existe&amp;raquo;, esta afirmaci&amp;oacute;n est&amp;aacute; mezclada con errores. En cambio, hace dos mil a&amp;ntilde;os comenz&amp;oacute; una cosa que es muy sencilla. A aquella muchacha se le prometi&amp;oacute; que concebir&amp;iacute;a y dar&amp;iacute;a a luz. Y durante esos nueve meses, sucedieron muchos hechos muy humanos&amp;hellip; Ante todo, se da cuenta de que est&amp;aacute; embarazada y que su vientre aumenta como el vientre de una mujer embarazada. Y el testimonio de Jos&amp;eacute;, que la toma consigo obedeciendo al Misterio m&amp;aacute;s grande que &amp;eacute;l. Y el testimonio de su prima Isabel: tambi&amp;eacute;n ella tiene un hijo. Y aquella Navidad, aquella primera Navidad, cuando por primera vez los ojos de dos muchachos, de Mar&amp;iacute;a y de Jos&amp;eacute;, vieron a Dios. Vieron a Dios. As&amp;iacute; comienza el cristianismo. No creyeron que Dios existe, no, esto lo creen tambi&amp;eacute;n los musulmanes que quiz&amp;aacute; en esta religiosidad son m&amp;aacute;s religiosos que nosotros, pero no han visto. No han visto &amp;ndash; y, sin embargo, ha venido&amp;ndash; y en la religiosidad y en la moralidad pueden ser m&amp;aacute;s morales y m&amp;aacute;s religiosos que nosotros. Por esto, entre otras cosas, fue grande Pablo VI cuando no hizo nada contra la construcci&amp;oacute;n de la mezquita de Roma, es m&amp;aacute;s, a quienes le dec&amp;iacute;an que por lo menos consiguiera la reciprocidad, les respond&amp;iacute;a que la Iglesia no se rebajaba a ese nivel. Pero hay algo m&amp;aacute;s. El cristianismo es otra cosa respecto a todas las religiones del mundo, a todas las morales del mundo. Y es que hace dos mil a&amp;ntilde;os un chico y una chica, Jos&amp;eacute; y Mar&amp;iacute;a, vieron a Dios con sus ojos, no en una visi&amp;oacute;n m&amp;iacute;stica. Mar&amp;iacute;a lo pari&amp;oacute;. Y Jos&amp;eacute; y ella &lt;em&gt;asombrados&lt;/em&gt; lo miraron. As&amp;iacute; comenz&amp;oacute; la historia cristiana. Estaban all&amp;iacute; mirando a Dios. Y luego, esa misma noche, los &amp;aacute;ngeles anunciaron a los pastores que en la ciudad de David (porque Dios es fiel a sus promesas), &amp;laquo;Hoy, en la ciudad de David, os ha nacido el Salvador&amp;raquo;.Y los pastores fueron, fueron y vieron a un ni&amp;ntilde;o. Este ni&amp;ntilde;o era Dios. As&amp;iacute; cuando en el &lt;em&gt;Credo&lt;/em&gt; decimos &amp;laquo;&lt;em&gt;Dios de Dios, Luz de luz, Dios verdadero de Dios verdadero&lt;/em&gt; [ese ni&amp;ntilde;o], &lt;em&gt;engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho, que por nosotros los hombres y por nuestra salvaci&amp;oacute;n&lt;/em&gt; [por nosotros los hombres, por el hombre que se contenta de la lujuria, de la usura y del poder, por este hombre, no por los hombres de buena voluntad (la buena voluntad es la de &amp;Eacute;l), sino por este hombre concreto], &lt;em&gt;que por nosotros los hombres y por nuestra salvaci&amp;oacute;n baj&amp;oacute; del cielo y por obra del Esp&amp;iacute;ritu Santo se encarn&amp;oacute;&amp;hellip;&lt;/em&gt;&amp;raquo;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	A&amp;ntilde;ado esto. Despu&amp;eacute;s de Mar&amp;iacute;a y Jos&amp;eacute;, despu&amp;eacute;s de esos treinta a&amp;ntilde;os en que el Eterno, que comenz&amp;oacute; a existir y a crecer en el tiempo (el Eterno, permaneciendo eterno, comenz&amp;oacute; a existir y a crecer en el tiempo y a contar los d&amp;iacute;as, las horas, los meses y los a&amp;ntilde;os, como todos los ni&amp;ntilde;os), despu&amp;eacute;s de esos treinta a&amp;ntilde;os que vivi&amp;oacute; en Nazaret, obedeciendo a su padre y a su madre, empieza la misi&amp;oacute;n, cuando aquella tarde a orillas del Jord&amp;aacute;n los dos primeros lo encontraron, cuando Juan y Andr&amp;eacute;s, despu&amp;eacute;s de que Juan Bautista dijera se&amp;ntilde;alando &amp;laquo;He aqu&amp;iacute; el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo&amp;raquo;, se fueron detr&amp;aacute;s de &amp;Eacute;l. Fueron detr&amp;aacute;s de &amp;Eacute;l atra&amp;iacute;dos por &amp;Eacute;l. Y entonces Jes&amp;uacute;s se vuelve y a estos dos muchachos &amp;ndash;Andr&amp;eacute;s estaba casado, tendr&amp;iacute;a, pues, algunos a&amp;ntilde;os m&amp;aacute;s, pero Juan era jovenc&amp;iacute;simo&amp;ndash;, a estos dos muchachos les pregunta: &amp;laquo;&amp;iquest;Qu&amp;eacute; busc&amp;aacute;is?&amp;raquo;. Me llama siempre la atenci&amp;oacute;n esto. No le respondieron buscamos la verdad, buscamos la felicidad, tampoco le dijeron buscamos al Mes&amp;iacute;as. Lo que buscaba el coraz&amp;oacute;n Lo ten&amp;iacute;an delante. Lo ten&amp;iacute;an delante. El coraz&amp;oacute;n es infalible, en esto el coraz&amp;oacute;n es infalible. Hay una tesis muy hermosa de la teolog&amp;iacute;a cat&amp;oacute;lica que habla de la infalibilidad de la fe. La infalibilidad del magisterio es &lt;em&gt;secundaria&lt;/em&gt; respecto a la infalibilidad de la fe. La fe es infalible. Lo que buscaban, lo que el coraz&amp;oacute;n buscaba, lo ten&amp;iacute;an delante. Entonces, a la pregunta, &amp;laquo;&amp;iquest;Qu&amp;eacute; busc&amp;aacute;is?&amp;raquo;, responden preguntando lo &amp;uacute;nico que se puede preguntar. Cuando uno encuentra lo que el coraz&amp;oacute;n desea, puede solo pedir que eso permanezca. &amp;laquo;Maestro, &amp;iquest;d&amp;oacute;nde vives?&amp;raquo;, es decir &amp;laquo;&amp;iquest;d&amp;oacute;nde te quedas?&amp;raquo;. &amp;iquest;D&amp;oacute;nde est&amp;aacute;s para quedarnos contigo? P&amp;uacute;blicamente, aqu&amp;iacute;. All&amp;iacute;, con Mar&amp;iacute;a y Jos&amp;eacute;, digamos, privadamente. Los treinta a&amp;ntilde;os de vida privada, privada pero con muchos episodios p&amp;uacute;blicos: los pastores, luego los Magos, despu&amp;eacute;s cuando ten&amp;iacute;a doce a&amp;ntilde;os en el Templo&amp;hellip; Pero, con todo, una historia privada. Este es el inicio de la historia p&amp;uacute;blica, de la historia por la que esta tarde estamos aqu&amp;iacute;. Por la que existe en el mundo esta historia sencilla de personas que se asombraron porque lo encontraron. &lt;em&gt;Historia sencilla&lt;/em&gt;: se asombraron porque lo hab&amp;iacute;an encontrado y una vez que lo encontraron depende de &amp;Eacute;l, no depende ante todo de ti, depende de &amp;Eacute;l que permanezca contigo. Es sencillo por esto. De no ser as&amp;iacute; &amp;ndash;puesto que el inicio del cristianismo es gracia (si uno es cristiano, esto lo tiene que decir)&amp;ndash; se introduce otra din&amp;aacute;mica. &amp;iexcl;No! Una vez que se ha encontrado, &amp;iquest;qu&amp;eacute; sucede? &amp;iquest;Qu&amp;eacute; has hecho para encontrarlo? Nada. Entonces, mira, no te afanes, porque depende de &amp;Eacute;l. Depende de &amp;Eacute;l, que te ha encontrado y que permanece fiel. Depende de &amp;Eacute;l, que te es fiel, no depende en primer lugar de tu fidelidad. Depende de &amp;Eacute;l. Por esto es sencillo. Es sencillo porque no solo te encuentra &amp;Eacute;l, no solo fue &amp;Eacute;l quien sali&amp;oacute; al encuentro de los primeros, sino que depende de &amp;Eacute;l que permaneciera con los primeros, depende de &amp;Eacute;l que al d&amp;iacute;a siguiente se dejara encontrar de nuevo por los primeros, depende de &amp;Eacute;l que al otro d&amp;iacute;a tambi&amp;eacute;n&amp;hellip;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Andr&amp;eacute;s aquella tarde volvi&amp;oacute; a su casa y le dijo a su hermano Pedro: &amp;laquo;Hemos encontrado al Mes&amp;iacute;as&amp;raquo;. Otra cosa que me asombra es pensar que Pedro la primera vez que entrevi&amp;oacute; humanamente al Misterio hecho carne fue mirando el rostro de su hermano. Nunca hab&amp;iacute;a visto el rostro de Andr&amp;eacute;s as&amp;iacute;, el rostro de su hermano no lo hab&amp;iacute;a visto nunca as&amp;iacute;, porque la gracia tiene un reverbero en lo humano. La gracia es visible. Tiene una fuente invisible, pero tiene un reverbero visible, el reflejo de la gracia se ve, se ve y es inconfundible. Es infalible el reflejo de la gracia, es inconfundible con cualquier otra belleza. Es la belleza por la que el coraz&amp;oacute;n ha sido creado. Entonces no solo es &amp;Eacute;l quien sale al encuentro, sino que es &amp;Eacute;l quien permanece, y as&amp;iacute; al d&amp;iacute;a siguiente, cuando vio a Pedro, le dijo: &amp;laquo;Tu eres Sim&amp;oacute;n, hijo de Juan, t&amp;uacute; te llamar&amp;aacute;s Pedro&amp;raquo;. Y de dos pasaron a ser tres y as&amp;iacute; siguieron adelante durante tres a&amp;ntilde;os&amp;hellip; As&amp;iacute;. Pero piensen en esos tres a&amp;ntilde;os, piensen de qui&amp;eacute;n era la iniciativa. No era de los que le segu&amp;iacute;an, la iniciativa era siempre suya. Como cuando el joven rico, que fue invitado a seguirle, es m&amp;aacute;s, al que am&amp;oacute;&amp;hellip; Jes&amp;uacute;s lo mir&amp;oacute; y se enterneci&amp;oacute;, lo am&amp;oacute;. Y, sin embargo, el joven no le sigue, y entonces Jes&amp;uacute;s dice que para un rico es imposible entrar en el Reino de los Cielos, y Pedro le pregunta: &amp;laquo;&amp;iquest;Y qui&amp;eacute;n podr&amp;aacute; salvarse?&amp;raquo;. Y aqu&amp;iacute; hay una de las frases m&amp;aacute;s bellas del Evangelio: &amp;laquo;Y Jes&amp;uacute;s fijando en ellos su mirada [mir&amp;aacute;ndolos, no haciendo teolog&amp;iacute;a, mir&amp;aacute;ndolos] les dijo: &amp;ldquo;Para Dios nada es imposible&amp;rdquo;&amp;raquo;. &lt;em&gt;Mir&amp;aacute;ndolos&lt;/em&gt;: porque lo que para &amp;eacute;l era evidente como Misterio, como hombre lo aprend&amp;iacute;a de lo que suced&amp;iacute;a, como nosotros aprendemos de lo que sucede. Si Pedro estaba all&amp;iacute;, si Juan estaba all&amp;iacute;, si Mateo estaba all&amp;iacute; (pensaba hoy, viendo los cuadros de Caravaggio, pensaba en la &lt;em&gt;Vocaci&amp;oacute;n de Mateo&lt;/em&gt; de Caravaggio en San Luis de los Franceses, en Roma), si Zaqueo baj&amp;oacute; del &amp;aacute;rbol lleno de alegr&amp;iacute;a, quiere decir que para Dios nada es imposible. Porque Mateo era rico, recaudaba el dinero para los invasores romanos, y Zaqueo, el m&amp;aacute;s rico de Jeric&amp;oacute;&amp;hellip; si ellos estaban all&amp;iacute;, quiere decir que para Dios nada es imposible. Tambi&amp;eacute;n Jes&amp;uacute;s, como hombre, aprendi&amp;oacute; la naturaleza del Misterio de lo que suced&amp;iacute;a. Lo que como Dios conoc&amp;iacute;a, lo aprendi&amp;oacute; como hombre de la experiencia. Dice san Bernardo en una de las frases m&amp;aacute;s estupendas sobre el misterio de Jes&amp;uacute;s: lo que por naturaleza conoc&amp;iacute;a desde la eternidad (que para Dios nada es imposible) lo aprendi&amp;oacute; de la experiencia humana. Tambi&amp;eacute;n &amp;eacute;l se asombr&amp;oacute; cuando vio a Zaqueo echarse a correr. Piensen en el episodio de Zaqueo. Este hombre peque&amp;ntilde;o de estatura que tuvo que subirse a un &amp;aacute;rbol para verle pasar. Este peque&amp;ntilde;o hombre que era el jefe de las bandas ilegales de la ciudad de Jeric&amp;oacute;, y Jes&amp;uacute;s que pasa, lo mira y le dice: &amp;laquo;Zaqueo, vengo a tu casa&amp;raquo;. No dijo nada, no le respondi&amp;oacute;. Lleno de alegr&amp;iacute;a baj&amp;oacute;. Y luego distribuy&amp;oacute; el cu&amp;aacute;druplo de lo que hab&amp;iacute;a robado. Pero luego, &amp;iexcl;luego! Inmediatamente, lleno de alegr&amp;iacute;a baj&amp;oacute; y corri&amp;oacute; a su casa. Entonces es sencillo, es sencillo no solo porque el inicio es gracia, sino porque cada paso es gracia. Dice santo Tom&amp;aacute;s en una de sus frases m&amp;aacute;s hermosas (la Iglesia cat&amp;oacute;lica, usando tambi&amp;eacute;n esta frase, firm&amp;oacute; el a&amp;ntilde;o pasado un documento con los luteranos en el que dec&amp;iacute;a que en los aspectos esenciales de la doctrina de la justificaci&amp;oacute;n los cat&amp;oacute;licos y los protestantes reconocen lo mismo): &amp;laquo;&lt;em&gt;Gratia facit fidem&lt;/em&gt;&amp;raquo;, la gracia crea la fe. La fe es el reconocimiento de este atractivo, la fe es el reconocimiento de este encuentro, la fe es el asombro reconocido de este encuentro. &amp;laquo;&lt;em&gt;Gratia facit fidem non solum quando fides incipit esse in homine&lt;/em&gt;&amp;raquo;, la gracia crea la fe no solo cuando la fe comienza en una persona, &amp;laquo;&lt;em&gt;sed quamdiu fides durat&lt;/em&gt;&amp;raquo;, sino durante cada momento en que la fe permanece. En cada momento, no solo al inicio, en cada momento la iniciativa es Suya.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Esta tarde fui a ver, aqu&amp;iacute; en B&amp;eacute;rgamo, la exposici&amp;oacute;n sobre Caravaggio. Maravillosa. Nos hac&amp;iacute;a de gu&amp;iacute;a un sacerdote que describ&amp;iacute;a las obras muy humanamente y de una manera muy atractiva. Pero en cierto momento dijo que Caravaggio expresa la dificultad de la fe. Yo no dir&amp;iacute;a esto. La fe, cuando sucede, no es nunca dificil. La &amp;ldquo;no fe&amp;rdquo; es f&amp;aacute;cil. Esto s&amp;iacute;, es muy f&amp;aacute;cil la &amp;ldquo;no fe&amp;rdquo;. &amp;laquo;Hombres de poca fe, &amp;iquest;por qu&amp;eacute; dud&amp;aacute;is?&amp;raquo;. Es muy f&amp;aacute;cil, tambi&amp;eacute;n para los que le segu&amp;iacute;an, es muy f&amp;aacute;cil la &amp;ldquo;no fe&amp;rdquo;, es facil&amp;iacute;sima la duda, es facil&amp;iacute;sima la blasfemia, esto s&amp;iacute;. Porque la gracia del Bautismo borra el pecado original, pero no las consecuencias del pecado original. Es facil&amp;iacute;sima la &amp;ldquo;no fe&amp;rdquo;, es facil&amp;iacute;sima la duda, es facil&amp;iacute;sima la traici&amp;oacute;n. Piensen en Pedro: &amp;laquo;Aunque todos te abandonen yo no te abandonar&amp;eacute; nunca&amp;raquo;. Tres horas despu&amp;eacute;s&amp;hellip; &amp;iexcl;Tres horas despu&amp;eacute;s! En primer lugar, media hora despu&amp;eacute;s ya se hab&amp;iacute;a quedado dormido. Y luego, tres horas despu&amp;eacute;s, lo traicion&amp;oacute;. Es facil&amp;iacute;sima la traici&amp;oacute;n. Pero la fe es m&amp;aacute;s f&amp;aacute;cil. Es m&amp;aacute;s f&amp;aacute;cil la fe. De no ser as&amp;iacute;, quiere decir que no se sabe lo que es. Es m&amp;aacute;s f&amp;aacute;cil, porque cuando Jes&amp;uacute;s, despu&amp;eacute;s de la traici&amp;oacute;n, lo mir&amp;oacute;, era m&amp;aacute;s f&amp;aacute;cil echarse a llorar, m&amp;aacute;s f&amp;aacute;cil que cualquier otra cosa. La fe es m&amp;aacute;s f&amp;aacute;cil. No existe una fe dif&amp;iacute;cil. Es m&amp;aacute;s f&amp;aacute;cil. Es una imagen no cristiana de fe decir que la fe es dif&amp;iacute;cil. Es m&amp;aacute;s f&amp;aacute;cil, es a&amp;uacute;n m&amp;aacute;s f&amp;aacute;cil que la traici&amp;oacute;n. Piensen en Pedro, aquel pobre hombre, aquel pobre pecador: cuando Jes&amp;uacute;s lo mira, fue lo m&amp;aacute;s f&amp;aacute;cil de la vida romper en llanto, fue lo m&amp;aacute;s f&amp;aacute;cil de la vida echarse a llorar. Fue lo m&amp;aacute;s f&amp;aacute;cil de la vida decir: &amp;laquo;Cu&amp;aacute;nto me amas, cu&amp;aacute;nto me amas, y, sin embargo, te he traicionado&amp;raquo;. Es f&amp;aacute;cil la fe, es f&amp;aacute;cil. No existe fe (esto es un dogma de fe), no existe fe si el Esp&amp;iacute;ritu Santo no da la dulzura (habla de dulzura, no puede ser dif&amp;iacute;cil la dulzura, ser&amp;iacute;a una cosa inhumana), la dulzura de adherirse. Es el Esp&amp;iacute;ritu, es la gracia lo que da la dulzura de adherirse. Utiliza la palabra dulzura: &amp;iexcl;m&amp;aacute;s f&amp;aacute;cil, imposible! Es f&amp;aacute;cil la fe. Un instante despu&amp;eacute;s, se puede no creer. Un instante despu&amp;eacute;s, se puede blasfemar, un instante despu&amp;eacute;s se puede correr tras el dinero, la lujuria y el poder. Pero si uno ha experimentado esta dulzura, puede correr tras esas cosas como todos, y, sin embargo, esta dulzura es lo m&amp;aacute;s f&amp;aacute;cil, es lo m&amp;aacute;s f&amp;aacute;cil. Y echarse a llorar despu&amp;eacute;s de haber corrido tras la lujuria, el dinero y el poder, echarse a llorar, porque esta dulzura se presenta de nuevo, porque esa mirada te vuelve a mirar, echarse a llorar es lo m&amp;aacute;s f&amp;aacute;cil. No hay nada m&amp;aacute;s f&amp;aacute;cil para el ni&amp;ntilde;o que, despu&amp;eacute;s de todos los caprichos de este mundo, se abandona en brazos de su padre y su madre, no hay nada m&amp;aacute;s f&amp;aacute;cil. &amp;iquest;Piensan que es dif&amp;iacute;cil para el ni&amp;ntilde;o? Ser&amp;iacute;a una cosa inhumana si no se abandonara. Es lo m&amp;aacute;s f&amp;aacute;cil de este mundo abandonarse en brazos de los padres.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;img alt=&quot;&amp;lt;I&amp;gt;La vocación de Pedro y Andrés&amp;lt;/I&amp;gt;, Caravaggio, Royal Gallery Collection, Hampton Court Palace, Londres&quot; src=&quot;http://www.30giorni.it/upload/articoli_immagini_interne/14-04-012.jpg&quot; style=&quot;float: right; margin-top: 3px; margin-bottom: 3px; width: 325px; height: 231px;&quot; /&gt;Quisiera a&amp;ntilde;adir la &amp;uacute;ltima observaci&amp;oacute;n. &amp;iquest;Qu&amp;eacute; es lo que le pide al hombre esta gracia sin la cual el hombre no hace nada? &amp;laquo;&lt;em&gt;Que tu gracia continuamente nos preceda y acompa&amp;ntilde;e&lt;/em&gt;&amp;raquo; dice una de las oraciones de la Iglesia. &lt;em&gt;Lex orandi legem statuat credendi&lt;/em&gt;, dec&amp;iacute;a la antigua f&amp;oacute;rmula que cit&amp;oacute; P&amp;iacute;o XII, y que, quiz&amp;aacute;s previniendo lo que suceder&amp;iacute;a, la cambi&amp;oacute; luego por &lt;em&gt;Lex credendi legem statuat orandi, lo que significa&lt;/em&gt;: que la ley de la fe determina la ley de la oraci&amp;oacute;n. Pero la antigua f&amp;oacute;rmula dec&amp;iacute;a que es la ley de la oraci&amp;oacute;n la que determina la ley de la fe. San Agust&amp;iacute;n, para responder a los pelagianos, usa normalmente este argumento: Dec&amp;iacute;s que la fe no es gracia, &amp;iquest;por qu&amp;eacute;, entonces, la Iglesia ruega que un no creyente se convierta? O estas oraciones son &lt;em&gt;una manera de decir&lt;/em&gt;, o es Dios quien convierte el coraz&amp;oacute;n. Dec&amp;iacute;s que permanecer en la fe no es gracia, pero entonces, &amp;iquest;por qu&amp;eacute; pedimos en la oraci&amp;oacute;n del Se&amp;ntilde;or que no nos deje caer en tentaci&amp;oacute;n? Si vencer la tentaci&amp;oacute;n fuera una capacidad nuestra no rogar&amp;iacute;amos que no nos deje caer en tentaci&amp;oacute;n. Por tanto, quiere decir que el no dejarse vencer por la tentaci&amp;oacute;n es gracia. O las oraciones que dice la Iglesia son &lt;em&gt;superfluas&lt;/em&gt;, o ten&amp;eacute;is que aceptar, dice Agust&amp;iacute;n a los herejes pelagianos, que cada paso de la vida cristiana es gracia; de lo contrario ten&amp;eacute;is que eliminar las oraciones de la Iglesia. &amp;laquo;&lt;em&gt;Se&amp;ntilde;or, que tu gracia continuamente nos preceda y acompa&amp;ntilde;e&lt;/em&gt;&amp;raquo;. Entonces, &amp;iquest;qu&amp;eacute; le toca hacer al hombre en este camino en que la iniciativa es suya? &amp;laquo;Si t&amp;uacute; no tomas la iniciativa yo no emprendo el viaje&amp;raquo;, dec&amp;iacute;a el d&amp;iacute;a antes de su muerte imprevista el papa Luciani. El jueves por la noche muri&amp;oacute; y el mi&amp;eacute;rcoles hab&amp;iacute;a hecho el gesto que todos los mi&amp;eacute;rcoles hace el Papa, hablando de la caridad. Gesto centrado completamente en esto: si t&amp;uacute; no tomas la iniciativa yo no emprendo el viaje. Y dec&amp;iacute;a: &amp;iquest;qu&amp;eacute; quiere decir tomar la iniciativa? (y citaba a san Agust&amp;iacute;n, una de las frases m&amp;aacute;s estupendas de Agust&amp;iacute;n). No quiere decir solamente que atrae mi libertad, sino que tambi&amp;eacute;n quiere decir que hace que est&amp;eacute; contento de ser atra&amp;iacute;do. No solo me atrae, sino que me da el placer (Agust&amp;iacute;n dice precisamente &lt;em&gt;voluptas&lt;/em&gt;, placer) de ser atra&amp;iacute;do. Si no me da el placer de adherirse, si no me da el placer de seguirlo, no puedo seguirlo. No solo atrae la voluntad, sino que da el placer de ser atra&amp;iacute;do. Este discurso sobre la caridad que el papa Luciani pronunci&amp;oacute; hace veintid&amp;oacute;s a&amp;ntilde;os es una de las p&amp;aacute;ginas m&amp;aacute;s hermosas del magisterio ordinario de la Iglesia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Pero entonces, &amp;iquest;qu&amp;eacute; es posible para el hombre? Lo digo con las palabras de don Giussani en un art&amp;iacute;culo sobre el Santo Rosario publicado en el peri&amp;oacute;dico &lt;em&gt;Avvenire&lt;/em&gt; el domingo 30 de abril (en mi opini&amp;oacute;n una de las cosas m&amp;aacute;s bellas en absoluto, no s&amp;oacute;lo de Giussani, sino de toda la Iglesia en estas d&amp;eacute;cadas): &amp;laquo;La respuesta a esta gracia consiste por entero en la petici&amp;oacute;n de la que seamos capaces&amp;raquo;. La respuesta a esta gracia (que no es s&amp;oacute;lo del inicio, sino de cada paso) consiste por entero en la oraci&amp;oacute;n de la que seamos capaces. Nuestra respuesta es una oraci&amp;oacute;n, es una petici&amp;oacute;n. Nuestra respuesta es la sorpresa de una pregunta, una pregunta como la de Juan y Andr&amp;eacute;s: &amp;laquo;&amp;iquest;D&amp;oacute;nde vives?&amp;raquo;. Frente a algo tan hermoso nuestra respuesta es: &amp;laquo;&amp;iexcl;Qu&amp;eacute;date!&amp;raquo;. Frente a una dulzura tan grande, nuestra respuesta es: &amp;laquo;No me abandones, &amp;iexcl;qu&amp;eacute;date!&amp;raquo;. Nuestra respuesta es esta, y es la respuesta del ni&amp;ntilde;o cuando su padre y su madre lo aman. &amp;laquo;&lt;em&gt;Nuestra respuesta es una oraci&amp;oacute;n. No es una capacidad especial, es solamente el gesto de la oraci&amp;oacute;n&lt;/em&gt;&amp;raquo;. Puede ser el llanto del ni&amp;ntilde;o pidi&amp;eacute;ndoles a sus padres que lo amen. El llanto. En la antigua liturgia exist&amp;iacute;a una misa para pedir el don de las l&amp;aacute;grimas. Se pide mucho m&amp;aacute;s con las l&amp;aacute;grimas que con las palabras. El gesto, el impulso de una petici&amp;oacute;n. &lt;em&gt;Habet et laetitia lacrimas suas&lt;/em&gt;. Dec&amp;iacute;a san Ambrosio. Cuando uno se alegra de esta dulzura, tambi&amp;eacute;n esta alegr&amp;iacute;a tiene sus l&amp;aacute;grimas. En el fondo la alegr&amp;iacute;a se expresa solamente llorando. Dec&amp;iacute;a Giussani en el art&amp;iacute;culo citado: &amp;laquo;Nuestra respuesta es una petici&amp;oacute;n, y no tener una capacidad particular, es solamente el gesto de la oraci&amp;oacute;n&amp;raquo;. Luego a&amp;ntilde;ade Giussani (deseo leer esto porque remite a P&amp;eacute;guy, con quien comenzamos): &amp;laquo;Entramos en el mes de mayo [ahora estamos en la novena de la Navidad]. Creo que el pueblo cristiano se ha visto desde hace siglos bendecido [el inicio es Suyo: bendecido] y confirmado en su camino hacia la salvaci&amp;oacute;n [confirmado: porque si &amp;Eacute;l no confirma, aunque lo hayamos encontrado, no permanecemos en el encuentro. Es la sencillez de la Tradici&amp;oacute;n. Por ejemplo un dogma del Concilio de Trento dice: &amp;laquo;Si uno est&amp;aacute; en estado de gracia, sin una ayuda especial de la gracia, no puede permanecer en gracia&amp;raquo;. &amp;iquest;Comprenden que toda la vida cristiana est&amp;aacute; sostenida por Su iniciativa? Si uno est&amp;aacute; en estado de gracia, sin la ayuda especial de la gracia que es algo que se puede pedir, sin el atractivo que se renueva, no permanece en ese atractivo.No se puede vivir de un amor pasado, no se puede vivir del atractivo de ayer, ni tampoco del atractivo de hace un instante. No se puede. Se vive solo del presente. Por tanto, si uno est&amp;aacute; en estado de gracia, para permanecer en &amp;eacute;l es preciso que esta ayuda especial se renueve]. Creo que el pueblo cristiano se ha visto desde hace siglos bendecido y confirmado en su camino hacia la salvaci&amp;oacute;n, sobre todo, por una cosa: el Santo Rosario&amp;raquo;. Es sencilla la vida cristiana, es sencilla. Despu&amp;eacute;s de decenios de tantas palabras, de tantas luchas, de tantos retos&amp;hellip; Dijo durante un &lt;em&gt;&amp;Aacute;ngelus&lt;/em&gt; el papa Luciani: &amp;laquo;&lt;em&gt;Menos batallas y m&amp;aacute;s oraciones&lt;/em&gt;&amp;raquo;. Creo que el pueblo cristiano se ha visto bendecido y confirmado, por una cosa: el rezo del Santo Rosario.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Termino leyendo algunos versos de la poes&amp;iacute;a de P&amp;eacute;guy con la que comenc&amp;eacute;. Describe el permanecer en esta gracia. &amp;laquo;&lt;em&gt;Este es el lugar del mundo donde todo se hace f&amp;aacute;cil&lt;/em&gt;&amp;raquo;. F&amp;aacute;cil tambi&amp;eacute;n el pecado, la traici&amp;oacute;n, como Pedro. F&amp;aacute;cil tambi&amp;eacute;n la tentaci&amp;oacute;n de correr tras la lujuria, la usura y el poder. Pero f&amp;aacute;cil ser abrazados de nuevo. Y llorar de gratitud. M&amp;aacute;s f&amp;aacute;cil. La diferencia es que quien no lo experimenta no sabe esta cosa m&amp;aacute;s f&amp;aacute;cil. Sabe todas las dem&amp;aacute;s cosas, pero no sabe esta cosa m&amp;aacute;s f&amp;aacute;cil. M&amp;aacute;s f&amp;aacute;cil, m&amp;aacute;s hermosa, m&amp;aacute;s sencilla. Todo se torna f&amp;aacute;cil. &amp;laquo;&lt;em&gt;La tristeza, la partida, incluso el acontecimiento&lt;/em&gt;&amp;raquo;. Tambi&amp;eacute;n es f&amp;aacute;cil que aquel estupor suceda de nuevo: en el Para&amp;iacute;so ser&amp;aacute; perenne, aqu&amp;iacute; es f&amp;aacute;cil, aqu&amp;iacute; es f&amp;aacute;cil que suceda de nuevo, no perenne. Y dice tambi&amp;eacute;n san Agust&amp;iacute;n: el Se&amp;ntilde;or en algunos momentos puede no dar a sus elegidos, a sus santos, el atractivo arrebatador que los atrae hacia &amp;Eacute;l para que as&amp;iacute;, experimentando que son pecadores, pongan en &amp;Eacute;l su esperanza y no en s&amp;iacute; mismos. F&amp;aacute;cil. &amp;laquo;&lt;em&gt;Y el adi&amp;oacute;s temporal y la separaci&amp;oacute;n. / El &amp;uacute;nico lugar de la tierra donde todo se hace d&amp;oacute;cil.&lt;/em&gt;[&amp;hellip;] &lt;em&gt;Lo que en cualquier otro lugar requiere un examen / No es aqu&amp;iacute; sino fruto de una juventud inerme&lt;/em&gt;&amp;raquo;. Lo que en todas partes requiere un examen por lo que debes demostrar que eres bueno. Tambi&amp;eacute;n en casa es as&amp;iacute;, muchas veces. Debes demostrar que eres bueno. Y no puedes ser un pobre pecador. Debes demostrar que eres bueno. As&amp;iacute;, al hecho de ser pecador como todos, a&amp;ntilde;ades tambi&amp;eacute;n la hipocres&amp;iacute;a, que es pecado m&amp;aacute;s grave, el de los fariseos. &amp;laquo;&lt;em&gt;Lo que en cualquier otro lugar requiere un examen / no es aqu&amp;iacute; sino fruto de una juventud inerme. / Lo que en cualquier otro lugar requiere un ma&amp;ntilde;ana / no es aqu&amp;iacute; sino fruto de una debilidad repentina. / Lo que en cualquier otro lugar requiere una certificaci&amp;oacute;n / no es aqu&amp;iacute; sino fruto de una pobre ternura. / Lo que en cualquier otro lugar requiere un toque de destreza / no es aqu&amp;iacute; sino fruto de una humilde ineptitud&lt;/em&gt; [&amp;hellip;]. &lt;em&gt;Lo que en cualquier otro lugar es constricci&amp;oacute;n de regla / no es aqu&amp;iacute; sino un gesto y un abandono&lt;/em&gt;&amp;raquo;. Como dice Giussani. Solo el gesto de la oraci&amp;oacute;n, solo el gesto de la petici&amp;oacute;n. Como el ni&amp;ntilde;o que durante el d&amp;iacute;a puede romper muchas veces un vaso. Que lo rompa incluso mil veces y mil veces diga &amp;ldquo;mam&amp;aacute;, ay&amp;uacute;dame a no romperlo&amp;rdquo;, este es el hombre cristiano. &amp;ldquo;Mam&amp;aacute;, ay&amp;uacute;dame a no romperlo&amp;rdquo;. Y es m&amp;aacute;s f&amp;aacute;cil, m&amp;aacute;s feliz para el ni&amp;ntilde;o decir en brazos de su madre: &amp;ldquo;Mam&amp;aacute;, ay&amp;uacute;dame a no romperlo&amp;rdquo;, que incluso romper el vaso. &amp;laquo; Lo que en cualquier otro lugar es constricci&amp;oacute;n de regla / no es aqu&amp;iacute; sino un gesto y un abandono; / &lt;em&gt;Lo que en cualquier otro lugar es una dura penalizaci&amp;oacute;n / no es aqu&amp;iacute; sino una debilidad que es liberada.&lt;/em&gt; [&amp;hellip;] &lt;em&gt;Lo que en cualquier otro lugar ser&amp;iacute;a duro esfuerzo / no es aqu&amp;iacute; sino sencillez y quietud; / Lo que en cualquier otro lugar es una rugosa corteza / no es aqu&amp;iacute; sino la savia y las l&amp;aacute;grimas del sarmiento.&lt;/em&gt; [&amp;hellip;] &lt;em&gt;Lo que en cualquier otro lugar es un bien perecedero / no es aqu&amp;iacute; sino un pl&amp;aacute;cido y breve desinter&amp;eacute;s. / Lo que en cualquier otro lugar es un enorgullecerse / no es aqu&amp;iacute; sino una rosa y una huella en la arena. [&amp;hellip;] Nos han dicho tantas cosas, oh Reina de los Ap&amp;oacute;stoles, / que no nos atraen los discursos. / Ya no tenemos m&amp;aacute;s altares que los tuyos, / ya no sabemos m&amp;aacute;s que una simple oraci&amp;oacute;n&lt;/em&gt;&amp;raquo;. Feliz Navidad.&lt;/p&gt;
</description>
            <author>por don Giacomo Tantardini</author>
        </item>
        <item>
            <title>
	El Prefecto de las Iglesias &amp;ldquo;j&amp;oacute;venes&amp;rdquo;
</title>
            <link>http://www.30giorni.it/articoli_id_78463_l2.htm</link>
            <description>&lt;p&gt;
	&lt;img alt=&quot;Fernando Filoni&quot; src=&quot;http://www.30giorni.it/upload/articoli_immagini_interne/61-04-012.jpg&quot; style=&quot;width: 250px; height: 365px; float: left; margin-top: 3px; margin-bottom: 3px;&quot; /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Fernando Filoni naci&amp;oacute; el 15 de abril de 1946 en Manduria, provincia de Taranto, en el seno de una familia natural de Galatone (Lecce), cuyo padre era polic&amp;iacute;a de delitos financieros. Hizo los primeros a&amp;ntilde;os de secundaria superior en Nard&amp;oacute; y termin&amp;oacute; los estudios de bachillerato en Molfetta, en el seminario regional pull&amp;eacute;s P&amp;iacute;o XI y los de Teolog&amp;iacute;a en Viterbo, en el seminario Santa Mar&amp;iacute;a della Quercia. Fue ordenado sacerdote por Antonio Rosario Mennonna, obispo de Nard&amp;ograve;, el 3 de julio de 1970. Se traslad&amp;oacute; a Roma y curs&amp;oacute; estudios en la Universidad Lateranense, consiguiendo la licenciatura en Derecho can&amp;oacute;nico, y en la Universidad estatal La Sapienza, donde se licenci&amp;oacute; en Filosof&amp;iacute;a. En la Pro Deo (hoy Libre Universidad Internacional de Estudios Sociales) consigui&amp;oacute; el diploma en Ciencias y t&amp;eacute;cnicas de la opini&amp;oacute;n p&amp;uacute;blica, especializ&amp;aacute;ndose en periodismo. Al terminar sus estudios, el cardenal vicario de Roma, Ugo Poletti, le propuso entrar en la Pontificia Academia Eclesi&amp;aacute;stica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	En 1981 comenz&amp;oacute; su misi&amp;oacute;n diplom&amp;aacute;tica al servicio de la Santa Sede en Sri Lanka. Luego estuvo destinado en Ir&amp;aacute;n de 1983 a 1985. Despu&amp;eacute;s de algunos a&amp;ntilde;os de servicios prestados en la Secretar&amp;iacute;a de Estado, en 1989 fue trasladado a Brasil, donde se qued&amp;oacute; hasta 1992, cuando cambi&amp;oacute; su residencia a Hong Kong. En la entonces colonia brit&amp;aacute;nica la Santa Sede hab&amp;iacute;a abierto una &amp;ldquo;Misi&amp;oacute;n de estudio&amp;rdquo; &amp;ndash;formalmente vinculada a la nunciatura ante las Filipinas&amp;ndash; para seguir de cerca la situaci&amp;oacute;n de la Iglesia en China. Su permanencia en Hong Kong dur&amp;oacute; hasta enero de 2001, cuando Juan Pablo II le nombr&amp;oacute; arzobispo titular de Volturno y nuncio pontificio en Jordania e Irak. En Bagdad se qued&amp;oacute; durante los &amp;uacute;ltimos dos a&amp;ntilde;os del r&amp;eacute;gimen de Sadam Husein, y luego durante la guerra y los siguientes tres a&amp;ntilde;os, hasta marzo de 2006, cuando Benedicto XVI lo traslad&amp;oacute; como nuncio a Filipinas. En junio de 2007 fue nombrado sustituto de la Secretar&amp;iacute;a de Estado, cargo que cubri&amp;oacute; hasta el 10 de mayo de 2011, d&amp;iacute;a de su nombramiento como prefecto de la Congregaci&amp;oacute;n para la Evangelizaci&amp;oacute;n de los pueblos. Benedicto XVI lo cre&amp;oacute; cardenal en el Consistorio ordinario p&amp;uacute;blico del 18 de febrero de 2012.&lt;/p&gt;
</description>
            <author>por Gianni Valente</author>
        </item>
        <item>
            <title>
	Un patriarca para la gente
</title>
            <link>http://www.30giorni.it/articoli_id_78465_l2.htm</link>
            <description>&lt;p&gt;
	&lt;img alt=&quot;Francesco Moraglia [© Cid/Gente Veneta]&quot; src=&quot;http://www.30giorni.it/upload/articoli_immagini_interne/80-04-9012.jpg&quot; style=&quot;width: 275px; height: 332px; float: left; margin-top: 3px; margin-bottom: 3px;&quot; /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Francesco Moraglia, segundog&amp;eacute;nito de cuatro hijos (dos chicas y dos chicos), naci&amp;oacute; en G&amp;eacute;nova el 25 de mayo de 1953 de un padre abogado &amp;ndash;fallecido el pasado mes de febrero&amp;ndash; y una madre maestra y luego ama de casa. Fue ordenado sacerdote el 29 de junio de 1977.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	En 1979 fue nombrado vicep&amp;aacute;rroco en una parroquia del centro de G&amp;eacute;nova, cargo que mantuvo hasta 1988. En 1981 se doctor&amp;oacute; en Teolog&amp;iacute;a dogm&amp;aacute;tica y en 1986 comenz&amp;oacute; la docencia en el Instituto Superior de Ciencias religiosas de la regi&amp;oacute;n Liguria, ense&amp;ntilde;ando Teolog&amp;iacute;a dogm&amp;aacute;tica fundamental y Teolog&amp;iacute;a sacramentaria. Desde 1994 hasta 2007 fue tambi&amp;eacute;n director del mismo Instituto. Desde finales de los ochenta ha ense&amp;ntilde;ado tambi&amp;eacute;n Cristolog&amp;iacute;a, Antropolog&amp;iacute;a, Teolog&amp;iacute;a sacramentaria e Historia de la teolog&amp;iacute;a en la Facultad teol&amp;oacute;gica de la Italia septentrional, secci&amp;oacute;n del Seminario de G&amp;eacute;nova.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	De 1990 hasta 2007 fue asistente diocesano del MEIC (Movimiento eclesial de compromiso cultural). En 1995 fue nombrado presidente de la Comisi&amp;oacute;n diocesana para los problemas pastorales de los movimientos religiosos alternativos y de las sectas, y tambi&amp;eacute;n, desde 1996, director de la Oficina diocesana para la cultura y la universidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	El 6 de diciembre de 2007 fue nombrado obispo de la sede episcopal de La Spezia &amp;ndash; Sarzana &amp;ndash; Brugnato. Lo orden&amp;oacute; obispo, el 3 de febrero de 2008, el cardenal Angelo Bagnasco.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	En abril de 2010 fue nombrado presidente del consejo de administraci&amp;oacute;n de la Fundaci&amp;oacute;n comunicaci&amp;oacute;n y cultura de la CEI, de la que depende la cadena Tv2000.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Benedicto XVI lo nombr&amp;oacute; patriarca de Venecia el 31 de enero de 2012. El 29 de mayo de 2012 fue elegido presidente de la Conferencia episcopal del Triv&amp;eacute;neto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	En concomitancia con el ingreso y con los primeros meses de ministerio pastoral en la Seren&amp;iacute;sima, al nuevo Patriarca se le han dedicado ya dos &lt;em&gt;instant-books&lt;/em&gt; editados por Cid/Gente Veneta: &lt;em&gt;Francesco, Patriarca dei due mari&lt;/em&gt; (con prefacio de Dino Boffo) y &lt;em&gt;Con voi e per voi&lt;/em&gt; (con prefacio de don Sandro Vigani). De ellos hemos sacado algunas de las fotos de estas p&amp;aacute;ginas.&lt;/p&gt;
</description>
            <author>por Gianni Valente</author>
        </item>
        <item>
            <title>
	Lo que nos convierte en una sola cosa
</title>
            <link>http://www.30giorni.it/articoli_id_78467_l2.htm</link>
            <description>&lt;p&gt;
	&lt;img alt=&quot;La santa misa celebrada por el cardenal Donald Wuerl, el 18 de abril de 2012, en la Basílica romana  de San Pedro in Vincoli con motivo de la peregrinación a Roma de la Fundación Papal [© Paolo Galosi]&quot; src=&quot;http://www.30giorni.it/upload/articoli_immagini_interne/68-04-012.jpg&quot; style=&quot;float: left; margin-top: 3px; margin-bottom: 3px; width: 350px; height: 185px;&quot; /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Hemos venido juntos a esta antigua e hist&amp;oacute;rica iglesia romana para que nuestra fe sea renovada. Es un gesto de fe personal el que esta ma&amp;ntilde;ana nos ha tra&amp;iacute;do aqu&amp;iacute;, y aqu&amp;iacute; estamos porque lo necesitamos. Necesitamos escuchar una vez m&amp;aacute;s la proclamaci&amp;oacute;n que est&amp;aacute; en el centro de nuestra fe: &amp;iexcl;Cristo ha resucitado!&lt;br /&gt;
	El domingo de Pascua, con j&amp;uacute;bilo y regocijo, la Iglesia en todo el mundo repiti&amp;oacute; una vez m&amp;aacute;s, como ha hecho durante veinte siglos: &amp;laquo;&amp;iexcl;Cristo ha resucitado!&amp;raquo;.&lt;br /&gt;
	Hoy nosotros seguimos proclam&amp;aacute;ndolo y hemos venido a celebrar la resurrecci&amp;oacute;n de Jes&amp;uacute;s por dos razones: reafirmar nuestra fe personal en la resurrecci&amp;oacute;n de Jes&amp;uacute;s y alegrarnos de lo que significa para cada uno de nosotros: una vida nueva en Cristo. Nosotros no est&amp;aacute;bamos en el sepulcro vac&amp;iacute;o de la Resurrecci&amp;oacute;n, por eso necesitamos escuchar de nuevo el testimonio de los que estuvieron presentes.&lt;br /&gt;
	La piedra angular para todas esas generaciones y generaciones de testigos de la resurrecci&amp;oacute;n de Jes&amp;uacute;s est&amp;aacute; aqu&amp;iacute; en Roma, la ciudad de san Pedro; &amp;eacute;l, roca sobre la que se apoya nuestro testimonio.&lt;br /&gt;
	En el contexto de la celebraci&amp;oacute;n de la Pascua celebramos tambi&amp;eacute;n esta misa en honor de san Pedro, jefe de los ap&amp;oacute;stoles y vicario de Cristo. La voz, el mensaje y las ense&amp;ntilde;anzas de Pedro siguen resonando hoy en nuestros corazones, porque resuenan en todo el mundo. Pedro es la piedra angular de la proclamaci&amp;oacute;n de la Resurrecci&amp;oacute;n, y todos nosotros tenemos un v&amp;iacute;nculo especial con Roma, porque Pedro vive y ejerce su ministerio aqu&amp;iacute;. Nosotros, que venimos de distintos lugares de Estados Unidos, reconocemos la tarea &amp;uacute;nica de Pedro.&lt;br /&gt;
	Esta misa nos llama a la gran gratitud que debe colmar nuestros corazones: damos gracias a Dios por el don de la fe. La primera lectura de hoy, tomada de la primera Carta de san Pedro, nos dice c&amp;oacute;mo debemos mirar a los presb&amp;iacute;teros, a aquellos que son ejemplo para la grey tanto por su fe como por su ministerio.&lt;br /&gt;
	Somos gente de fe. Lo que nos identifica como comunidad es precisamente el don de la fe, por el que cada uno de nosotros debe estar profundamente agradecido. Y como gente de fe reconocemos el gran don de Jes&amp;uacute;s: su Iglesia, su nuevo cuerpo. Cuando damos gracias a Dios por sus numerosas bendiciones, incluimos el don de la Iglesia, presencia de Cristo que contin&amp;uacute;a en el mundo de hoy. Y damos gracias tambi&amp;eacute;n por nuestro Santo Padre, cabeza visible de la Iglesia, piedra angular de nuestra fe y de nuestra unidad.&lt;br /&gt;
	El mes de noviembre de hace dos a&amp;ntilde;os tuve el gran privilegio de concelebrar con &amp;eacute;l en la Bas&amp;iacute;lica de San Pedro. El d&amp;iacute;a antes me hab&amp;iacute;a entregado la bula papal con la que me nombraba titular de esta antigua e hist&amp;oacute;rica iglesia [San Pedro in Vincoli, en Roma, de la que el cardenal Wuerl es arzobispo titular, &lt;em&gt;n. de la r.&lt;/em&gt;]. Es una de las dos &amp;uacute;nicas Iglesias antiguas de Roma que llevan el nombre de Pedro &amp;ndash; San Pedro en el Vaticano y San Pedro in Vincoli. Aquella ceremonia subrayaba muy bien los v&amp;iacute;nculos que cada cardenal tiene con Roma &amp;ndash;como sacerdote de una parroquia romana&amp;ndash; y con el obispo de Roma, Pedro.&lt;br /&gt;
	Hace cuatro a&amp;ntilde;os, en cambio, fue el Santo Padre quien vino a Estados Unidos, y en el National Park de Washington comenz&amp;oacute; la celebraci&amp;oacute;n eucar&amp;iacute;stica dici&amp;eacute;ndonos: &amp;laquo;En el ejercicio de mi ministerio de Sucesor de Pietro, he venido a Am&amp;eacute;rica para confirmaros, queridos hermanos y hermanas, en la fe de los Ap&amp;oacute;stoles (cf. &lt;em&gt;Lc &lt;/em&gt; 22, 32).&amp;raquo;.&lt;br /&gt;
	Hoy hemos devuelto la visita. Y venimos a profesar nuestra fe, nuestra lealtad y nuestro amor al Sucesor de Pedro.&lt;br /&gt;
	Hoy nuestra celebraci&amp;oacute;n es una se&amp;ntilde;al visible de la comuni&amp;oacute;n de fe difundida en todo el mundo y de c&amp;oacute;mo est&amp;aacute; anclada en Roma, donde Pedro vive ahora y lleva el nombre de Benedicto XVI. Pero es mucho m&amp;aacute;s lo que nos convierte en una sola cosa. Mientras terminamos estas reflexiones sobre la Palabra de Dios y nuestra visita a Roma nos acercamos al Se&amp;ntilde;or resucitado, que est&amp;aacute; con nosotros presente en la Eucarist&amp;iacute;a. El Evangelio nos dice que Jes&amp;uacute;s se sent&amp;oacute; a la mesa con los disc&amp;iacute;pulos, luego &amp;laquo;tom&amp;oacute; el pan, pronunci&amp;oacute; la bendici&amp;oacute;n, lo parti&amp;oacute; y se lo iba dando. Entonces se les abrieron los ojos y le reconocieron&amp;raquo;. Despu&amp;eacute;s de que el celebrante muestra la hostia consagrada y el c&amp;aacute;liz de la Precios&amp;iacute;sima Sangre a los fieles, hace la genuflexi&amp;oacute;n de reverencia y se une al pueblo con una de las expresiones que manifiestan el coraz&amp;oacute;n de nuestra fe cat&amp;oacute;lica: &amp;laquo;Cada vez que comemos de este pan y bebemos de este c&amp;aacute;liz, anunciamos tu muerte, Se&amp;ntilde;or, hasta que vuelvas&amp;raquo;.&lt;br /&gt;
	Nuestra fe nos ense&amp;ntilde;a que &amp;laquo;cuando la Iglesia celebra la Eucarist&amp;iacute;a, memorial de la muerte y resurrecci&amp;oacute;n de su Se&amp;ntilde;or, se hace realmente presente este acontecimiento central de salvaci&amp;oacute;n y se realiza la obra de nuestra redenci&amp;oacute;n&amp;raquo; (&lt;em&gt;Ecclesia de Eucharistia&lt;/em&gt;, 11). Por este motivo podemos con raz&amp;oacute;n hablar de la misa como de la fuente y el culmen de nuestra vida cristiana.&lt;br /&gt;
	En la misa de hoy reconocemos y proclamamos que, por ser miembros de la Iglesia en comuni&amp;oacute;n con Pedro y sus sucesores, nosotros no s&amp;oacute;lo escuchamos la Buena Nueva de que Cristo ha resucitado, sino que realmente lo reconocemos al partir el pan y participamos del misterio de su muerte y resurrecci&amp;oacute;n, en la Eucarist&amp;iacute;a.&lt;br /&gt;
	Demos gracias a Dios con sencillez, porque ustedes y yo hemos sido invitados a la vida del Se&amp;ntilde;or resucitado y tenemos el privilegio de encontrarlo cada vez que celebramos esta santa Eucarist&amp;iacute;a, esta santa misa.&lt;br /&gt;
	Al mismo tiempo le pedimos a Dios que siga bendiciendo a la Iglesia de Roma &amp;ndash;a la que ahora estamos vinculados de manera especial gracias a esta iglesia de San Pedro in Vincoli &amp;ndash; a sus fieles y a su supremo pastor, Benedicto XVI, Pedro hoy.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;em&gt;&lt;br /&gt;
	(Preparado por Giovanni Cubeddu. El texto de esta homil&amp;iacute;a pronunciada en San Pedro in Vincoli, Roma, el 18 de abril de 2012, ha sido revisado por el autor para &lt;/em&gt; 30Giorni&lt;em&gt;)&lt;br /&gt;
	&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
</description>
            <author>por el cardenal Donald Wuerl</author>
        </item>
        <item>
            <title>
	CARTAS DESDE EL MUNDO
</title>
            <link>http://www.30giorni.it/articoli_id_78468_l2.htm</link>
            <description>&lt;p&gt;
	&lt;u&gt;CUBA&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Quien reza se salva&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;30D&amp;iacute;as&lt;/em&gt; son magn&amp;iacute;ficos para una tierra de misi&amp;oacute;n&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;em&gt;La Habana, 1 de marzo de 2012&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	A la Asociaci&amp;oacute;n Piccola Via onlus.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Queridos hermanos:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;iexcl;Paz y salud!&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Les escribo desde mi amada Cuba, pa&amp;iacute;s de misi&amp;oacute;n, para agradecerles por los catecismos [&lt;em&gt;Quien reza se salva&lt;/em&gt;]; &lt;em&gt;30D&amp;iacute;as&lt;/em&gt; tambi&amp;eacute;n es otro de sus magn&amp;iacute;ficos regalos. Tanto los catecismos como la revista &lt;em&gt;30D&amp;iacute;as&lt;/em&gt; tienen un alto nivel de ense&amp;ntilde;anza e informaci&amp;oacute;n cat&amp;oacute;lica; magn&amp;iacute;ficos para tierra de misi&amp;oacute;n en las comunidades campesinas en las que trabajamos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Tenemos tambi&amp;eacute;n un proyecto con el nombre del beato cubano Jos&amp;eacute; Olallo Vald&amp;eacute;s, mediante el cual nos ocupamos de ayudar a familias que tienen ni&amp;ntilde;as y ni&amp;ntilde;os minusv&amp;aacute;lidos, cuadripl&amp;eacute;jicos, o con enfermedades graves. Por desgracia, casi todos les dan de lado y abandonan. Son doce en total y para ellos solo pido su misericordia junto a la de Jes&amp;uacute;s, en especial para material de aseo y leche en polvo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	A Giulio Andreotti y a sus colaboradores los he invitado a estar en Cuba, a ustedes tambi&amp;eacute;n los invito. Los italianos en Cuba gozan de gran cari&amp;ntilde;o y tambi&amp;eacute;n trabajan ac&amp;aacute; varios sacerdotes italianos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Gracias por todo,&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Sergio Le&amp;oacute;n Mendiboure, misionero&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;u&gt;M&amp;Eacute;XICO&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	ADORATRICES PERPETUAS DEL SANT&amp;Iacute;SIMO SACRAMENTO MONASTERIO DE NUESTRA SE&amp;Ntilde;ORA DE LA ESPERANZA&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;Cien ejemplares de &lt;em&gt;Quien reza se salva&lt;/em&gt; para mis &amp;ldquo;ovejitas&amp;rdquo;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;em&gt;Cotija, Michoac&amp;aacute;n de Ocampo, 9 de marzo de 2012&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;iexcl;Alabado sea el Sant&amp;iacute;simo Sacramento!&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Estimada Asociaci&amp;oacute;n Piccola Via onlus,&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Los saludo cordialmente deseando que la Paz de Cristo inunde cada uno de sus apostolados y cada miembro de la asociaci&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Antes que nada los felicito por su bella revista &lt;em&gt;30Giorni&lt;/em&gt;, que hace tanto bien a las almas. Pues cada uno de sus temas nos fortalece en la fe, y por lo que veo son muchas las almas contemplativas a las que hacen mucho bien. Pedir&amp;eacute; para que su apostolado sea bendecido.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Mucho he pensado en esto, y siempre he terminado con un &amp;iexcl;mejor no lo pido! Pues quisiera que me hicieran la caridad de enviarme 100 libros de &lt;em&gt;Quien reza se salva&lt;/em&gt;, pero como soy pobre no tengo dinero, pero como nuestra beata madre fundadora dijo: &amp;laquo;Yo tengo un esposo muy rico&amp;hellip;&amp;raquo;. Confiando en &amp;Eacute;l y en su Providencia divina se los pido a t&amp;iacute;tulo de caridad. &amp;laquo;&amp;Eacute;l es muy rico, que &amp;Eacute;l se los pague&amp;raquo;, como solamente &amp;Eacute;l sabe hacerlo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	D&amp;iacute;ganle a Jes&amp;uacute;s que su esposa quiere estos libros, pues hay muchas ovejitas que no saben rezar, ni hacer su examen de conciencia para la confesi&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Yo solamente puedo ofrecerles mis pobres oraciones ante el Trono Eucar&amp;iacute;stico de d&amp;iacute;a y de noche.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Que nuestra beata madre fundadora Mar&amp;iacute;a Magdalena de la Encarnaci&amp;oacute;n interceda por la Asociaci&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;iexcl;Que Dios se lo pague! Cuente con mis oraciones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	sor Mar&amp;iacute;a Yolanda de Jes&amp;uacute;s, adoratriz perpetua del Sant&amp;iacute;simo Sacramento&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;u&gt;FILIPINAS &lt;/u&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	CLARISAS CAPUCHINAS DEL MONASTERIO DE SANTA CLARA&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Who prays is saved&lt;/em&gt; como regalo para los fieles &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;em&gt;Laoag City, 13 de marzo de 2012&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Estimado senador Andreotti:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;iexcl;Paz y bien!&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Deseamos expresarle una vez m&amp;aacute;s nuestra gratitud por la amabilidad y generosidad con que nos env&amp;iacute;a regular y gratuitamente los ejemplares de &lt;em&gt;30Days&lt;/em&gt;. Su revista, tan rica en informaci&amp;oacute;n, es desde hace tiempo fuente constante para nosotras de noticias sobre la Iglesia y el mundo exterior, y de este maravilloso regalo le estamos de verdad agradecidas. Se acerca la clausura de las celebraciones por los ochocientos a&amp;ntilde;os de fundaci&amp;oacute;n de la orden de Santa Clara y nos alegra informarle que, mientras escribimos estas letras, las reliquias de nuestra madre santa Clara est&amp;aacute;n aqu&amp;iacute; en Filipinas, tra&amp;iacute;das por el embajador de Filipinas ante la Santa Sed, y est&amp;aacute;n visitando las varias comunidades de clarisas del archipi&amp;eacute;lago. Al respecto, le pedimos humildemente a usted y a sus colaboradores algunos ejemplares gratuitos de &lt;em&gt;Who prays is saved&lt;/em&gt;. Hemos pensado que ser&amp;iacute;a una magn&amp;iacute;fico regalo para los fieles que el 11 de agosto de 2012 se unir&amp;aacute;n a nosotras para las celebraciones con ocasi&amp;oacute;n de la fiesta de nuestra madre. Quisi&amp;eacute;ramos pedirles quinientos ejemplares, pero si no es posible, alegremente nos conformamos con los que puedan enviarnos. Gracias infinitas y que el Se&amp;ntilde;or le siga bendiciendo a usted y a todas sus intenciones, mientras nosotras seguiremos rezando por el &amp;eacute;xito de su misi&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Con respeto, suya,&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	sor Mar&amp;iacute;a Lilia Javier, ccs, y comunidad&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;em&gt;Laoag City, 25 de abril de 2012&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Estimado se&amp;ntilde;or senador:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;iexcl;Paz y bien!&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Le manifestamos una vez m&amp;aacute;s nuestra gratitud por su amabilidad y generosidad por su inmediata respuesta a nuestra petici&amp;oacute;n de ejemplares gratuitos de &lt;em&gt;Who prays is saved&lt;/em&gt;. Muchas gracias por haber hecho realidad nuestro deseo con tanta solicitud. Que el Se&amp;ntilde;or, insuperable en generosidad, le recompense por su trabajo. Por nuestra parte le prometemos recordar sus intenciones en nuestras oraciones, sobre todo cuando estamos de rodillas ante el Sant&amp;iacute;simo Sacramento.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Que Dios nos bendiga a todos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Respetuosamente suyas,&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	por sor Mar&amp;iacute;a Lilia Javier, ccs, y comunidad sor Mar&amp;iacute;a Ana de san Jos&amp;eacute;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;u&gt;REP&amp;Uacute;BLICA DEMOCR&amp;Aacute;TICA DEL CONGO&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	PARROQUIA NOTRE-DAME DE L&amp;rsquo;ASSOMPTION&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Qui prie sauve son &amp;acirc;me&lt;/em&gt; para los ni&amp;ntilde;os y las familias&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;em&gt;Boma, 19 de marzo de 2012&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Se&amp;ntilde;or director:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Le doy las gracias porque he recibido los rosarios: son de verdad necesarios para los ni&amp;ntilde;os. Pero a&amp;uacute;n nos hacen falta libritos de &lt;em&gt;Qui prie sauve son &amp;acirc;me&lt;/em&gt;, muy solicitados por los ni&amp;ntilde;os y las familias de nuestra parroquia y di&amp;oacute;cesis.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Gracias por lo que ha hecho hasta ahora. &amp;iexcl;Qu&amp;eacute; Dios le bendiga!&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Roger Phanzu-Kumbu&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;u&gt;GUINEA-BISSAU&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	MISI&amp;Oacute;N CAT&amp;Oacute;LICA DE CANCHUNGO&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Quem reza se salva&lt;/em&gt; para distribuir entre los j&amp;oacute;venes&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;em&gt;Canchungo, 27 de marzo de 2012&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Muy se&amp;ntilde;ores m&amp;iacute;os&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	de &lt;em&gt;30Giorni&lt;/em&gt;:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Debido a mi cambio de direcci&amp;oacute;n he recibido solo ahora algunos n&amp;uacute;meros atrasados.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Por el mismo motivo tampoco he recibido el CD de los cantos gregorianos. Y pensar que a&amp;uacute;n conservo el &lt;em&gt;Liber usualis&lt;/em&gt; que compre en los a&amp;ntilde;os cincuenta cuando estaba en el seminario menor.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Adem&amp;aacute;s, les hago una propuesta: m&amp;aacute;ndenme, por favor, la edici&amp;oacute;n en portugu&amp;eacute;s de &lt;em&gt;30Dias&lt;/em&gt;, de modo que les sirva tambi&amp;eacute;n a mis hermanos. Aqu&amp;iacute; en Guinea-Bissau el portugu&amp;eacute;s es el idioma oficial, aunque se habla tambi&amp;eacute;n el &lt;em&gt;kriol&lt;/em&gt;. Quisiera aconsejarles esto para todos los ejemplares que env&amp;iacute;an a Guinea-Bissau, aunque, naturalmente, no es de mi incumbencia esta propuesta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Desear&amp;iacute;a, adem&amp;aacute;s, que me enviaran algunos ejemplares de &lt;em&gt;Quem reza se salva&lt;/em&gt;, igualmente en portugu&amp;eacute;s, que distribuir&amp;eacute; a los que tengan una idea vocacional o a alg&amp;uacute;n buen joven. Para ello les env&amp;iacute;o cien euros.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Perdonen las molestias.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	padre Rino Furlato, ofm&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;u&gt;PANAM&amp;Aacute;&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	PARROQUIA SAN PEDRO AP&amp;Oacute;STOL&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;Los fieles siguen pidiendo &lt;em&gt;Quien reza se salva&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;em&gt;Santa Fe, 23 de abril de 2012&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Apreciados hermanos:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Mi nombre es Arcelio Castro y trabajo desde hace nueve meses en la parroquia San Pedro Ap&amp;oacute;stol de Santa Fe, al norte de la provincia de Veraguas en Panam&amp;aacute;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Con estas cortas letras deseo ante todo agradecer de coraz&amp;oacute;n a todos los que han trabajado en la elaboraci&amp;oacute;n del folleto &lt;em&gt;Quien reza se salva&lt;/em&gt;, de manera especial a sus directores Giulio Andreotti y Roberto Rotondo. Recib&amp;iacute; meses atr&amp;aacute;s 500 ejemplares del mismo a trav&amp;eacute;s del Monasterio de la Visitaci&amp;oacute;n en Panam&amp;aacute; y ya todos han sido distribuidos por familia, siendo muy bien acogidos, incluso por aquellos que han estado alejados de la pr&amp;aacute;ctica religiosa. Muchos los han pedido prestados para leerlos despacio en sus casas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Los fieles siguen pidi&amp;eacute;ndome ejemplares del folleto y se nos han terminado, es por eso que deseamos hacerles un nuevo pedido de unos 500 ejemplares m&amp;aacute;s. De ser posible pueden ser enviados a la misma direcci&amp;oacute;n del Monasterio de la Visitaci&amp;oacute;n en Panam&amp;aacute;. Si es necesario alg&amp;uacute;n aporte m&amp;aacute;s, nos lo comunican. De nuestra parte continuamos pidiendo a los beneficiarios de los libros oraciones por los donantes y yo mismo ofrezco algunas misas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Sin m&amp;aacute;s, Dios les bendiga abundantemente por el apoyo a nuestra parroquia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Fraternalmente,&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	padre Arcelio Castro&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;u&gt;M&amp;Eacute;XICO&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	ADORATRICES PERPETUAS DEL SANT&amp;Iacute;SIMO SACRAMENTO DEL MONASTERIO SAN JUAN BAUTISTA&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;Recibimos con inmensa gratitud &lt;em&gt;Quien reza se salva&lt;/em&gt; y las dem&amp;aacute;s publicaciones&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;em&gt;Coscomatepec, Veracruz, 25 de abril de 2012&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Muy respetable senador Giulio Andreotti:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;iexcl;Alabado sea el Sant&amp;iacute;simo Sacramento!&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Reciba un saludo fraterno en Jes&amp;uacute;s Resucitado, deseando de coraz&amp;oacute;n que &amp;Eacute;l le bendiga en abundancia y recompense su generosidad con nuestra comunidad mon&amp;aacute;stica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Somos las Hnas. Adoratrices Perpetuas del Sant&amp;iacute;simo Sacramento del Monasterio de San Juan Bautista de Coscomatepec. Nuestra misi&amp;oacute;n es testimoniar la presencia de nuestro Se&amp;ntilde;or Jes&amp;uacute;s en la Eucarist&amp;iacute;a postradas a sus pies d&amp;iacute;a y noche ofreciendo nuestras continuas oraciones y adoraciones por la humanidad entera, es por ello que con inmensa gratitud nos dirigimos a usted al recibir de su gran generosidad la revista &lt;em&gt;30D&amp;iacute;as&lt;/em&gt;, el libro &lt;em&gt;Quien reza se salva&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;El Hijo no puede hacer nada por su cuenta&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Los cantos de la Tradici&amp;oacute;n&lt;/em&gt;. No teniendo como pagar el bien que nos hace pedimos a Dios en nuestras plegarias y ponemos en las manos de Mar&amp;iacute;a Sant&amp;iacute;sima de Guadalupe sus necesidades y la de todas las personas que colaboran en la publicaci&amp;oacute;n de este enriquecedor material que nos informa y retroalimenta para nuestra vida espiritual. La &amp;uacute;ltima vez que recibimos la revista fue el pasado mes de diciembre; hasta estos momentos no hemos obtenido la m&amp;aacute;s reciente. Esperamos vernos favorecidas recibiendo mensualmente la publicaci&amp;oacute;n y las de otros libros que est&amp;aacute;n bajo su direcci&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Seguras de que Jes&amp;uacute;s Eucarist&amp;iacute;a ser&amp;aacute; su compensaci&amp;oacute;n y la de los suyos, nos despedimos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Afect&amp;iacute;sima en Cristo:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	R.M. Esperanza del Coraz&amp;oacute;n de Jes&amp;uacute;s y comunidad&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;u&gt;COLOMBIA&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	VICARIATO APOST&amp;Oacute;LICO DE SAN VICENTE &amp;ndash; PUERTO LEGU&amp;Iacute;ZAMO&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;Quiero proporcionar &lt;em&gt;Quien reza se salva&lt;/em&gt; a los catequistas&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;em&gt;San Vicente, 1 de mayo de 2012&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Estimado senador Giulio Andreotti:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Soy un sacerdote diocesano del Vicariato Apost&amp;oacute;lico de San Vicente - Puerto Legu&amp;iacute;zamo, extensa regi&amp;oacute;n (96.000 kil&amp;oacute;metros cuadrados) de la amazon&amp;iacute;a colombiana; mi trabajo, desde hace m&amp;aacute;s de diez a&amp;ntilde;os, es el de vicario de pastoral y director de los departamentos de catequesis, animaci&amp;oacute;n b&amp;iacute;blica y Obras Misionales Pontificias... somos pocos y hay que responder a m&amp;aacute;s de un compromiso. Me dirijo a usted para solicitarle encarecidamente nos pueda proporcionar un buen n&amp;uacute;mero de los libros &lt;em&gt;Quien reza se salva&lt;/em&gt;, pues quiero proporcionar a los catequistas y animadores de la Palabra un buen material como &amp;eacute;ste para que contin&amp;uacute;en con su ministerio de la catequesis.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Es esta una Iglesia local con muchas necesidades y desaf&amp;iacute;os, pues es escenario frecuente de enfrentamientos entre soldados del Ej&amp;eacute;rcito Nacional y la guerrilla de las Farc (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), control de tr&amp;aacute;fico de drogas y de paramilitares, creando continuamente zozobra en nuestra poblaci&amp;oacute;n y comunidades; nuestras opciones y acci&amp;oacute;n misionera nos exigen estar siempre con nuestra gente, ser voz prof&amp;eacute;tica para denunciar atropellos e irregularidades que de parte y parte violentan los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario. Somos una Iglesia cre&amp;iacute;ble y con una buena aceptaci&amp;oacute;n en nuestros fieles. Los desaf&amp;iacute;os son muchos, pero la fe y esperanza en Aquel que ha resucitado nos confortan y animan a continuar con la misi&amp;oacute;n encomendada. Mil gracias por al atenci&amp;oacute;n prestada.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	padre Ricardo Tovar S&amp;aacute;nchez&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;u&gt;L&amp;Iacute;BANO&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	ORDEN DE LOS PADRES CARMELITAS&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Qui prie sauve son &amp;acirc;me&lt;/em&gt;, instrumento sencillo y pr&amp;aacute;ctico para la oraci&amp;oacute;n&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;em&gt;Hazmieh, 11 de mayo de 2012&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Querido director:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;iexcl;Que la paz del Se&amp;ntilde;or est&amp;eacute; siempre con usted!&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Gracias por la revista &lt;em&gt;30Jours&lt;/em&gt; que me llega siempre. He le&amp;iacute;do mucho acerca del libro &lt;em&gt;Qui prie sauve son &amp;acirc;me&lt;/em&gt; que tanto bien ha hecho a todas las personas que se han beneficiado. Por esto le pido con la presente, si es posible, que nos env&amp;iacute;e un centenar de ejemplares, dado que muchos de nuestros j&amp;oacute;venes (grupos de oraci&amp;oacute;n) desean utilizar este instrumento tan sencillo y pr&amp;aacute;ctico para la oraci&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Que el buen Dios siga manteni&amp;eacute;ndole en buena salud y bendiga su misi&amp;oacute;n en la Iglesia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	padre Makhoul Farha, ocd, superior provincial de los Carmelitas en L&amp;iacute;bano&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;u&gt;BEN&amp;Iacute;N&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	MONASTERIO ETOILE NOTRE-DAME&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Qui prie sauve son &amp;acirc;me&lt;/em&gt; ayuda a rezar bien&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;em&gt;Parakou, 29 de mayo de 2012&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Se&amp;ntilde;or director:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Le escribo para agradecerle el env&amp;iacute;o de &lt;em&gt;30Jours&lt;/em&gt;, revista muy bien documentada y con un aspecto gr&amp;aacute;fico estupendo. Pero tambi&amp;eacute;n para decirle que hace unos a&amp;ntilde;os le pedimos algunos ejemplares del librito &lt;em&gt;Qui prie sauve son &amp;acirc;me&lt;/em&gt;. Todos los ejemplares se distribuyeron en poqu&amp;iacute;simo tiempo para el bien espiritual de quienes lo recibieron. Ahora son muchos los que piden estos libritos que les ayudan a rezar bien. Esto evitar&amp;iacute;a que se refugiaran en las sectas, muy numerosas en Ben&amp;iacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Si pudiera renovar su generoso gesto, le estar&amp;iacute;amos profundamente agradecidas. Un agradecimiento anticipado de parte de todas las personas que, gracias a usted, se acercar&amp;aacute;n a Dios.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Respetuosamente,&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	madre Bibiane Ignaro&lt;/p&gt;
</description>
        </item>
        <item>
            <title>
	Aviso a los lectores
</title>
            <link>http://www.30giorni.it/articoli_id_78504_l2.htm</link>
            <description>&lt;p&gt;
	&lt;em&gt;Estimados lectores&lt;/em&gt;:&lt;br /&gt;
	&lt;br /&gt;
	Con gran tristeza les comunicamos que &lt;em&gt;30D&amp;iacute;as en la Iglesia y en el mundo&lt;/em&gt; suspende sus publicaciones con el n&amp;uacute;mero 5 del 2012.&lt;br /&gt;
	Lamentablemente, algunos acontecimientos de los &amp;uacute;ltimos meses, de modo especial la muerte de don Giacomo Tantardini, hacen que sea imposible seguir realizando la revista. Su director Giulio Andreotti comparte nuestro mismo pesar, tambi&amp;eacute;n por el valor que &lt;em&gt;30D&amp;iacute;as&lt;/em&gt; ha tenido para la Iglesia durante estos a&amp;ntilde;os.&lt;br /&gt;
	Queremos dar las gracias de todo coraz&amp;oacute;n a los que nos han acompa&amp;ntilde;ado con su estima y afecto. Gran consuelo nos han proporcionado especialmente las cartas que han llegado, y siguen llegando, a la redacci&amp;oacute;n desde todo el mundo.&lt;br /&gt;
	Las palabras de laicos, misioneros, religiosas, sacerdotes, obispos y cardenales que han querido escribirnos han sido un hermoso y consolador aliento para nuestro trabajo, que siempre hemos tratado de interpretar como un peque&amp;ntilde;o servicio de siervos in&amp;uacute;tiles a la Iglesia del Se&amp;ntilde;or. Gracias de todo coraz&amp;oacute;n.&lt;br /&gt;
	Deseamos comunicar adem&amp;aacute;s que siguen activos tanto el correo electr&amp;oacute;nico &lt;em&gt;abbonati30g@30giorni.it&lt;/em&gt;, como la centralita telef&amp;oacute;nica +39 067264041, donde poder dirigirse para recibir informaci&amp;oacute;n sobre las suscripciones ya pagadas y las publicaciones de &lt;em&gt;30D&amp;iacute;as&lt;/em&gt;, como el librito &lt;em&gt;Quien reza se salva&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;
	&lt;br /&gt;
	La cooperativa 30Giorni&lt;/p&gt;
</description>
        </item>
        <item>
            <title>
	Mi amigo don Giacomo
</title>
            <link>http://www.30giorni.it/articoli_id_78458_l2.htm</link>
            <description>&lt;p&gt;
	&lt;img alt=&quot;El cardenal Bergoglio con don Giacomo Tantardini en una foto de marzo de 2009 [© Paolo Galosi]&quot; src=&quot;http://www.30giorni.it/upload/articoli_immagini_interne/04-04-012.jpg&quot; style=&quot;float: left; margin-top: 3px; margin-bottom: 3px; width: 350px; height: 214px;&quot; /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;ldquo;Acu&amp;eacute;rdense de vuestros dirigentes, porque ellos les anunciaron la Palabra de Dios: consideren c&amp;oacute;mo termin&amp;oacute; su vida e imiten su fe&amp;rdquo; (&lt;em&gt;Heb&lt;/em&gt; 13, 7). As&amp;iacute; nos exhorta el autor de la Carta a los Hebreos a tener en cuenta aquellos que nos anunciaron el Evangelio y que ya han partido. Nos pide que los recordemos pero no con la memoria formal y tantas veces compasiva del &amp;ldquo;&amp;iexcl;qu&amp;eacute; bueno que era!&amp;rdquo; escuchada con frecuencia en el peristilo de los cementerios. Tal memoria es un simple recuerdo de formalidad social. Nos pide, en cambio, que los recordemos desde la fecundidad de su siembra entre nosotros. Nos pide que los recordemos desde la memoria del coraz&amp;oacute;n, esa memoria deuteron&amp;oacute;mica que edifica sobre piedra, que plasma vidas y sella corazones. S&amp;iacute;, nuestro coraz&amp;oacute;n se edifica sobre la memoria de aquellos hombres y mujeres que supieron acercarnos a fuentes de vida y de esperanza, de las que podr&amp;aacute;n beber los que nos sigan. Es la memoria de la herencia recibida y que, a su vez, hemos de trasmitir a nuestros hijos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	As&amp;iacute;, con esta memoria, recordamos a Don Giacomo, y nos preguntamos &amp;iquest;qu&amp;eacute; nos dej&amp;oacute;?, &amp;iquest;qu&amp;eacute; huellas suyas encontramos en el camino de nuestras existencia? Simplemente me atrevo a decir que dej&amp;oacute; las huellas de un hombre-ni&amp;ntilde;o que nunca termin&amp;oacute; de sorprenderse. Don Giacomo, el hombre de la sorpresa; el hombre que se dej&amp;oacute; sorprender por Dios y supo abrir el camino para que esa sorpresa anidara en los dem&amp;aacute;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Don Giacomo, un sorprendido que mirando al Se&amp;ntilde;or que lo llamaba continuamente y se preguntaba, casi sin poderlo creer, como el Mateo del Caravaggio &amp;iquest;a m&amp;iacute; Se&amp;ntilde;or?; un sorprendido ante esa indescriptible &amp;ldquo;sobreabundancia&amp;rdquo; vencedora de la gracia sobre la abundancia mezquina del pecado, de ese pecado que siempre nos disminuye; un sorprendido que se sinti&amp;oacute; buscado, esperado y amado por el Se&amp;ntilde;or, mucho antes de que &amp;eacute;l atinara a buscarlo, esperarlo y amarlo; un sorprendido que, como los del lago de Tiberiades, no se atrev&amp;iacute;a a preguntarle a &amp;Eacute;l qui&amp;eacute;n era porque bien sab&amp;iacute;a que era el Se&amp;ntilde;or.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Y este sorprendido se dej&amp;oacute; preguntar una y otra vez: &amp;ldquo;&amp;iquest;me amas?&amp;rdquo; para responder con la sencillez fogosa del amor: &amp;ldquo;Se&amp;ntilde;or, t&amp;uacute; sabes que te amo&amp;rdquo;. Y esto fue as&amp;iacute; porque este hombre-ni&amp;ntilde;o alimentaba su amor con la sencilla pero sapiencial prontitud de la contemplaci&amp;oacute;n de toda aquella Gracia que lo superaba.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	As&amp;iacute; era Don Giacomo. No hab&amp;iacute;a perdido la capacidad de asombrarse; reflexionaba desde ese estupor que recib&amp;iacute;a y alimentaba en la oraci&amp;oacute;n. A veces daba la impresi&amp;oacute;n de que esa sensibilidad lo agobiaba, lo cansaba o lo pon&amp;iacute;a nervioso, y esto no es raro en un hombre de temperamento humano fuerte a quien la Gracia no ces&amp;oacute; de trabajarlo en su conversi&amp;oacute;n a la mansedumbre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	La &amp;uacute;ltima imagen de &amp;eacute;l me conmueve: en la ceremonia de las Confirmaciones en San Lorenzo Extramuros, las manos juntas, los ojos abiertos y asombrados, sonriente y serio a la vez. All&amp;iacute; pedimos por su salud&amp;hellip; y agradeci&amp;oacute; con un gesto de esperanza de curarse y, a la vez, de entrega. As&amp;iacute;, por gracia, se puede perseverar en el camino, hasta el final: el hombre-ni&amp;ntilde;o se abandona en los brazos de Jes&amp;uacute;s mientras pide que pase este c&amp;aacute;liz, y es tomado y llevado en brazos, con las manos juntas y los ojos abiertos. Dej&amp;aacute;ndose sorprender una vez m&amp;aacute;s por el don m&amp;aacute;s grande.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Agradezco a Dios nuestro Se&amp;ntilde;or el haberlo conocido. A m&amp;iacute; tambi&amp;eacute;n me cabe el &amp;ldquo;consideren como termin&amp;oacute; su vida e imiten su fe&amp;rdquo; de la Carta de los Hebreos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;em&gt;Buenos Aires, 6 de mayo de 2012&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
</description>
            <author>por el cardenal Jorge Mario Bergoglio</author>
        </item>
        <item>
            <title>
	Un rosario para todo el mundo
</title>
            <link>http://www.30giorni.it/articoli_id_78462_l2.htm</link>
            <description>&lt;p&gt;
	El pasado 19 de febrero le toc&amp;oacute; a &amp;eacute;l presentar a Benedicto XVI las deferencias de todos los nuevos cardenales creados en el Consistorio del d&amp;iacute;a anterior. En aquella ocasi&amp;oacute;n, su eminencia Filoni coloc&amp;oacute; el servicio cardenalicio de los nuevos purpurados &amp;laquo;bajo la protecci&amp;oacute;n de Mar&amp;iacute;a, Madre de la Gracia&amp;raquo;. Ahora, su &amp;ldquo;estrategia&amp;rdquo; para vivir el inminente A&amp;ntilde;o de la fe es un simple rosario. Una corona de oraciones que ofrecer para el anuncio del Evangelio en cada continente. El modo m&amp;aacute;s sencillo para &amp;laquo;pedirle al Se&amp;ntilde;or el don de la fe&amp;raquo;, para s&amp;iacute; y para los dem&amp;aacute;s. Se trata de una Campa&amp;ntilde;a de oraci&amp;oacute;n mundial para la evangelizaci&amp;oacute;n que ha de acompa&amp;ntilde;ar al A&amp;ntilde;o de la fe, a la que dio su bendici&amp;oacute;n el papa Benedicto XVI el pasado 11 de mayo, con motivo de la audiencia concedida a los Directores nacionales de las Obras Pontificias Misionales, que ser&amp;aacute;n los animadores de la iniciativa en cada uno de sus pa&amp;iacute;ses.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Fernando Filoni, prefecto de la Congregaci&amp;oacute;n para la Evangelizaci&amp;oacute;n de los pueblos, ha viajado por todo el mundo y sabe c&amp;oacute;mo funciona. De &amp;eacute;l se conoce su car&amp;aacute;cter reservado, su indisposici&amp;oacute;n hacia el cotilleo, su gran capacidad de trabajo, su capacidad de dar enseguida con el centro del problema buscando soluciones con realismo. Y el hecho de que estas dotes no representan el perfil de un &amp;ldquo;bur&amp;oacute;crata&amp;rdquo; vaticano, sino que dejan entrever una sabidur&amp;iacute;a espiritual y un modo de ver las cosas de la Iglesia y del mundo sencillo y concreto. Como la corona de un rosario.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;em&gt;30D&amp;iacute;as&lt;/em&gt; lo ha entrevistado en su estudio, en el hist&amp;oacute;rico Palacio romano de Propaganda Fide, asomado a la Plaza de Espa&amp;ntilde;a. De la Congregaci&amp;oacute;n para la Evangelizaci&amp;oacute;n de los pueblos dependen hoy m&amp;aacute;s de un millar de circunscripciones eclesi&amp;aacute;sticas, entre ellas la mayor&amp;iacute;a de las di&amp;oacute;cesis africanas, asi&amp;aacute;ticas y de Ocean&amp;iacute;a, adem&amp;aacute;s de universidades, seminarios, hospitales, escuelas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;img alt=&quot;El cardenal Filoni con motivo de la toma de posesión de la diaconía de Nuestra Señora de Coromoto en San Juan de Dios, Roma, el 23 de febrero de 2012&quot; src=&quot;http://www.30giorni.it/upload/articoli_immagini_interne/58-04-012.jpg&quot; style=&quot;float: left; margin-top: 3px; margin-bottom: 3px; width: 325px; height: 260px;&quot; /&gt;&lt;strong&gt;Cuando fue creado cardenal, pudo leerse en la nota biogr&amp;aacute;fica que public&amp;oacute; &lt;em&gt;L&amp;rsquo;Osservatore Romano&lt;/em&gt; que de ni&amp;ntilde;o &amp;laquo;su casa estaba justo delante de la iglesia de su pueblo&amp;raquo;. Evidentemente, este fue un detalle importante de su vida...&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	FERNANDO FILONI: Dios ofrece muchas posibilidades, y construye nuestra historia seg&amp;uacute;n lo que somos. Yo iba a la parroquia, ayudaba a los sacerdotes en la misa, y estando con ellos alrededor del altar intu&amp;iacute;a el significado de su dedicaci&amp;oacute;n. Hasta que el p&amp;aacute;rroco nos pregunt&amp;oacute; una tarde a todos los monaguillos si alguno de nosotros quer&amp;iacute;a entrar en el seminario. Yo levant&amp;eacute; la mano y dije: &amp;iexcl;Yo! Hab&amp;iacute;a mucha espontaneidad infantil en aquel arranque. Pero tambi&amp;eacute;n el que hubiera crecido teniendo ante mi vista la fe de mis padres en las cosas de todos los d&amp;iacute;as.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;Los a&amp;ntilde;os de su preparaci&amp;oacute;n al sacerdocio fueron los del Concilio Vaticano II.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Nuestros superiores nos ha&amp;shy;c&amp;iacute;an leer durante las comidas las cr&amp;oacute;nicas del Concilio. La televisi&amp;oacute;n, aunque era en blanco y negro, nos ofrec&amp;iacute;a visualmente la imagen de la universalidad y de la variada diversidad humana de la Iglesia: el Papa, los patriarcas de Oriente y los obispos que en procesi&amp;oacute;n entraban en San Pedro. Blancos, negros, con barba, occidentales, orientales... Cuando comenc&amp;eacute; Teolog&amp;iacute;a en el seminario de Viterbo, el Concilio hab&amp;iacute;a terminado. Los esca&amp;ntilde;os que hab&amp;iacute;an servido para las congregaciones generales de los padres conciliares se mandaron a los distintos seminarios. Con los que llegaron a Viterbo se mont&amp;oacute; el aula de teolog&amp;iacute;a. As&amp;iacute; que asist&amp;iacute;amos a las clases sentados en los esca&amp;ntilde;os de los padres conciliares. E intent&amp;aacute;bamos imaginar qui&amp;eacute;n se hab&amp;iacute;a sentado en aquellos esca&amp;ntilde;os que ahora ocup&amp;aacute;bamos nosotros.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;Su lema episcopal es &amp;laquo;Lumen gentium Christus&amp;raquo;. Alude a las primeras palabras de la constituci&amp;oacute;n dogm&amp;aacute;tica sobre la Iglesia, el documento m&amp;aacute;s importante que sali&amp;oacute; del Concilio.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Est&amp;aacute;bamos impresionados por el gran debate sobre la Iglesia que hab&amp;iacute;a representado el coraz&amp;oacute;n del Concilio: &amp;laquo;&lt;em&gt;Lumen gentium Christus&lt;/em&gt;&amp;raquo;, todo en solo tres palabras. El comienzo de la constituci&amp;oacute;n conciliar hac&amp;iacute;a alusi&amp;oacute;n al misterio y la misi&amp;oacute;n de la Iglesia. Si la Iglesia no refleja la luz de Cristo, no tiene motivo de ser. Tambi&amp;eacute;n a nosotros se nos ped&amp;iacute;a que anunci&amp;aacute;ramos y di&amp;eacute;ramos testimonio de Cristo. Esta es la misi&amp;oacute;n que la Iglesia me ha confiado tambi&amp;eacute;n a m&amp;iacute;. Como sacerdote, y luego como obispo y tambi&amp;eacute;n como nuncio.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;Despu&amp;eacute;s de la ordenaci&amp;oacute;n sacerdotal vino usted a Roma para seguir sus estudios. Viv&amp;iacute;a y desarrollaba su servicio pastoral en una parroquia, y ense&amp;ntilde;aba en un instituto romano. &amp;iquest;Qu&amp;eacute; recuerdos conserva de aquel per&amp;iacute;odo?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Mi obispo me hab&amp;iacute;a permitido ir a Roma para completar los estudios. Opt&amp;eacute; por quedarme en una parroquia, y no en un colegio. Fueron a&amp;ntilde;os muy bonitos. La parroquia era la de San Tito, que ahora est&amp;aacute; dedicada a San Leonardo Murialdo. Yo ense&amp;ntilde;aba religi&amp;oacute;n en el instituto cl&amp;aacute;sico Vivona, en la sede separada que luego se convirti&amp;oacute; en el instituto S&amp;oacute;crates. Conoc&amp;iacute; a cientos de chicos y chicas. Eran los a&amp;ntilde;os setenta, los a&amp;ntilde;os de la protesta. Para m&amp;iacute;, que estudiaba teolog&amp;iacute;a, el di&amp;aacute;logo continuo con ellos era una ayuda para confrontar lo que est&amp;aacute;bamos estudiando con la vida concreta. Tambi&amp;eacute;n para los chicos, creo, era una experiencia interesante o&amp;iacute;r hablar de teolog&amp;iacute;a y de historia de la Iglesia fuera de las generalizaciones que se le&amp;iacute;an en muchos peri&amp;oacute;dicos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;&amp;iquest;C&amp;oacute;mo lleg&amp;oacute; al servicio diplom&amp;aacute;tico de la Santa Sede?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Cuando mi obispo me pidi&amp;oacute; que volviera a la di&amp;oacute;cesis &amp;ndash;de la que faltaba desde hac&amp;iacute;a ocho a&amp;ntilde;os&amp;ndash;, el cardenal vicario Ugo Poletti, con sus modales bonachones y cautivadores, me dijo: &amp;laquo;Tu di&amp;oacute;cesis ya tiene muchos sacerdotes. En la Secretar&amp;iacute;a de Estado me preguntan si hay disponibilidad...&amp;raquo;. Puede parecer un incidente en el camino. Pero para m&amp;iacute; tambi&amp;eacute;n aquello formaba parte de la l&amp;iacute;nea que Dios traza en la vida de cada uno de nosotros.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;Despu&amp;eacute;s de un per&amp;iacute;odo en Sri Lanka, fue mandado usted a Ir&amp;aacute;n. &amp;iquest;C&amp;oacute;mo era este pa&amp;iacute;s en aquellos a&amp;ntilde;os?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Era el dur&amp;iacute;simo per&amp;iacute;odo de la guerra entre Ir&amp;aacute;n e Irak. Los bombardeos llegaban hasta Teher&amp;aacute;n. Era una guerra muy cruel, con cientos de miles de muertos. La Santa Sede ten&amp;iacute;a all&amp;iacute; una antigua misi&amp;oacute;n, desde que una representaci&amp;oacute;n del papa Urbano VIII se estableciera en Isfahan en 1629 a petici&amp;oacute;n del sha Abbas el Grande, art&amp;iacute;fice de un renacimiento cultural y pol&amp;iacute;tico persa. Una presencia que conoci&amp;oacute; altibajos, hasta el establecimiento de relaciones diplom&amp;aacute;ticas plenas entre Ir&amp;aacute;n y la Santa Sede, en 1953. Yo pude compartir all&amp;iacute; la vida de la comunidad cristiana local, compuesta por armenios cat&amp;oacute;licos y ortodoxos, cat&amp;oacute;licos latinos y caldeos. Para ellos la vida no era siempre f&amp;aacute;cil. Pero nos respetaban mucho. Se hab&amp;iacute;a dado el caso de los empleados secuestrados en la embajada de Estados Unidos. Pero aquel asunto hab&amp;iacute;a dado origen a una estima hacia la nunciatura, que hab&amp;iacute;a afrontado la dif&amp;iacute;cil cuesti&amp;oacute;n desde un punto de vista humanitario, sin intervenir en el terreno pol&amp;iacute;tico. Y esto hab&amp;iacute;a sido apreciado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;Despu&amp;eacute;s de otras etapas diplom&amp;aacute;ticas (Secretar&amp;iacute;a de Estado, Brasil), fue mandado usted a Hong Kong, punto de observaci&amp;oacute;n privilegiado sobre China Popular. Entonces estaba todav&amp;iacute;a muy difundida la idea de que una gran parte de la catolicidad china, presionada por las autoridades civiles, estaba abocada a crear una Iglesia nacional independiente. &amp;iquest;Qu&amp;eacute; experiencias tuvo en este sentido?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Cuando yo era seminarista me impresionaron los testimonios de fidelidad al Evangelio que proced&amp;iacute;an de China. Hab&amp;iacute;a le&amp;iacute;do las memorias de Gaetano Pollio, el arzobispo de Kaifeng que hab&amp;iacute;a sido encarcelado y expulsado en los primeros a&amp;ntilde;os del r&amp;eacute;gimen mao&amp;iacute;sta, que luego fue arzobispo de Otranto y m&amp;aacute;s tarde de Salerno. Me asombraba que, en los sufrimientos, hab&amp;iacute;a servido a la Iglesia y amado al pueblo chino. Aquellos acontecimientos me volv&amp;iacute;an a la mente despu&amp;eacute;s de recibir el cargo en Hong Kong. Eran los a&amp;ntilde;os de la apertura propiciada por Deng Xiaoping. Ahora vemos claramente la amplitud de miras de Deng. La Santa Sede quer&amp;iacute;a que su posici&amp;oacute;n internacional no se identificara con Taiw&amp;aacute;n, donde hay una sede diplom&amp;aacute;tica vaticana. As&amp;iacute; pues en Hong Kong se hab&amp;iacute;a abierto una &amp;ldquo;Misi&amp;oacute;n de estudio&amp;rdquo;, que se hab&amp;iacute;a de ocupar de China Popular, adem&amp;aacute;s de la entonces colonia brit&amp;aacute;nica y de Macao. Era el momento en el que tambi&amp;eacute;n la Iglesia de China iba reorganiz&amp;aacute;ndose. La Santa Sede quer&amp;iacute;a comprender como progresaba la situaci&amp;oacute;n, y manifestar su cercan&amp;iacute;a a los cat&amp;oacute;licos chinos que mostraban su gran deseo de vivir su fe en comuni&amp;oacute;n con el Obispo de Roma. Un v&amp;iacute;nculo de comuni&amp;oacute;n que los obispos chinos hab&amp;iacute;an seguido confesando tambi&amp;eacute;n en las persecuciones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;img alt=&quot;Fernando Filoni recibe el birrete cardenalicio de manos del papa Benedicto XVI en el Consistorio del 18 de febrero de 2012 [© Paolo Galosi]&quot; src=&quot;http://www.30giorni.it/upload/articoli_immagini_interne/56-04-012.jpg&quot; style=&quot;float: right; margin-top: 3px; margin-bottom: 3px; width: 350px; height: 239px;&quot; /&gt;&lt;strong&gt;&amp;iquest;C&amp;oacute;mo consideraba las divisiones existentes en la Iglesia china entre los llamados &amp;ldquo;oficiales&amp;rdquo; y los &amp;ldquo;clandestinos&amp;rdquo;?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	La divisi&amp;oacute;n no era el resultado de din&amp;aacute;micas eclesiales, sino de circunstancias hist&amp;oacute;ricas y pol&amp;iacute;ticas. Era una situaci&amp;oacute;n de sufrimiento y de prueba. Y hab&amp;iacute;a que ayudar a la Iglesia de China, tanto al &amp;aacute;rea llamada &lt;em&gt;underground&lt;/em&gt; como a la no correctamente llamada &amp;ldquo;patri&amp;oacute;tica&amp;rdquo;, a mirar la situaci&amp;oacute;n con una perspectiva futura. Para que me entendieran yo dec&amp;iacute;a entonces que la situaci&amp;oacute;n del catolicismo chino era comparable a un manantial cuya agua, en un momento determinado, encontraba un obst&amp;aacute;culo en su fluir, se divid&amp;iacute;a en dos corrientes. Una parte buscaba la manera de seguir fluyendo abiertamente. La otra hab&amp;iacute;a encontrado la manera de fluir bajo la superficie de la tierra. Las dos corrientes, nacidas de la misma fuente, estaban de todos modos destinadas a volver a encontrarse en la unidad del mar. Y el mar &amp;ndash;dec&amp;iacute;a entonces&amp;ndash; es el coraz&amp;oacute;n de Dios. Las dos comunidades eclesiales, si hubieran seguido en la fe de los ap&amp;oacute;stoles, se hubieran vuelto a encontrar luego un d&amp;iacute;a unidas en Cristo. Claro que desde que las dos corrientes se separaron ha habido muchas complicaciones. Pero creo que antes o despu&amp;eacute;s se llegar&amp;aacute; a una soluci&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;Luego, como nuncio, vivi&amp;oacute; usted la crucial experiencia en Irak, donde vivi&amp;oacute; los bombardeos&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Estuve all&amp;iacute; durante el primer per&amp;iacute;odo terminal del r&amp;eacute;gimen de Sadam Husein, mientras se endurec&amp;iacute;an de manera incre&amp;iacute;ble las sanciones de la ONU para doblegar al r&amp;eacute;gimen. La voz de la Iglesia era prof&amp;eacute;tica. Repet&amp;iacute;amos en todas partes solo lo que ve&amp;iacute;amos: que en realidad las sanciones afectaban al pueblo, no al r&amp;eacute;gimen.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;&amp;iquest;C&amp;oacute;mo interpreta hoy las intervenciones militares en Irak y todo lo que sigui&amp;oacute; despu&amp;eacute;s, para aquella &amp;aacute;rea del mundo y sobre todo para sus comunidades cristianas?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	La guerra fue un error en s&amp;iacute; misma. No se puede pensar que se puede exportar la democracia con la guerra. En aquel tiempo exist&amp;iacute;an condiciones para las negociaciones. Sadam me hab&amp;iacute;a manifestado tambi&amp;eacute;n a m&amp;iacute; que esta era su petici&amp;oacute;n. Pero como cada l&amp;iacute;der, especialmente en el mundo &amp;aacute;rabe, si se quer&amp;iacute;a tratar con &amp;eacute;l no hab&amp;iacute;a que humillarlo. Falt&amp;oacute; comprensi&amp;oacute;n de la situaci&amp;oacute;n. Bajo el r&amp;eacute;gimen los cristianos sufr&amp;iacute;an injusticias, como toda la sociedad. Pero el r&amp;eacute;gimen, para mantener la paz interna, tutelaba por lo menos la libertad de culto. La guerra no se justificaba desde el punto de vista pol&amp;iacute;tico y de la justicia internacional. Porque Irak no hab&amp;iacute;a tomado parte en los atentados del 11 de septiembre. Y la cuesti&amp;oacute;n de las armas de destrucci&amp;oacute;n masiva era un pretexto. Un mes antes del comienzo de los bombardeos, Sadam hab&amp;iacute;a conseguido de la asamblea de los jefes de tribu la aprobaci&amp;oacute;n de la ley con la que Irak se compromet&amp;iacute;a a no dotarse de armas de destrucci&amp;oacute;n masiva. Todos dec&amp;iacute;amos que era importante que ocurriera esto, que era una se&amp;ntilde;al de su disposici&amp;oacute;n a colaborar. Pero no sirvi&amp;oacute; para nada. Evidentemente la guerra estaba ya decidida. Y ya entonces se comprend&amp;iacute;a que despu&amp;eacute;s iba a llegar el caos, la guerra ha desestabilizado no solo la peque&amp;ntilde;a comunidad cristiana, sino todos los aspectos de la vida del pa&amp;iacute;s, provocando decenas de miles de muertos. Esto es lo que a&amp;uacute;n hoy seguimos teniendo ante nuestra vista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;Despu&amp;eacute;s de un breve par&amp;eacute;ntesis en las Filipinas, fue llamado usted a Roma como sustituto en la Secretar&amp;iacute;a de Estado. &amp;iquest;Qu&amp;eacute; puede decirnos sobre el ritmo del trabajo y sus modalidades?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	El sustituto es uno de los primeros colaboradores del Papa. Responde directamente a &amp;eacute;l y al secretario de Estado. Para m&amp;iacute; fue un per&amp;iacute;odo muy hermoso, sobre todo porque me dio la posibilidad de conocer de cerca a Benedicto XVI y de tener un contacto muy frecuente con &amp;eacute;l, que es un padre, un maestro, y es extremadamente amable. Son esas riquezas y esos dones de gracia que quien los ha recibido lleva siempre consigo. Y por los que solo se puede dar gracias a Dios. El ritmo y las modalidades requer&amp;iacute;an mucho esfuerzo, pero formaban parte del trabajo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;Ahora es usted prefecto de la Congregaci&amp;oacute;n para la Evangelizaci&amp;oacute;n de los pueblos. &amp;iquest;Cu&amp;aacute;les son los criterios que le orientan en la tarea que le ha sido asignada?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	La Congregaci&amp;oacute;n &lt;em&gt;de Propaganda Fide&lt;/em&gt; est&amp;aacute; llena de historia. Quienes trabajan aqu&amp;iacute; tienen que sentir el gran legado de este dicasterio que fue y sigue siendo tan importante para ayudar a la vida de las Iglesias en todo el mundo. Su primera raz&amp;oacute;n de ser es el anuncio del Evangelio en todo el mundo. Y puesto que la Iglesia ahora est&amp;aacute; arraigada en muchos de aquellos que antiguamente eran territorios de misi&amp;oacute;n, Propaganda Fide sigue ofreciendo sus servicios a los obispos, los sacerdotes, los religiosos y los laicos de aquellas Iglesias particulares. De este modo contribuye a expresar la &amp;laquo;solicitud del Papa por todas las Iglesias&amp;raquo;, una f&amp;oacute;rmula evocadora, que siempre me asombra. Andando el tiempo incluso las Iglesias m&amp;aacute;s j&amp;oacute;venes adquieren consistencia en t&amp;eacute;rminos de seminarios, sedes, escuelas, universidades, asistencia sanitaria en las ciudades y los pueblos. El anuncio del Evangelio se expresa tambi&amp;eacute;n abrazando las necesidades de los pueblos. Veo una antigua sabidur&amp;iacute;a en la decisi&amp;oacute;n de confiar a Propaganda Fe el servicio y el cuidado en favor de las nuevas Iglesias no solo por lo que respecta a los aspectos estrictamente eclesiales, sino tambi&amp;eacute;n a la hora de apoyar las obras materiales gracias a las Obras Misionales Pontificias, la red nacida de la intuici&amp;oacute;n de Paulina Jaricot, la venerable que muri&amp;oacute; en la pobreza en las calles de Lyon precisamente hace quinientos a&amp;ntilde;os.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;La propagaci&amp;oacute;n de la fe, &amp;iquest;es asimilable a una estrategia de expansi&amp;oacute;n cultural y religiosa?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	La din&amp;aacute;mica propia de la evangelizaci&amp;oacute;n procede del mismo Cristo. Es &amp;Eacute;l, el enviado del Padre, quien mand&amp;oacute; a sus disc&amp;iacute;pulos a anunciar el Evangelio primero de dos en dos, y luego poniendo en sus manos plenamente este mandato de manera definitiva antes de la Ascensi&amp;oacute;n. Las estrategias de expansionismo responden a una l&amp;oacute;gica comercial o pol&amp;iacute;tica. El dinamismo interior de la fe, en realidad, no es paragonable a todo esto. Se puede ver en los Evangelios: cuando los primeros disc&amp;iacute;pulos encontraron a Jes&amp;uacute;s no le pidieron otra cosa m&amp;aacute;s que estar a su lado, conocerlo, escucharlo: &amp;laquo;Maestro, &amp;iquest;d&amp;oacute;nde vives?&amp;raquo;. &amp;laquo;Venid y ver&amp;eacute;is&amp;raquo;. Y se quedaron con &amp;eacute;l. No hab&amp;iacute;a estrategia, no hab&amp;iacute;a idea de expansi&amp;oacute;n, solo el deseo de conocerlo, porque nadie hablaba de Dios como &amp;eacute;l. Evangelizar es dif&amp;iacute;cil. Lo sab&amp;iacute;a muy bien san Pablo y lo saben bien nuestros misioneros. La evangelizaci&amp;oacute;n paga cada a&amp;ntilde;o un alto tributo incluso de sangre, pero nuestros misioneros, como el Ap&amp;oacute;stol de las gentes, tienen el consuelo de Dios, como san Pablo, el cual, despu&amp;eacute;s de innumerables persecuciones, vio en sue&amp;ntilde;os al Se&amp;ntilde;or que le dec&amp;iacute;a: &amp;laquo;&amp;iexcl;&amp;Aacute;nimo! As&amp;iacute; como has dado testimonio de m&amp;iacute; en Jerusal&amp;eacute;n, tambi&amp;eacute;n es necesario que des testimonio de m&amp;iacute; en Roma&amp;raquo; (&lt;em&gt;Hch&lt;/em&gt; 23, 11).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;Como prefecto de Propaganda Fide, se encuentra usted de nuevo en la tesitura de tratar los acontecimientos de China. Los organismos gubernamentales siguen queriendo ejercer formas de control en el nombramiento de los obispos. &amp;iquest;C&amp;oacute;mo puede abordarse este problema?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Ha que abandonar la idea equivocada de que el obispo es un funcionario. Si no se sale de esta l&amp;oacute;gica, todo sigue estando condicionado por una visi&amp;oacute;n pol&amp;iacute;tica. Para ser funcionario de un partido o de un gobierno hay determinados criterios. Los utilizados para el nombramiento de los obispos son diferentes. Y hay que respetar esta peculiaridad. Lo que nosotros pedimos en todas partes, no solo en China, es que los obispos sean buenos obispos, dignos de la tarea que se les conf&amp;iacute;a. Es decir, que sean hombres de Dios y tambi&amp;eacute;n que sean capaces de tener una visi&amp;oacute;n de conjunto de la vida de su Iglesia particular, para confirmar a los hermanos y ordenar sacerdotes en la fe y en la gracia de Dios. Se requiere una idoneidad particular, espiritual, y una madurez psicol&amp;oacute;gica, que implica tambi&amp;eacute;n equilibrio y prudencia. En la elecci&amp;oacute;n de obispos que se hace tambi&amp;eacute;n en China son estos los criterios que dirigen el comportamiento de la Santa Sede. Sabiendo bien, naturalmente, que tambi&amp;eacute;n los obispos son ciudadanos de su propio pa&amp;iacute;s, y que, como tales, han de ser leales con su patria, dando al C&amp;eacute;sar lo que es del C&amp;eacute;sar, pero no en perjuicio de dar a Dios lo que es de Dios. Como sucesores de los ap&amp;oacute;stoles, se les exige que sean fieles totalmente a la doctrina de la Iglesia. Esta no es una &amp;ldquo;orden&amp;rdquo; del Papa. Lo desean ante todo los fieles. Son los fieles los que en concreto juzgan luego la idoneidad y la dignidad de sus obispos: los aman o los marginan. El bien precioso que es lo m&amp;aacute;s importante para el Papa y los pastores en China, y que nos pide el Se&amp;ntilde;or, es el cuidado pastoral del pueblo de Dios, el cual en China posee un extraordinario &lt;em&gt;sensus fidei&lt;/em&gt;, purificado por a&amp;ntilde;os de sufrimiento.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;img alt=&quot;Benedicto XVI con el cardenal Filoni con motivo de la audiencia a los directores nacionales de las Obras Misionales Pontificias en la Sala Clementina, el 11 de mayo de 2012 [© Osservatore Romano]&quot; src=&quot;http://www.30giorni.it/upload/articoli_immagini_interne/64-04-012.jpg&quot; style=&quot;float: left; margin-top: 3px; margin-bottom: 3px; width: 325px; height: 250px;&quot; /&gt;&lt;strong&gt;&amp;iquest;Cu&amp;aacute;l es la tarea de la Santa Sede para con la Iglesia en China?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	La Iglesia es una realidad de comuni&amp;oacute;n. No es una estructura verticalizada, en la que el &amp;uacute;nico problema es hacer que pasen las &amp;oacute;rdenes que llegan de arriba. La tarea del magisterio no es afirmar ciertas ideas o convicciones del Papa o de los obispos. Su funci&amp;oacute;n propia es la &lt;em&gt;salus animarum&lt;/em&gt;, es la de confirmar al pueblo de Dios en la fe y en la fidelidad a Cristo, es vivir, en la comuni&amp;oacute;n con toda la Iglesia, en la fidelidad al Papa. En China como en todas partes, cuando surgen dificultades hay que intervenir, y a veces corregir si es necesario. Pero tampoco en este proceso nadie decide por s&amp;iacute; mismo. Se necesita el consenso de los fieles, de los sacerdotes y de los obispos. La Iglesia vive en este mundo y camina en la historia. Es esencial que tambi&amp;eacute;n en las relaciones con la realidad civil y pol&amp;iacute;tica los obispos, los sacerdotes, los religiosos y los fieles ayuden a la Sede Apost&amp;oacute;lica ofreciendo elementos de valoraci&amp;oacute;n. Lo &amp;uacute;nico que no se puede hacer es separar y contraponer el Sucesor de Pedro a los obispos, o bien a los sacerdotes contra los obispos, y mantener la unidad del pueblo de Dios. Aqu&amp;iacute; vuelve el tema de la &lt;em&gt;Lumen gentium&lt;/em&gt;: si la Iglesia es Pueblo de Dios y Cuerpo de Cristo, no se pueden poner en contraposici&amp;oacute;n los elementos que pertenecen tanto a su tradici&amp;oacute;n como a su realidad viva.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;Benedicto XVI ha convocado un A&amp;ntilde;o de la fe. &amp;iquest;De qu&amp;eacute; modo participar&amp;aacute; usted y su dicasterio en esta perspectiva solicitada por el Papa a toda la Iglesia?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Nosotros, como Congregaci&amp;oacute;n, afrontamos el A&amp;ntilde;o de la fe en la perspectiva del primer anuncio. Y creemos que el A&amp;ntilde;o de la fe es ante todo un a&amp;ntilde;o en el que hemos de rezar por la fe, es decir, hemos de pedir al Se&amp;ntilde;or que nos la de. Sin esto, incluso todas nuestras obras y la red de ayudas que abarca todo el mundo, en especial el misionero, perder&amp;iacute;an su verdadera raz&amp;oacute;n de ser. Por eso hemos pensado en una peque&amp;ntilde;a se&amp;ntilde;al concreta: repartiremos un simple rosario cuyas cuentas intermedias entre una decena y la otra ser&amp;aacute;n de distintos colores, representando los cinco continentes, como para significar que esa decena est&amp;aacute; dedicada especialmente a las exigencias de la evangelizaci&amp;oacute;n y la fe en ese continente (los colores son: blanco para Europa, rojo para Am&amp;eacute;rica, amarillo para Asia, azul para Ocean&amp;iacute;a y verde para &amp;Aacute;frica). Lo difundiremos por todo el mundo, recogiendo las peticiones y adhesiones tambi&amp;eacute;n a trav&amp;eacute;s de internet. De este modo, quienquiera podr&amp;aacute; rezar a la Madre de Jes&amp;uacute;s por el anuncio del Evangelio en todos los continentes. Me gusta pensar en la invitaci&amp;oacute;n que, en Cana&amp;aacute;n de Galilea, Mar&amp;iacute;a dirigi&amp;oacute; a los criados: &amp;laquo;Haced lo que &amp;eacute;l os diga&amp;raquo;. Si escuchamos esta invitaci&amp;oacute;n, estamos seguros de que el Se&amp;ntilde;or no dejar&amp;aacute; que le falte a su Iglesia el mejor vino de la fe para todo el mundo.&lt;/p&gt;
</description>
            <author>Entrevista al cardenal Fernando Filoni por Gianni Valente</author>
        </item>
        <item>
            <title>
	Volvamos a san Agust&amp;iacute;n
</title>
            <link>http://www.30giorni.it/articoli_id_78464_l2.htm</link>
            <description>&lt;p&gt;
	&amp;laquo;No seremos capaces de dar respuestas adecuadas sin una nueva acogida del don de la Gracia; no sabremos conquistar a los hombres para el Evangelio a no ser que nosotros mismos seamos los primeros en volver a una profunda experiencia de Dios&amp;raquo;. As&amp;iacute; habl&amp;oacute; Benedicto XVI a los obispos italianos reunidos en asamblea plenaria el pasado 24 de mayo. Mientras se acerca el A&amp;ntilde;o de la fe, el Sucesor de Pedro no pierde ocasi&amp;oacute;n de sugerir lo &amp;uacute;nico que parece realmente interesarle. Son tiempos confusos, tiempos que contemplar de todos modos con &amp;laquo;una mirada de gratitud por el crecimiento del grano de trigo incluso en un terreno que se presenta a menudo &amp;aacute;rido&amp;raquo;. Tiempos en los que tambi&amp;eacute;n la actualidad eclesi&amp;aacute;stica parece otorgar m&amp;aacute;s evidencia y resplandor a las palabras de Jes&amp;uacute;s: &amp;laquo;Sin m&amp;iacute; no pod&amp;eacute;is hacer nada&amp;raquo; (&lt;em&gt;Jn&lt;/em&gt; 15, 5). &amp;laquo;Yo estoy con vosotros todos los d&amp;iacute;as, hasta el fin del mundo&amp;raquo; (&lt;em&gt;Mt&lt;/em&gt; 28, 20).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	En este marco ha vivido monse&amp;ntilde;or Francesco Moraglia los primeros pasos de su ministerio como nuevo patriarca de Venecia. Sus respuestas, en la entrevista que sigue, son una ayuda sencilla para vivir como tiempo propicio el inminente A&amp;ntilde;o de la fe, desbrozando el campo de todo peligro de &amp;ldquo;auto-ocupaci&amp;oacute;n&amp;rdquo; eclesial.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;img alt=&quot;El nuevo Patriarca de Venecia Francesco Moraglia durante la ceremonia de toma de posesión el 25 de marzo de 2012 [© Federico Roiter]&quot; src=&quot;http://www.30giorni.it/upload/articoli_immagini_interne/48-04-012.jpg&quot; style=&quot;float: left; margin-top: 3px; margin-bottom: 3px; width: 325px; height: 270px;&quot; /&gt;&lt;strong&gt;Benedicto XVI, durante su viaje a Portugal, hab&amp;iacute;a dicho: &amp;laquo;Con frecuencia nos preocupamos afanosamente por las consecuencias sociales, culturales y pol&amp;iacute;ticas de la fe, dando por descontado que hay fe, lo cual, lamentablemente, es cada vez menos realis&amp;shy;ta&amp;raquo;. Luego convoc&amp;oacute; un a&amp;ntilde;o de la fe. &amp;iquest;Qu&amp;eacute; quiso sugerir el Papa con esto?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	FRANCESCO MORAGLIA: Al convocar el A&amp;ntilde;o de la fe, el Santo Padre ha querido indicar que lo que desde siempre &amp;ndash;es decir, tambi&amp;eacute;n hoy&amp;ndash; es la realidad que fundamenta la vida del creyente y de la Iglesia es la fe.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Es precisamente el concepto que se tiene de fe lo que determina consiguientemente la manera de entender el cristianismo; y siendo la fe el comienzo de la vida cristiana, entonces, para la fe vale lo que el evangelista Marco dice a prop&amp;oacute;sito de la par&amp;aacute;bola del sembrador: si no comprend&amp;eacute;is esta, &amp;iquest;c&amp;oacute;mo vais a comprender las otras par&amp;aacute;bolas? Es definitiva: seg&amp;uacute;n la idea que tengamos de la fe se origina y despliega un tipo u otro de cristianismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;Los peri&amp;oacute;dicos escriben: este a&amp;ntilde;o sirve para &amp;ldquo;revitalizar&amp;rdquo; la fe. Pero, &amp;iquest;est&amp;aacute; esto en nuestro poder? &amp;iquest;Somos nosotros &amp;ndash;la Iglesia, el Papa, o los fieles&amp;ndash; los art&amp;iacute;fices de nuestra fe?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	La Iglesia, el Papa, los fieles, como tambi&amp;eacute;n los te&amp;oacute;logos, no est&amp;aacute;n en el origen del hecho de fe ni de la vida del creyente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Por eso hemos de prestar atenci&amp;oacute;n a nuestro modo de hablar. En el &amp;aacute;mbito humano y eclesial el lenguaje reviste una importancia fundamental; ahora bien, hablar de la Iglesia solo o principalmente en t&amp;eacute;rminos de programaci&amp;oacute;n, como tambi&amp;eacute;n reducir la evangelizaci&amp;oacute;n a una cuesti&amp;oacute;n de lenguaje, lleva ineluctablemente a pensar que, al final, son los hombres los que est&amp;aacute;n en el origen del acto de fe. De este modo se reduce todo a una operaci&amp;oacute;n humana. Pero esta&amp;ndash;bien mirado&amp;ndash; es la transposici&amp;oacute;n, en t&amp;eacute;rminos pastorales, del pensamiento de Pelagio; a mi modo de ver, hoy m&amp;aacute;s que nunca ha de o&amp;iacute;rse alto y claro el nombre de Agust&amp;iacute;n, a cuya escuela hemos de volver todos, pastores y fieles.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Para volver a su pregunta: la Iglesia, el Papa y los fieles pueden &amp;ndash;propiamente hablando&amp;ndash; revitalizar la fe, ante todo, coloc&amp;aacute;ndola con renovada fuerza en el centro de la vida eclesial y proponi&amp;eacute;ndola como m&amp;eacute;todo de vida, o mejor dicho, como el caso serio del cristiano&lt;strong&gt;.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;&amp;iquest;C&amp;oacute;mo comienza la fe? &amp;iquest;Puede ser el resultado de un plan educativo que hace surgir el sentimiento religioso del hombre?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Me limito a decir que la fe, siendo el t&amp;eacute;rmino de la gracia, es puro don. No quisiera que, sobre todo en el contexto actual, diluyendo el vigor de esta afirmaci&amp;oacute;n se termine &amp;ndash;como ya he dicho&amp;ndash; por calificar a la fe con t&amp;eacute;rminos demasiado humanos. Qu&amp;eacute; duda cabe que la expresi&amp;oacute;n &amp;ldquo;la fe es pura gracia&amp;rdquo; hay que entenderla en el sentido de que la fe siempre se nos ofrece de manera humana, es decir, interpelando nuestra libertad y nunca prescindiendo de ella como tampoco de nuestra responsabilidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;&amp;iquest;C&amp;oacute;mo se mantiene, se alimenta y crece la fe? &amp;iquest;C&amp;oacute;mo no se pierde? &amp;iquest;Es cuesti&amp;oacute;n de tenacidad?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	La fe se mantiene sencillamente vivi&amp;eacute;ndola cotidianamente en compa&amp;ntilde;&amp;iacute;a de la Iglesia; d&amp;iacute;a a d&amp;iacute;a, pues, se alimenta y crece perteneciendo al mundo de la fe y renovando cada d&amp;iacute;a la opci&amp;oacute;n de la fe; en otros t&amp;eacute;rminos, dej&amp;aacute;ndose llevar por la fe y recordando que &amp;ndash;en lo concreto de la vida&amp;ndash;, al final, para el cristiano todo es don. Sin duda alguna, descubrirse criaturas y gozar si&amp;eacute;ndolo, percibirse en la propia persona y en la propia historia como parte de un todo, de un proyecto que siempre nos precede y acompa&amp;ntilde;a, esta es, podemos decir, la gracia que act&amp;uacute;a. Encuentro especialmente eficaz la expresi&amp;oacute;n usada por Benedicto XVI en &lt;em&gt;Porta fidei&lt;/em&gt;: &amp;laquo;La fe crece cuando se vive como experiencia de un amor que se recibe y se comunica como experiencia de gracia y gozo...&amp;raquo;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;Cuando se habla de la fe, las llamadas al Esp&amp;iacute;ritu, a la Gracia, a Jes&amp;uacute;s, a veces parecen como formularios rituales, premisas obligadas de la &amp;ldquo;jerga&amp;rdquo; eclesial, para luego pasar al &amp;ldquo;discurso de verdad&amp;rdquo;, en el que el acento cae en la estrategia, en la f&amp;oacute;rmula que adoptar, en el plan educativo que tenemos que desarrollar.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	A veces pasa que tambi&amp;eacute;n estas llamadas est&amp;aacute;n ausentes casi por completo del lenguaje de quienes, a pesar de todo, se confiesan cristianos. De este modo se anulan los fundamentos de la vida bautismal. Esto es a&amp;uacute;n m&amp;aacute;s grave si pensamos que el lenguaje es la mayor forma expresiva de la cultura de una persona; en cierto tipo de catequesis, por poner un ejemplo, se ha pasado de la confesi&amp;oacute;n de Jes&amp;uacute;s salvador a Jes&amp;uacute;s entendido como maestro, luego amigo, y en fin como fuerza espiritual.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Pero si la fe, que en la vida de la persona y de la Iglesia es esencialmente don y cumplimiento, queda envilecida en esta dimensi&amp;oacute;n, y todo tiende a ser programaci&amp;oacute;n pastoral y construcci&amp;oacute;n humana, encajonando al Esp&amp;iacute;ritu en decisiones organizativas, entonces tambi&amp;eacute;n la salvaci&amp;oacute;n se convierte de hecho en puro proyecto teol&amp;oacute;gico y organizaci&amp;oacute;n pastoral. Los ejemplos pueden multiplicarse, aqu&amp;iacute; me limito a indicar uno en el &amp;aacute;mbito de la celebraci&amp;oacute;n lit&amp;uacute;rgica: la hiperactividad creativa y cierto protagonismo ante la asamblea.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;En muchos discursos, a la fe cristiana se la identifica &lt;em&gt;e contrario&lt;/em&gt;, como si su afirmaci&amp;oacute;n fuera ante todo una respuesta a tendencias y filones culturales de la modernidad en la que vivimos. &amp;iquest;Qu&amp;eacute; piensa de esta modalidad de enfoque? &amp;iquest;Tiene la fe como primer objetivo expresivo la confutaci&amp;oacute;n cultural de la no-fe?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	S&amp;iacute;, es cierto, el riesgo indicado existe realmente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	La fe, ante todo, ha de ser fiel a s&amp;iacute; misma, es decir, ha de decir Jesucristo, decirlo bien, dec&amp;iacute;rselo a todos, decirlo de manera comprensible y a partir &amp;ndash;como nos ense&amp;ntilde;a la &lt;em&gt;Dei Verbum&lt;/em&gt; &amp;ndash; de la Palabra de Dios transmitida por la Iglesia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	La cr&amp;iacute;tica que se le dirig&amp;iacute;a a cierta manual&amp;iacute;stica coincid&amp;iacute;a precisamente en que se dejaba tomar por determinadas &amp;ldquo;cuestiones&amp;rdquo; que se quer&amp;iacute;an confutar, pero terminando por reducir o incluso distorsionar, de manera inaceptable, las verdades de fe que, de por s&amp;iacute;, se quer&amp;iacute;an anunciar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;Concretamente, para aprovechar la ocasi&amp;oacute;n del A&amp;ntilde;o de la fe, &amp;iquest;qu&amp;eacute; hay que hacer? &amp;iquest;Tomar iniciativas? &amp;iquest;Echar discursos?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	La fe es respuesta a una persona &amp;ndash;a la persona de Jesucristo&amp;ndash;; as&amp;iacute; que los discursos, las conferencias, los simposios por s&amp;iacute; solo siguen siendo insuficientes ante la realidad humano-divina de la fe; ser&amp;iacute;an suficientes si la fe se colocase &amp;uacute;nicamente en el plano humano, si fuera una pura opci&amp;oacute;n &amp;eacute;tica o una tesis filos&amp;oacute;fica. Pero, en cambio, la fe pide que se la acepte y viva en su realidad &lt;em&gt;sacramental&lt;/em&gt;, es decir, realidad humana y divina.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Estoy, pues, convencido, por poner un ejemplo, de que una participaci&amp;oacute;n m&amp;aacute;s intensa y una cuidada educaci&amp;oacute;n para la celebraci&amp;oacute;n lit&amp;uacute;rgica, por parte del pueblo de Dios &amp;ndash;pastores y fieles&amp;ndash;, de cara a una renovada vida de caridad hacia Dios y el pr&amp;oacute;jimo, es una propuesta adecuada, un punto de partida justo, con vistas al A&amp;ntilde;o de la fe.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Se trata, lo repito, de implicar a toda la comunidad eclesial en el acontecimiento de la Pascua &amp;ndash;muerte/resurrecci&amp;oacute;n&amp;ndash; de Cristo; de este modo somos inmediatamente conducidos al centro del acontecimiento salv&amp;iacute;fico que puede vivirse solo en la fe; el coraz&amp;oacute;n del hecho eucar&amp;iacute;stico se connota, precisamente, como &lt;em&gt;mysterium fidei&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;img alt=&quot;Jesús y la samaritana, detalle de los mosaicos de la Basílica de San Marcos de Venecia&quot; src=&quot;http://www.30giorni.it/upload/articoli_immagini_interne/50-04-012.jpg&quot; style=&quot;float: right; margin-top: 3px; margin-bottom: 3px; width: 325px; height: 235px;&quot; /&gt;&lt;strong&gt;Si la fe es un don de gracia, al comienzo y en cada paso del camino, &amp;iquest;qu&amp;eacute; comporta esto para la Iglesia, para su forma y sus din&amp;aacute;micas?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Comporta innumerables cosas. Indico una que, sin embargo, me parece que ayuda a comprender: me refiero al uso del adjetivo posesivo &amp;ldquo;nuestra&amp;rdquo;, colocado delante del sustantivo Iglesia; esto es un modo de expresarse que expresa cercan&amp;iacute;a, cari&amp;ntilde;o, simpat&amp;iacute;a hacia la Iglesia pero si no tenemos cuidado de mantenerlo unido a la otra expresi&amp;oacute;n, &amp;ldquo;Su&amp;rdquo; Iglesia, corremos el riesgo de considerar a la Esposa de Cristo como una criatura nuestra, un producto nuestro, una realizaci&amp;oacute;n humana que, al final, precisamente porque es &amp;ldquo;nuestra&amp;rdquo; podemos siempre y de nuevo reconstruir y deconstruir a nuestro gusto. En cambio, la Iglesia es, ante todo, &lt;em&gt;Suya&lt;/em&gt;, es decir, es de Cristo, quien, seg&amp;uacute;n la hermosa simbolog&amp;iacute;a patr&amp;iacute;stica de los primeros siglos, retomada luego en la Edad Media, es el sol, mientras que la Iglesia se coloca como &lt;em&gt;mysterium lunae&lt;/em&gt; y est&amp;aacute; totalmente iluminada por el sol.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;A veces, tambi&amp;eacute;n en nuestra reciente actualidad eclesial, esta percepci&amp;oacute;n del punto manant&amp;iacute;o de la Iglesia queda ofuscada para muchos cristianos, como una especie de vuelco: de reflejo de la presencia de Cristo, se pasa a percibir al grupo eclesial como una realidad enfrascada en atestiguar &lt;em&gt;por s&amp;iacute; misma&lt;/em&gt; su presencia relevante en la historia. Y este atestado de s&amp;iacute; misma es presentado como un modo para &amp;ldquo;demostrar&amp;rdquo; la credibilidad del cristianismo. &amp;iquest;Para qu&amp;eacute; pueden servir estas din&amp;aacute;micas?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Si se pierde de vista que el acontecimiento cristiano es algo real e hist&amp;oacute;rico, que tiene que ver con la carne y la sangre, entonces este hecho nos lleva a una visi&amp;oacute;n &amp;ldquo;espiritualista&amp;rdquo; que ya no intercepta al hombre concreto, hecho precisamente de carne y sangre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	De este modo, si se pierde de vista que la Iglesia es cuerpo de Cristo, entonces, a cada instante, la Iglesia se pondr&amp;aacute; a la b&amp;uacute;squeda de su legitimaci&amp;oacute;n y afirmaci&amp;oacute;n, convirti&amp;eacute;ndose en autorreferencial. Pensemos en los dos disc&amp;iacute;pulos de Ema&amp;uacute;s que no se dan cuenta del Resucitado, que segu&amp;iacute;an hablando de sus problemas, de sus tristezas y que no consiguen abrir los ojos a &amp;Eacute;l y verlo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Es el drama siempre posible de la autorreferencialidad de la Iglesia, que quiere decir: extrav&amp;iacute;o de su identidad sacramental; la Iglesia, en efecto, nos sigue recordando el Vaticano II, en la &lt;em&gt;Lumen gentium&lt;/em&gt;, es sacramento de Cristo y, por lo tanto, si esta realidad se empa&amp;ntilde;a la cuesti&amp;oacute;n no es para nada insignificante.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;Del mismo modo, a veces parece que la intenci&amp;oacute;n de atestiguar la fe en el mundo es algo que hay que confiar a iniciativas extraordinarias o incluso espectaculares.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Pero encaminarse por este camino significa no marchar de acuerdo con lo que Jes&amp;uacute;s dijo e hizo en el Evangelio, ni con la propia realidad del vivir humano, hecho de gestos cotidianos. La Iglesia, de este modo, se autoliquidar&amp;iacute;a; no se puede vivir, en efecto, de cosas extraordinarias, sino ordinarias: las cosas de cada d&amp;iacute;a; el Evangelio no es para pocos elegidos ni est&amp;aacute; hecho de cosas vividas una vez y basta. Antes al contrario, es cuesti&amp;oacute;n de salvaci&amp;oacute;n todos los d&amp;iacute;as y para cada hombre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;El comienzo del A&amp;ntilde;o de la fe coincide con los cincuenta a&amp;ntilde;os del comienzo del Concilio Vaticano II. Algunos atribuyen directamente a aquel acontecimiento la crisis de fe, llegando a interpretarlo como el origen del retroceso del cristianismo o incluso como el instrumento de penetraci&amp;oacute;n de un pensamiento no cat&amp;oacute;lico en la Iglesia. &amp;iquest;Qu&amp;eacute; piensa usted?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Mi ordenaci&amp;oacute;n sacerdotal tuvo lugar en 1977, por lo que puedo decir que nac&amp;iacute; teol&amp;oacute;gicamente y como sacerdote despu&amp;eacute;s del gran acontecimiento eclesial del Concilio ecum&amp;eacute;nico Vaticano II. Si volvemos a leer los textos conciliares, si interpretamos su esp&amp;iacute;ritu a partir de la letra y no contra la letra, si no nos apresuramos a lanzar afirmaciones del tipo &amp;ldquo;por fidelidad al Concilio hay que ir m&amp;aacute;s all&amp;aacute; del Concilio&amp;rdquo; (frase en la que cada cual puede encontrar lo que m&amp;aacute;s le guste cada vez), entonces no podemos m&amp;aacute;s que considerar el Concilio como una verdadera gracia para la Iglesia de nuestro tiempo. Tambi&amp;eacute;n aqu&amp;iacute;, una vez m&amp;aacute;s, Benedicto XVI nos ha indicado el camino principal hablando de la hermen&amp;eacute;utica de la reforma en la continuidad y tomando las distancias de toda hermen&amp;eacute;utica de la ruptura.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;El A&amp;ntilde;o de la fe tiene su precedente en el que declar&amp;oacute; Pablo VI en 1967 y que culmin&amp;oacute; con la proclamaci&amp;oacute;n del &lt;em&gt;Credo del pueblo de Dios&lt;/em&gt;. &amp;iquest;C&amp;oacute;mo vivi&amp;oacute; personalmente aquel momento, c&amp;oacute;mo lo recuerda?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Entonces yo era un adolescente, ten&amp;iacute;a catorce a&amp;ntilde;os; pero me acuerdo muy bien de que se percib&amp;iacute;a en los medios de comunicaci&amp;oacute;n, y por consiguiente en la sociedad, el crecimiento de un clima de sospecha y animadversi&amp;oacute;n hacia el magisterio de la Iglesia. Estaba claro el intento de dividir el cuerpo eclesial, contraponiendo el magisterio &amp;ndash;sobre todo el del Papa&amp;ndash; a los fieles, considerados el verdadero pueblo de Dios. Se olvidaba, o quiz&amp;aacute; no se quer&amp;iacute;a recordar, que la &lt;em&gt;Lumen gentium&lt;/em&gt;, hablando del pueblo de Dios como de quien dispon&amp;iacute;a del poder prof&amp;eacute;tico y carism&amp;aacute;tico, afirma, citando a Agust&amp;iacute;n: &amp;laquo;La universalidad de los fieles no puede equivocarse en creer... &amp;ldquo;cuando desde los obispos hasta a los &amp;uacute;ltimos fieles laicos&amp;rdquo; (cfr. san Agust&amp;iacute;n, &lt;em&gt;De praedestinatione Sanctorum&lt;/em&gt; 14, 27: PL 44, 980) muestra el consenso universal en cuestiones de fe y de moral&amp;raquo;. Eran a&amp;ntilde;os en los que, con una catequesis oportuna, se habr&amp;iacute;a tenido que apoyar y acompa&amp;ntilde;ar mayormente la fe de los sencillos frente al enorme poder de los especialistas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;El A&amp;ntilde;o de la fe coincide con una crisis econ&amp;oacute;mica que est&amp;aacute; ahogado incluso a las sociedades del bienestar. Alguien dir&amp;aacute; que se busca refugio en lo espiritual para soportar los problemas materiales. &amp;iquest;Qu&amp;eacute; tiene que ver, por ejemplo, la fe con la p&amp;eacute;rdida del trabajo que est&amp;aacute; angustiando tambi&amp;eacute;n en Italia a millones de personas?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Corresponde a una idea equivocada de fe la de quien se refugia en la fe solo para no sucumbir a los problemas materiales; el creyente, efectivamente, es aquel que se adhiere al Se&amp;ntilde;or Jes&amp;uacute;s prescindiendo de que las cosas, humanamente, le vayan bien o mal.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	La fe, &amp;ldquo;sobre todo&amp;rdquo;, no tiene que ver con nada que sea colateral al hombre. El hombre no est&amp;aacute; ya completo en s&amp;iacute; prescindiendo de su relaci&amp;oacute;n con Jesucristo. Antes bien, la fe es lo que lleva a la realizaci&amp;oacute;n total humana respet&amp;aacute;ndola en su especificidad y autonom&amp;iacute;a.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Dicho esto, qu&amp;eacute; duda cabe de que la fe sostiene de manera particular a quienes atraviesan momentos dif&amp;iacute;ciles, ayud&amp;aacute;ndoles a vivirlos y colocarlos en un horizonte m&amp;aacute;s amplio; sin embargo, con esto la fe no exime al creyente de cumplir todos los pasos que humanamente ha de llevar a cabo y de todo lo que est&amp;aacute; en sus manos hacer.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	En una historieta que circulaba en &amp;aacute;mbito teol&amp;oacute;gico hace algunos a&amp;ntilde;os, se cuenta que un barco se est&amp;aacute; hundiendo y que, entonces, el comandante ordena: &amp;laquo;&amp;iexcl;Los ateos a las pompas, los creyentes a rezar!&amp;raquo;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;Usted naci&amp;oacute; y creci&amp;oacute; en G&amp;eacute;nova y ahora es patriarca de Venecia. &amp;iquest;Hay alg&amp;uacute;n rasgo particular que connota y distingue la fe de la gente de mar?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	El amor por la propia historia y el v&amp;iacute;nculo con las ra&amp;iacute;ces, el mantener vivos los recuerdos y las tradiciones, el valor que se da a la religiosidad popular y, adem&amp;aacute;s, entender el sentido de la vida como viaje, ir hacia una meta. Por lo tanto, en &amp;uacute;ltima instancia, una gran apertura al futuro y a los dem&amp;aacute;s. Por otra parte, el mar une orillas de pa&amp;iacute;ses y continentes distintos, el mar hace posible la comunicaci&amp;oacute;n entre los hombres mediante encuentros e intercambios comerciales pero sobre todo culturales; en fin, el mar, precisamente en su inmensidad, se convierte en s&amp;iacute;mbolo de Dios y de su infinidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;img alt=&quot;El nuevo Patriarca de Venecia Francesco Moraglia durante la ceremonia de toma de posesión el 25 de marzo de 2012 [© Federico Roiter]&quot; src=&quot;http://www.30giorni.it/upload/articoli_immagini_interne/83-04-012.jpg&quot; style=&quot;float: left; margin-top: 3px; margin-bottom: 3px; width: 325px; height: 256px;&quot; /&gt;&lt;strong&gt;&amp;iquest;Y qu&amp;eacute; dir&amp;iacute;a usted de su fe? &amp;iquest;C&amp;oacute;mo germin&amp;oacute;? &amp;iquest;Qu&amp;eacute; acontecimientos y encuentros la alimentaron?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Mi fe, como asentimiento a las realidades cre&amp;iacute;das, es ahora la misma de cuando hace ya muchos a&amp;ntilde;os me preparaba para la primera comuni&amp;oacute;n y de cuando era monaguillo; esto es para m&amp;iacute; una cosa muy hermosa porque dice una vez m&amp;aacute;s la verdad del Evangelio. Me refiero a la invitaci&amp;oacute;n de Jes&amp;uacute;s: dejad que los ni&amp;ntilde;os se acerquen a m&amp;iacute;; la fe, de este modo, se muestra como es realmente a todos: ni&amp;ntilde;os y adultos, sencillos y doctos, ricos y pobres; aqu&amp;iacute; se muestra, en un sentido verdadero, toda la &amp;ldquo;democraticidad&amp;rdquo; de la fe.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	La modalidad de adhesi&amp;oacute;n, pues, no afecta a la sustancia del acto de fe que est&amp;aacute;, precisamente, en la gracia, adhesi&amp;oacute;n al misterio y no elaboraci&amp;oacute;n cultural. Precisamente por esto, los diferentes y m&amp;uacute;ltiples modo de adhesi&amp;oacute;n, m&amp;aacute;s o menos cultos, no tocan a la fe en s&amp;iacute;, es decir, al s&amp;iacute; que salva.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;&amp;iquest;Y qu&amp;eacute; indicaciones les dar&amp;aacute; a todos para vivir el A&amp;ntilde;o de la fe?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	La indicaci&amp;oacute;n es volver a descubrir la fe en sus caracter&amp;iacute;sticas propias, superando toda posible reducci&amp;oacute;n y distorsi&amp;oacute;n. El riesgo es hacer de ella una realidad intelectual o sentimental, no comprendi&amp;eacute;ndola ya como evento salv&amp;iacute;fico que hace que la humanidad se complete; el hombre, solo, no puede hacerlo, y la fe le permite realizar su humanidad; la fe completa lo que la criatura que soy yo solo entrev&amp;eacute; y preanuncia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Por eso, la indicaci&amp;oacute;n de m&amp;eacute;todo que Jes&amp;uacute;s da a los suyos, cuando los llama al apostolado, es fundamental. A la pregunta: maestro, &amp;iquest;d&amp;oacute;nde vives?, Jes&amp;uacute;s responde invit&amp;aacute;ndoles a seguirlo. Tambi&amp;eacute;n nosotros al comienzo de este A&amp;ntilde;o de la fe, en primer lugar, hemos de volver a descubrir la vida eclesial como &lt;em&gt;sequela Christi&lt;/em&gt;. Se trata de vivir no solamente &lt;em&gt;en&lt;/em&gt; la Iglesia, sino, como dec&amp;iacute;a casi hace un siglo Romano Guardini, &lt;em&gt;la&lt;/em&gt; Iglesia. Y para ello es fundamental volver a centrarse en una oraci&amp;oacute;n m&amp;aacute;s aut&amp;eacute;ntica &amp;ndash;especialmente la lit&amp;uacute;rgica&amp;shy;&amp;ndash; y tambi&amp;eacute;n volver a descubrir el gesto humilde de la peregrinaci&amp;oacute;n, se&amp;ntilde;al de un camino com&amp;uacute;n hacia la meta, que es el Se&amp;ntilde;or Jes&amp;uacute;s, comienzo y realizaci&amp;oacute;n de nuestra fe.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;strong&gt;El Papa Luciani, tambi&amp;eacute;n patriarca, hizo como Papa sus primeras catequesis sobre fe, esperanza y caridad. &amp;iquest;De qu&amp;eacute; manera puede ofrecer esta figura puntos de edificaci&amp;oacute;n en la actividad pastoral?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Este a&amp;ntilde;o se cumple el centenario de su nacimiento, y trataremos de celebrarlo de manera digna. Algunos lo han considerado duro e incluso le han achacado que era demasiado fiel al Papa y a su magisterio. En realidad &amp;eacute;l trat&amp;oacute; en todo momento de poder componer las cosas y dar con la soluci&amp;oacute;n de los problemas. Y a m&amp;aacute;s de treinta a&amp;ntilde;os de su muerte, en el pueblo y las parroquias ha quedado un recuerdo muy vivo de Luciani. Los venecianos, tanto de tierra como de mar, conservan un recuerdo grato y afectuoso de este patriarca. Lo recuerdan como un hombre de Dios, un pastor que dej&amp;oacute; una huella en el pueblo, tambi&amp;eacute;n con lo concreto de sus homil&amp;iacute;as y con su capacidad de di&amp;aacute;logo y escucha.&lt;/p&gt;
</description>
            <author>Entrevista al patriarca de Venecia Francesco Moraglia por Gianni Valente</author>
        </item>
        <item>
            <title>
	Haber visto al Papa rezar
</title>
            <link>http://www.30giorni.it/articoli_id_78466_l2.htm</link>
            <description>&lt;p&gt;
	&lt;img alt=&quot;El cardenal Jean-Louis Tauran con los estudiantes del centro de formación profesional Inter-Faith, en Bokkos, Nigeria [© Consejo Pontificio para el diálogo Interreligioso]&quot; src=&quot;http://www.30giorni.it/upload/articoli_immagini_interne/53-04-012.jpg&quot; style=&quot;float: left; margin-top: 3px; margin-bottom: 3px; width: 325px; height: 225px;&quot; /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Recientemente un profesor de la Universidad de T&amp;uacute;nez les dijo a sus alumnos: &amp;laquo;Estad atentos a no dejar caer vuestra plumas, porque si no en vuestras manos quedar&amp;aacute;n los cuchillos&amp;raquo;. Es un aviso sabio. Cuanto m&amp;aacute;s precaria es la situaci&amp;oacute;n, m&amp;aacute;s necesario es el di&amp;aacute;logo, porque no hay alternativa. Ciertamente los cristianos, &amp;ndash;en las escuelas, universidades y hospitales que mantenemos en los pa&amp;iacute;ses de mayor&amp;iacute;a musulmana&amp;ndash; cuidamos sol&amp;iacute;citamente de dar testimonio del amor hacia todos y sin condiciones o distinciones, y nuestros amigos musulmanes aprecian sinceramente esta actitud. D&amp;iacute;a tras d&amp;iacute;a, trabajando en este Consejo Pontificio, descubro una dimensi&amp;oacute;n a veces arrinconada: nuestros amigos musulmanes respetan a la gente que reza. Una liturgia o una Eucarist&amp;iacute;a bien preparadas y bien celebradas son un v&amp;aacute;lido testimonio cristiano. No olvidar&amp;eacute; nunca lo que me dijo, cuando trabajaba en la Secretar&amp;iacute;a de Estado, un embajador de religi&amp;oacute;n musulmana que vino a hacer la tradicional visita de despedida: &amp;laquo;Despu&amp;eacute;s de tres a&amp;ntilde;os de misi&amp;oacute;n ante la Santa Sede, lo que m&amp;aacute;s me ha llamado la atenci&amp;oacute;n no ha sido vuestra postura pol&amp;iacute;tica sobre Oriente Medio o el prestigio de la diplomacia vaticana, sino haber visto al Papa rezar&amp;raquo;. Creo que esto es para nosotros como una invitaci&amp;oacute;n a ser siempre personas de fe, a no tener nunca miedo de manifestarla. Naturalmente pueden existir obst&amp;aacute;culos externos (la discriminaci&amp;oacute;n por motivos religiosos) o incluso internos (ignorancia, pecado) que hacen que nuestro testimonio no sea siempre luminoso.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Es importante que quien entra en di&amp;aacute;logo tenga una idea clara del contenido de su propia fe y un perfil espiritual bien determinado: no puede haber un di&amp;aacute;logo basado en la ambig&amp;uuml;edad. Por desgracia, muchos j&amp;oacute;venes cristianos tienen una idea superficial del contenido de su fe; por esto es una gracia enorme tener a un Papa como Benedicto XVI, que sabe dar testimonio y ense&amp;ntilde;ar que nuestra fe no es un sentimiento o una emoci&amp;oacute;n &amp;ndash;quiz&amp;aacute;s tambi&amp;eacute;n lo es, en algunos momentos&amp;ndash; y desde luego no es un mito. Jesucristo existi&amp;oacute;, fue un hombre en medio de los hombres, vivi&amp;oacute; en un periodo y en un lugar hist&amp;oacute;ricamente determinados de la historia, muri&amp;oacute; y resucit&amp;oacute;. El Papa Benedicto nos habla tambi&amp;eacute;n del equilibrio entre raz&amp;oacute;n y fe. Dec&amp;iacute;a en una homil&amp;iacute;a pronunciada en Alemania: &amp;laquo;La fe es sencilla. Creemos en Dios, principio y fin de la vida humana. En el Dios que entra en relaci&amp;oacute;n con nosotros, los seres humanos&amp;raquo;. Pero se preguntaba: &amp;laquo;&amp;iquest;Es algo razonable?&amp;raquo;, y precisaba: &amp;laquo;Creemos que en el origen est&amp;aacute; el Verbo eterno, la Raz&amp;oacute;n y no la Irracionalidad&amp;raquo; (santa misa en Regensburg, 12 de septiembre de 2006).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Junto con la fe y la raz&amp;oacute;n, tambi&amp;eacute;n es importante la amistad. El di&amp;aacute;logo interreligioso no es un di&amp;aacute;logo entre las religiones, sino entre los creyentes llamados a testimoniar en el mundo de hoy que no solo de pan vive el hombre. Todo empieza con el respeto para acabar en una amistad respetuosa.Cuando estamos ante alguien que cree y reza de distinta manera que nosotros, lo primero es tomarse el tiempo para conocerle, para comprender sus aspiraciones espirituales; luego revisaremos lo que nos distingue y lo que, en cambio, nos une. Y si existe un patrimonio com&amp;uacute;n, entonces todos debemos ofrecerlo a la sociedad que nos rodea, porque el di&amp;aacute;logo religioso no est&amp;aacute; destinado a mi comunidad, sino a la otra, a la de mi interlocutor. El di&amp;aacute;logo es una apertura que nos llama a acercarnos con delicadeza a la religi&amp;oacute;n y a la cultura de los dem&amp;aacute;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;iquest;Qu&amp;eacute; es lo que me ayuda en mi trabajo? El testimonio admirable de los cristianos que he tenido la gracia de conocer en pa&amp;iacute;ses de Oriente Pr&amp;oacute;ximo, del Lejano Oriente y recientemente en &amp;Aacute;frica. Su adhesi&amp;oacute;n convencida a la fe, su fidelidad a la Iglesia, el afecto filial que tienen al Papa, todo esto es una gran ayuda para todos. Jes&amp;uacute;s est&amp;aacute; all&amp;iacute; en estas peque&amp;ntilde;as comunidades. Es la fe de los sencillos, disponibles a acoger al obispo que les visita, a pedir una bendici&amp;oacute;n, porque saben mediante una fe intuitiva que la Iglesia es una familia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Despu&amp;eacute;s de mi ordenaci&amp;oacute;n sacerdotal no me imaginaba, por supuesto, que vivir&amp;iacute;a mi sacerdocio practicando el di&amp;aacute;logo, primero &amp;ldquo;diplom&amp;aacute;tico&amp;rdquo;, hoy &amp;ldquo;interreligioso&amp;rdquo;, aunque, en las estampitas de mi ordenaci&amp;oacute;n sacerdotal, mand&amp;eacute; imprimir las palabras de Pablo a los Corintios: &amp;laquo;Somos embajadores de Cristo: como si Dios exhortara por medio de nosotros. En nombre de Cristo os suplicamos: &amp;iexcl;reconciliaos con Dios&amp;raquo; (&lt;em&gt;2Co&lt;/em&gt; 5, 20).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	He de confesar que el dialogo interreligioso me ha permitido profundizar en mi fe, porque cuando le pregunto a alguien c&amp;oacute;mo vive su fe, s&amp;eacute; que ma&amp;ntilde;ana me har&amp;aacute;n la misma pregunta a m&amp;iacute;. En el mundo pluralista de hoy, estamos llamados cada vez m&amp;aacute;s &amp;laquo;a dar respuesta a todo el que nos pida raz&amp;oacute;n de nuestra esperanza&amp;hellip; con dulzura y respeto&amp;raquo;, como recomendaba Pedro (&lt;em&gt;1P&lt;/em&gt; 3, 15-16).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;img alt=&quot;Benedicto XVI durante el rezo del rosario [© Associated Press/LaPresse]&quot; src=&quot;http://www.30giorni.it/upload/articoli_immagini_interne/103-11-010.jpg&quot; style=&quot;float: right; margin-top: 3px; margin-bottom: 3px; width: 225px; height: 389px;&quot; /&gt;Recientemente estaba en Nigeria y me invitaron a visitar una escuela profesional fundada por un sacerdote, que acoge durante dos a&amp;ntilde;os a j&amp;oacute;venes, tanto musulmanes como cristianos. Admir&amp;eacute; el respeto mutuo que demostraban, la alegr&amp;iacute;a de estar juntos y tambi&amp;eacute;n la dimensi&amp;oacute;n religiosa que ese sacerdote ha sabido infundir en ellos, sin relativismo o sincretismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Estoy convencido de que es posible vivir juntos en las sociedades humanas desgarradas por tanta violencia y ser, como creyentes, fermentos de perd&amp;oacute;n, reconciliaci&amp;oacute;n y paz.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	En fin, en varias ocasiones me han preguntado si &amp;ldquo;el presb&amp;iacute;tero Tauran&amp;rdquo; logra dar testimonio dentro de sus compromisos institucionales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	No s&amp;eacute; si mi vida ha sido un testimonio cre&amp;iacute;ble, pero despu&amp;eacute;s de mi ordenaci&amp;oacute;n he tenido siempre una convicci&amp;oacute;n: primero debo ser sacerdote, sean cuales sean las circunstancias. Lo importante para un sacerdote, pero tambi&amp;eacute;n para los fieles, es que mediante nuestra vida de cada d&amp;iacute;a quien no conoce a Jes&amp;uacute;s pueda &amp;ldquo;entrever&amp;rdquo; su presencia en medio de nosotros. De ah&amp;iacute; la importancia de una Iglesia unida y misionera.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	Dentro de unos d&amp;iacute;as pronunciar&amp;eacute; en Rouen el paneg&amp;iacute;rico de Juana de Arco y meditar&amp;eacute; sobre algunas frases que ella pronunci&amp;oacute; antes de morir. Quisiera mencionar una que aprend&amp;iacute; en los a&amp;ntilde;os del seminario: &amp;laquo;Dieu fait ma route / Dios traza mi camino&amp;raquo;. Lo importante en la vida de todo cristiano, y con mayor raz&amp;oacute;n para un sacerdote o un obispo, es cultivar la libertad interior para permitirle a Dios que realice, a pesar de nuestros l&amp;iacute;mites, su proyecto: reunir a todos los hombres en una &amp;uacute;nica familia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
	&lt;em&gt;(Texto recogido por Giovanni Cubeddu)&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
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            <author>por el cardenal Jean-Louis Tauran</author>
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