El ministro de Exteriores de Juan Pablo II
por Gianni Cardinale

El cardenal Jean-Louis Tauran
Actualmente el purpurado es miembro de numerosos dicasterios vaticanos. Forma parte del Consejo de la II Sección de la Secretaría de Estado; de las Congregaciones para la Doctrina de la Fe, para las Iglesias Orientales y para los Obispos; de la Pontificia Comisión para el Estado de la Ciudad del Vaticano; del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica; y de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica.
El cardenal Tauran, además de tocar el piano y el órgano, es un gran admirador de Johann Sebastian Bach. Le gusta la música de Wolfgang Amadeus Mozart y la de Fryderyk Chopin. Le apasiona también la lírica; prefiere sobre todas la Tosca de Giacomo Puccini. Gran devorador de libros, le apasionan sobre todo las biografías de los grandes personajes históricos. Ahora está completando la lectura de la edición francesa, aparecida en las Edition du Cerf en 2004, de la monumental obra del estudioso estadounidense John P. Meier, Jesús, a marginal Jew: rethinking the historical Jesus.
Lo que publicamos en estas páginas es el texto de la conferencia pronunciada el pasado 31 de enero por el cardenal Tauran en la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad de Siena sobre la “Política medio-oriental de la Santa Sede”. El encuentro se desarrolló dentro del programa Law & Religión del Departamento de Derecho Público de la Universidad de Siena, coordinado por el profesor Marco Ventura. Intervino también el profesor Giovanni Barberini, de la Universidad de Perusa, autor del volumen Le Saint-Siège. Sujet souverain de droit international, publicado en Francia en 2003 con un prefacio del cardenal Tauran.
Gianni Cardinale