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VATICANO
Sacado del n. 08 - 2007

BIOGRAFÍA. El cardenal Tauran

De la diplomacia al diálogo



por Gianni Cardinale


Benedicto XVI con el cardenal Jean-Louis Tauran, archivero y bibliotecario de la santa Iglesia romana, durante la visita a la Biblioteca Apostólica Vaticana y al Archivo Secreto Vaticano, el 25 de junio de 2007

Benedicto XVI con el cardenal Jean-Louis Tauran, archivero y bibliotecario de la santa Iglesia romana, durante la visita a la Biblioteca Apostólica Vaticana y al Archivo Secreto Vaticano, el 25 de junio de 2007

El cardenal francés Jean-Louis Tauran nació el 5 de abril de 1943 en Burdeos. En su ciudad natal terminó el bachillerato de letras en el liceo “Michel Montaigne” y, después de dos años pasados en el seminario mayor diocesano, fue enviado a Roma como alumno del Pontificio Seminario Francés. Recibió la ordenación sacerdotal el 20 de septiembre de 1969, y en 1973 fue llamado a Roma donde estudió en la Academia Eclesiástica Pontificia. Igualmente en Roma, obtuvo la licenciatura en Derecho canónico por la Universidad Gregoriana. Entró en el servicio diplomático vaticano en marzo de 1975 y fue enviado a la nunciatura apostólica de la República Dominicana, donde trabajó hasta 1979, año en que fue trasladado a la nunciatura apostólica en Líbano. En Beirut permaneció hasta junio de 1983. Luego fue llamado a trabajar en el Consejo de los Asuntos públicos de la Iglesia, donde se ocupó principalmente de los organismos internacionales. En 1988 fue nombrado “viceministro de Exteriores” de la Santa Sede. Dos años después, el 1 de diciembre de 1990, fue nombrado arzobispo titular de Telepte y “ministro de Exteriores” vaticano. Cargo que desempeñó durante trece años, hasta que en 2003 Juan Pablo II lo creó cardenal y lo nombró archivero y bibliotecario de la santa Iglesia romana. El 25 de junio Benedicto XVI lo nombró presidente del Consejo pontificio para el diálogo interreligioso, cargo que asumió el 1 de septiembre.
Actualmente el purpurado es miembro de numerosos dicasterios vaticanos. Forma parte del Consejo de la II Sección de la Secretaría de Estado; de las Congregaciones para la doctrina de la fe, para las Iglesias orientales y para los obispos; de la Comisión pontificia para el Estado de la Ciudad del Vaticano; del Tribunal Supremo de la Signatura apostólica; de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica.
El cardenal Tauran, que toca el piano y el órgano, es un gran admirador de Johann Sebastian Bach. Le gusta también la música de Wolfang Amadeus Mozart y la de Frédéric Chopin. Es un apasionado de ópera y su obra preferida es la Tosca de Giacomo Puccini. Devorador de libros, le gustan sobre todo las biografías de los grandes personajes históricos. Ahora está terminando la lectura de Richelieu et l´Église (Via Romana, Versailles, págs. 346, 25 euros), la última obra del anciano, pero siempre vivaz, jesuita francés Pierre Blet, dedicada a uno de los purpurados más famosos de la historia transalpina.


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