Quién es el cardenal Francisco Javier Errázuriz Ossa
Un pacificador en el Chile del post Pinochet

Francisco Javier Errázuriz Ossa, arzobispo de Santiago de Chile y nuevo presidente del Celam
En aquellos años trabajó en estrecho contacto con el entonces cardenal de Santiago de Chile, el inolvidable salesiano Raúl Silva Henríquez, con quien estableció una fecunda amistad.
En 1971 fue llamado a Alemania como miembro del Consejo general de su comunidad y tres años después fue elegido superior general de su Instituto y también presidente del Consejo internacional de la Obra de Schönstatt. En 1980 fue reelegido superior general y siguió ejerciendo ambas funciones hasta diciembre de 1990, cuando fue nombrado arzobispo y secretario de la Congregación para los religiosos.
El 24 de septiembre de 1996, fu nombrado obispo de Valparaíso, la segunda diócesis de Chile por número de fieles. Dos años después fue promovido a arzobispo de Santiago. Igualmente en 1998 fue elegido presidente de la Conferencia episcopal chilena, cargo que aún desempeña.
Primero como arzobispo de Santiago y luego como presidente del episcopado, desempeñó un papel central en la acción pacificadora de la Iglesia en el difícil camino de reconciliación del Chile después de Pinochet. Acción que en el Año Santo de 2000 culminó con la ceremonia de la “Purificación de la memoria” con que los obispos de Chile pidieron perdón por los pecados de la Iglesia católica en su país.
Creado cardenal en el consistorio del 21 de febrero de 2001, el pasado 6 de mayo fue elegido presidente del Celam, del que era primer vicepresidente desde 1999.
En la Curia romana es miembro de la Congregación para los religiosos, del Consejo pontificio para la familia y de la Comisión pontificia para América Latina.
Gia. Ca