Asesinado después de celebrar misa
Carlos Mugica, sacerdote
por Gianni Valente
El padre Carlos Mugica, sacerdote cercano a la izquierda peronista,
fue asesinado en Buenos Aires el 11 de mayo de 1974 delante de la iglesia de San
Francisco Solano, en el barrio obrero de Mataderos, donde acababa de celebrar
misa y de hablar con una pareja de jóvenes que iban a casarse. «Los que
militaban en formaciones políticas lo consideraban un líder
político. Pero para la gente de la Villa él era simplemente
“el padrecito”», dice hoy Guillermo Torre, su actual
sucesor en la iglesia de Cristo Obrero, en Villa Retiro.
El 9 de abril de 1999 los restos mortales del padre Mugica se trasladaron a la capilla de la Villa donde había ejercido su sacerdocio. El arzobispo Jorge Mario Bergoglio rezó en aquella ocasión con estas palabras: «Por la muerte del padre Carlos, por sus asesinos materiales, por quienes fueron los ideólogos de su muerte, por los silencios cómplices de gran parte de la sociedad y por las veces que, como miembros de la Iglesia, no tuvimos el valor de denunciar su asesinato, Señor ten piedad».
El 9 de abril de 1999 los restos mortales del padre Mugica se trasladaron a la capilla de la Villa donde había ejercido su sacerdocio. El arzobispo Jorge Mario Bergoglio rezó en aquella ocasión con estas palabras: «Por la muerte del padre Carlos, por sus asesinos materiales, por quienes fueron los ideólogos de su muerte, por los silencios cómplices de gran parte de la sociedad y por las veces que, como miembros de la Iglesia, no tuvimos el valor de denunciar su asesinato, Señor ten piedad».