MISAL. Entrevista al cardenal Francis Arinze
Id en paz
El prefecto de la Congregación para el Culto divino explica los pequeños cambios introducidos en la misa con la reimpresión de la tercera editio typica emendata del Misal Romano de 2002: la fórmula “ite missa est” será integrada con otras tres que indican los frutos del sacramento
Entrevista al cardenal Francis Arinze por Gianni Cardinale
Desde el 1 de noviembre de este año la Iglesia
católica tiene una nueva impresión de la tercera editio typica del Misal Romano
publicada en 2002. Esta “tertia editio
typica emendata”, cuyos primeros
ejemplares fueron imprimidos en octubre, fue anunciada en el boletín
oficial de la Congregación para el Culto divino y la disciplina de
los sacramentos, Notitiae (número 501-502, mayo-junio de 2008, págs.
175-176), que publicó un decreto firmado por el cardenal prefecto
Francis Arinze y por el arzobispo secretario Albert Malcolm Ranjith el 8 de
junio de 2008. En dicho decreto, que Benedicto XVI aprobó durante
una audiencia concedida al cardenal Arinze el pasado 2 de febrero, se
señalan sumariamente las novedades de la reimpresión del
Misal respecto a la primera versión de hace seis años.
Para ilustrar estas variaciones 30Días le ha hecho algunas preguntas al cardenal Arinze, que desde 2002 dirige el dicasterio vaticano que se ocupa de la liturgia.

Eminencia,como ya afirmó usted en una entrevista
a L’Osservatore Romano el pasado 17 de octubre, el cambio más grande que hay en
esta reimpresión de la tercera editio
typica del Misal Romano se encuentra en la
página 605 y se refiere a la última frase pronunciada por el
celebrante, el “Ite, missa est”.
FRANCIS ARINZE: No se abroga la fórmula “Ite, missa est”, que sigue en vigor, sino que viene integrada con otras posibilidades.
¿Cuáles?
ARINZE: “Ite ad Evangelium Domini annuntiandum”, o “Ite in pace, glorificando vita vestra Dominum”, o también “Ite in pace”.
¿Por qué esta variación?
ARINZE: Es fruto del Sínodo sobre la Eucaristía celebrado en 2005. En el número 51 de la exhortación postsinodal Sacramentum Caritatis Benedicto XVI quiso recordar que el saludo al final de la celebración eucarística, con el que el diácono o el sacerdote despiden al pueblo, permite comprender la relación entre misa celebrada y misión cristiana en el mundo. «En la antigüedad», recuerda el Papa, «missa significaba simplemente “terminada”». Sin embargo, dicha expresión ha encontrado en el uso cristiano un significado más profundo transformándose en “misión”. El saludo, pues, expresa la naturaleza misionera de la Iglesia y, por consiguiente, conviene ayudar al pueblo de Dios a que profundice en esta dimensión constitutiva de la vida eclesial, apoyándose en la liturgia. Con esta perspectiva el Papa ha considerado útil «disponer de textos debidamente aprobados para la oración sobre el pueblo y la bendición final que expresen dicha relación». También porque hoy para muchos católicos la fórmula “Ite, missa est” parece que significa simplemente: «Se acabó la misa, id a descansar».
¿Cómo se han elegido las tres nuevas fórmulas?
ARINZE: Ya durante el Sínodo muchos padres, manifestando su deseo de expresiones alternativas para expresar la dimensión misionera del saludo final, habían sugerido, por ejemplo, la siguiente idea: «La celebración eucarística ha terminado. Id ahora a vivir lo que hemos oído, recibido, cantado, rezado y meditado». Interpelada por el Papa nuestra Congregación puso en marcha un estudio, al que siguió un intercambio de opiniones, del que surgieron 72 fórmulas alternativas. Antes de presentarlas a Benedicto XVI reducimos su número a nueve y de estas el Pontífice eligió las tres mencionadas antes.
La reimpresión del Misal presenta también otras variaciones…
ARINZE: No muchas. No existía la voluntad de publicar una nueva edición del Misal, sino corregir algunas pequeñas erratas e imperfecciones –que sólo los expertos han percibido– relativas a los acentos, la puntuación, el uso del color negro-rojo. O también mejorar la disposición gráfica de los textos, para facilitar al sacerdote la lectura de una oración sin la incomodidad de pasar página.
En el decreto publicado en Notitiae se hace referencia a variaciones en el número 149 de la Institutio generalis…
ARINZE: Es un cambio que no atañe a los fieles, sino a cómo un obispo debe mencionarse a sí mismo en el Canon romano y en las otras oraciones eucarísticas.
En el decreto se establece también que en la reimpresión del Misal no se publiquen las oraciones eucarísticas para las misas con los niños.
ARINZE: Efectivamente, se ha preferido que estas dos oraciones eucarísticas no sean consideradas obligatorias para toda la Iglesia. Al fin y al cabo, quizás no es tan necesario tener oraciones eucarísticas expresamente para los niños. Dicho esto, si hay episcopados que las quieren mantener, lo pueden hacer en los misales nacionales.
Mientras que al final de la tertia editio typica emendata, se ha añadido un Supplementum con los textos propios de otras misas…
ARINZE: Así es. Se trata de los textos para la misa en la vigilia de Pentecostés –que, aunque fueron publicados en 1988, por un error material no se introdujeron en la tertia editio typica de
Para ilustrar estas variaciones 30Días le ha hecho algunas preguntas al cardenal Arinze, que desde 2002 dirige el dicasterio vaticano que se ocupa de la liturgia.

El cardenal Francis Arinze
FRANCIS ARINZE: No se abroga la fórmula “Ite, missa est”, que sigue en vigor, sino que viene integrada con otras posibilidades.
¿Cuáles?
ARINZE: “Ite ad Evangelium Domini annuntiandum”, o “Ite in pace, glorificando vita vestra Dominum”, o también “Ite in pace”.
¿Por qué esta variación?
ARINZE: Es fruto del Sínodo sobre la Eucaristía celebrado en 2005. En el número 51 de la exhortación postsinodal Sacramentum Caritatis Benedicto XVI quiso recordar que el saludo al final de la celebración eucarística, con el que el diácono o el sacerdote despiden al pueblo, permite comprender la relación entre misa celebrada y misión cristiana en el mundo. «En la antigüedad», recuerda el Papa, «missa significaba simplemente “terminada”». Sin embargo, dicha expresión ha encontrado en el uso cristiano un significado más profundo transformándose en “misión”. El saludo, pues, expresa la naturaleza misionera de la Iglesia y, por consiguiente, conviene ayudar al pueblo de Dios a que profundice en esta dimensión constitutiva de la vida eclesial, apoyándose en la liturgia. Con esta perspectiva el Papa ha considerado útil «disponer de textos debidamente aprobados para la oración sobre el pueblo y la bendición final que expresen dicha relación». También porque hoy para muchos católicos la fórmula “Ite, missa est” parece que significa simplemente: «Se acabó la misa, id a descansar».
¿Cómo se han elegido las tres nuevas fórmulas?
ARINZE: Ya durante el Sínodo muchos padres, manifestando su deseo de expresiones alternativas para expresar la dimensión misionera del saludo final, habían sugerido, por ejemplo, la siguiente idea: «La celebración eucarística ha terminado. Id ahora a vivir lo que hemos oído, recibido, cantado, rezado y meditado». Interpelada por el Papa nuestra Congregación puso en marcha un estudio, al que siguió un intercambio de opiniones, del que surgieron 72 fórmulas alternativas. Antes de presentarlas a Benedicto XVI reducimos su número a nueve y de estas el Pontífice eligió las tres mencionadas antes.
La reimpresión del Misal presenta también otras variaciones…
ARINZE: No muchas. No existía la voluntad de publicar una nueva edición del Misal, sino corregir algunas pequeñas erratas e imperfecciones –que sólo los expertos han percibido– relativas a los acentos, la puntuación, el uso del color negro-rojo. O también mejorar la disposición gráfica de los textos, para facilitar al sacerdote la lectura de una oración sin la incomodidad de pasar página.
En el decreto publicado en Notitiae se hace referencia a variaciones en el número 149 de la Institutio generalis…
ARINZE: Es un cambio que no atañe a los fieles, sino a cómo un obispo debe mencionarse a sí mismo en el Canon romano y en las otras oraciones eucarísticas.
En el decreto se establece también que en la reimpresión del Misal no se publiquen las oraciones eucarísticas para las misas con los niños.
ARINZE: Efectivamente, se ha preferido que estas dos oraciones eucarísticas no sean consideradas obligatorias para toda la Iglesia. Al fin y al cabo, quizás no es tan necesario tener oraciones eucarísticas expresamente para los niños. Dicho esto, si hay episcopados que las quieren mantener, lo pueden hacer en los misales nacionales.
Mientras que al final de la tertia editio typica emendata, se ha añadido un Supplementum con los textos propios de otras misas…
ARINZE: Así es. Se trata de los textos para la misa en la vigilia de Pentecostés –que, aunque fueron publicados en 1988, por un error material no se introdujeron en la tertia editio typica de