La caridad inteligente
por Davide Malacaria
Maria Masson es una laica consagrada y desde hace años dirige
el sector sanitario de la BDOM (Bureau Diocésain des Oeuvres Médicales).
Tiene una mirada inteligente y tenaz. Nos explica que a lo largo de los años la
diócesis de Bukavu, a pesar de haber atravesado dos guerras, ha
llegado a administrar 10 de los 17 hospitales de Kivu del Sur,
además de 100 ambulatorios. Nos habla de las distintas iniciativas
sanitarias de la BDOM, desde la fabricación in situ de medicinas
hasta el articulado programa de lucha contra el sida. Pero sin duda lo
más importante es la mutuelle. Aquí los cuidados sanitarios se pagan, explica, como
era de esperar por la situación económica del país.
Así que en la BDOM han pensado en un sistema de seguro de bajo
coste, que pueda garantizar también a las franjas menos favorecidas,
con el pago de una cantidad mínima, un reembolso que cubre hasta el
80 por ciento de los servicios sanitarios utilizados. Una idea tan eficaz
que también se estudia en otras diócesis del país y
por parte incluso del Estado. «Como diócesis tratamos de
hacernos cargo de las personas especialmente indigentes, recogiendo fondos,
incluso en el exterior, para que paguen por ellos», sigue diciendo.
La importancia de este sistema es que no depende de las financiaciones
exteriores, sino que se sostiene gracias a las aportaciones de los
destinatarios del servicio. Incluso pidiendo a los miembros que se hagan
cargo de otros, sobre lo cual la BDOM está llevando a cabo una labor
de sensibilización. Los socios de la mutuelle, además, se reúnen en asambleas con poderes de
vigilancia. «De este modo se consigue también una finalidad
formativa: estas asambleas representan una especie de escuela de
democracia. En una democracia joven como la nuestra también este
aspecto tiene su importancia». Las asambleas eligen en su interior a
los presidentes. «Puede ocurrir que en alguna, como ya ha pasado, se
elija a un musulmán..».