BENEDICTO XVI. Imágenes, recuerdos y balance de su peregrinación
Una bendición para todos
Entrevista a Fouad Twal, patriarca latino de Jerusalén: «En los gestos y en las palabras del Papa hemos visto valentía, verdad, amor y humildad»
Entrevista al patriarca latino de Jerusalén Fouad Twal por Gianni Valente
![Benedicto XVI rezando en la Gruta de la Natividad <BR>[© Osservatore Romano]](/upload/articoli_immagini_interne/1248096457217.jpg)
Benedicto XVI rezando en la Gruta de la Natividad
[© Osservatore Romano]
También para Fouad Twal, patriarca latino de Jerusalén desde hace poco más de un año, los días de la peregrinación papal fueron una especie de prueba de fuego. Con la sinceridad que le caracteriza, no había ocultado las perplejidades y preocupaciones que circulaban también entre la comunidad católica de Tierra Santa en vísperas de la visita papal. Hoy traza para 30Días un balance muy distinto.
Ahora que ha pasado un tiempo, ¿qué opinión global le merece la visita de Benedicto XVI a Tierra Santa?
FOUAD TWAL: Ha sido una bendición para todos. En los gestos y en las palabras del Papa hemos visto valentía, verdad, amor, humildad.
Y, sin embargo, antes de la visita usted mismo había confirmado las dudas que circulaban en la comunidad cristiana.
TWAL: En efecto, había algunos temores y un poco de angustia. La visita papal iba a tener lugar en un momento difícil, en una región difícil, donde en los últimos meses había habido una overdose de sensibilización, tras la guerra en Gaza. Se temía que una de las dos partes en conflicto pudiera trata de monopolizar la visita.
¿Qué fue lo que hizo que esto no sucediera?
TWAL: Manifestamos todas nuestras observaciones y reservas a la Santa Sede. Estamos muy agradecidos a la Secretaría de Estado que ha tomado en consideración nuestros temores. Los discursos estaban muy bien hechos y al mismo tiempo traslucían un valor que otros líderes políticos no tienen. Estaban caracterizados sobre todo por un amor hacia esta tierra y a los pueblos que viven en ella.
¿Conserva una imagen particular de la visita papal?
TWAL: Una imagen sola no da la idea. Acompañé al Papa durante todo el tiempo. Me haría falta un álbum… Se me han quedado grabados sobre todo los momentos en los que se acercaba a las personas, que a veces se quedaban pasmadas porque no estaban preparadas para una circunstancia semejante. Y entonces él con toda calma y con cara de niño los saludaba con delicadeza, mostrándose en una actitud familiar. Nosotros en algunas situaciones estábamos nerviosos e impacientes. Él, en cambio, estaba siempre sereno.
Antes de la visita papal, todos insistían en su carácter pastoral. Quizá para cautelarse de instrumentalizaciones políticas.
TWAL: Y de hecho, confirmando a los hermanos en la fe, nos ha recordado todas las dimensiones espirituales de la vida de fe en Tierra Santa: la oración, la peregrinación… Ha invitado a los cristianos a que no se vayan, a que permanezcan, porque nuestra tierra es santa y bella. Habló también a todos nuestros hermanos cristianos. Las dos visitas, realizadas con calma y humildad, al patriarcado ortodoxo y al armenio le ofrecieron la ocasión para decir que no es oportuno agravar con nuestras separaciones los muchos sufrimientos que ha padecido y sigue padeciendo esta tierra. El Papa Benedicto puso siempre el acento en la oración como instrumento para pedirle al Señor nuestra unidad, dejándole a Él el cómo y el cuándo se podrá realizar.
![Benedicto XVI con el patriarca Fouad Twal en la plaza del Pesebre, donde celebró misa, Belén, 13 de mayo de 2009 <BR>[© Osservatore Romano]](/upload/articoli_immagini_interne/1248096457280.jpg)
Benedicto XVI con el patriarca Fouad Twal en la plaza del Pesebre, donde celebró misa, Belén, 13 de mayo de 2009
[© Osservatore Romano]
TWAL: La dimensión política no falta nunca aquí en Tierra Santa. No cabe duda de que en sus encuentros con las autoridades en Jordania, Palestina e Israel hubo un aspecto político. El Papa deseaba repetir que Tierra Santa tiene una vocación de santidad propia. Es lo que quisiéramos todos, pero precisamente por ello no se puede prescindir de la situación concreta del momento, que es una situación de conflicto. Me gustó mucho el último discurso, dirigido al presidente Peres, antes de regresar a Roma. El Papa, sin condenar de manera abstracta, dijo con tono personal que durante la visita que había tenido la gracia de realizar, una de las imágenes que más tristeza le habían causado era la del muro. Un modo noble y sosegado para decir con humildad y amor que estos muros no sirven desde luego para crear un contexto de paz, diálogo y esperanza.
Antes del viaje dijo usted que la visita del Papa era como una buena tarta de la que todos querían un cacho. Al final, ¿a quién le ha tocado el cacho mayor?
TWAL: A nosotros, la Iglesia local, la comunidad cristiana de aquí. Vino para confirmarnos en nuestra fe, en nuestra misión, en nuestro diálogo, en nuestro dolor, en nuestra vía crucis. Creo que para nuestros fieles fue importante ver que hay alguien que reza por ellos, que piensa en ellos, y que este alguien es el Papa. Benedicto XVI hizo un llamamiento a la Iglesia universal para que piense en Tierra Santa, para que venga a Tierra Santa. Nos exhortó muchas veces, tanto en Jordania como en Belén y Jerusalén, a que no tengamos miedo, a que nos demos cuenta de que no hemos sido olvidados. Con sus palabras ha cargado nuestras pilas.
Y ahora, ¿se esperan ustedes que algo cambie?
TWAL: Me lo preguntan muchos. No es que de por sí hayamos de esperarnos cambios milagrosos de la visita. Pero con sus palabras y sus gestos nuestro querido Santo Padre ha sembrado mucho, tanto localmente como a nivel internacional y a nivel de la Iglesia universal. Con calma, con la gracia de Dios y con la ayuda de todos los amigos, empezando por las Iglesias hermanas de Italia, llegarán los frutos. Muchos organismos me están pidiendo citas para preguntarme que es lo que pueden hacer por nosotros. Ahora nos toca a nosotros estar a TWAL: De Gaza debían venir doscientos cristianos. Al final Israel concedió los permisos sólo a cuarenta y ocho personas. Pudieron saludar al Papa, y él les dijo que estaba a su lado, que rezaba por ellos y para que el asedio de Gaza acabe lo antes posible. El asedio sigue en pie. En Gaza no puede entrar ni cemento ni hierro ni vidrio. Así que nos preguntamos cómo se puede volver a construir en Gaza, si no llega cemento, hierro ni vidrio. Por ahora, están poniendo plástico en las casas derruidas.
¿Y las reacciones en Israel? ¿Ha quedado descontento alguien? Después de la visita del Papa, se ha hablado de bienes de la Iglesia confiscados.
TWAL: Se han apropiado de los fondos de algunas escuelas en Galilea, que sirven para pagar los sueldos de los profesores. El nuncio, estupendo, como diplomático no ha querido agravar la situación ni alarmar a la opinión pública. Pero ha habido confiscaciones. Posteriormente, los responsables del gobierno aseguraron que no se darán otros casos en el futuro. Lo dijo también el embajador israelí ante la Santa Sede. Nos alegramos y les damos las gracias a las autoridades israelíes. Además, existe un artículo en el General Agreement que dice que mientras duren las negociaciones sobre el status fiscal de las propiedades eclesiásticas, no pueden llevarse a cabo modificaciones unilaterales del régimen actual. Pero hay funcionarios que quizá no lo saben… Por lo demás, no faltarán nunca en la sociedad israelí algunos que se declaren descontentos por la visita del Santo Padre. Peor para ellos. No podemos hacer nada.
¿Y en el otro frente, el de Hamás?
TWAL: La reacción de los hombres de Hamás con respecto a la visita del Papa fue muy positiva, sobre todo cuando supieron que había visitado un campo de refugiados, que el Santo Padre quiso estar al lado de los que sufren, para dar esperanza de regreso a todos los refugiados del mundo. Y si el regreso no es posible, que por lo menos puedan hallarse compensaciones justas y determinar el modo de vivir en paz y dignidad.
![Benedicto XVI saludando a los niños del Hospital infantil de Cáritas, en Belén, el 13 de mayo de 2009 <BR>[© Osservatore Romano]](/upload/articoli_immagini_interne/1248096457342.jpg)
Benedicto XVI saludando a los niños del Hospital infantil de Cáritas, en Belén, el 13 de mayo de 2009
[© Osservatore Romano]
TWAL: No le veo la utilidad a estas comparaciones. Son diferentes los contextos, las personas, los estados de ánimo… Cada Papa hizo bien lo que tenía que hacer en su momento. The right man, in the right place, at the right time… Y todo funcionó bien, gracias a Dios.
Habrá escuchado usted el discurso de Obama en El Cairo…
TWAL: Fantástico.
¿Qué es lo que más le ha convencido de ese discurso?
TWAL: Hacía tiempo que esperaba un cambio de “mentalidad”, de razonamientos, de enfoques. Se puede no estar de acuerdo al cien por cien, pero el discurso de Obama era claro, valiente, y tendía al bien de todos, israelíes y árabes, llamando a todos a cambiar de manera de pensar y a tener confianza los unos en los otros, en el provenir, en Dios. Hacía falta algo así.
Algunos han notado puntos de contacto entre el discurso de Obama y lo que dijo el Papa en Tierra Santa.
TWAL: Sí. Pusieron el acento en las cuestiones cruciales. Y Obama, cuando habló de los palestinos, especificó que son musulmanes y cristianos.
Gracias, beatitud.
Envíe un saludo especial a todos los lectores. No se olvide.