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01/02 - 2005 >
Los dos documentos a cotejo: Las instrucciones enviadas por el Vaticano...
Los dos documentos a cotejo: Las instrucciones enviadas por el Vaticano...
Las instrucciones enviadas por el
Vaticano
Le probleme des enfants juifs accueillis par des oeuvres catholiques durant la guerre
Réponse donnée par le Saint-Office et communiquée par S. Em. Mgr. Tardini à la Nonciature Apostolique de Paris par Lettre du 28 septembre 1946
[Encabezamiento en lengua francesa en el original, n. de la r.]
«Los E.mos Padres decidieron que a la petición del Gran Rabino de Jerusalén no se respondiera en lo posible. En todo caso, si fuera necesario decir algo, se debía hacer oralmente, dado el peligro de abuso o deformación que se pudiera hacer de un documento escrito procedente de la S. Sede. Eventualmente podría decirse que la Iglesia debe hacer sus investigaciones y constataciones caso por caso, siendo evidente que los niños que hubieran sido bautizados no podrían entregarse a instituciones que no puedan garantizar la educación cristiana de los mismos».
«Por lo demás, también los niños que no hubieran sido bautizados y que no tuvieran ya ningún familiar, habiendo sido confiados a la Iglesia, que los recibió, no pueden ahora, mientras no puedan disponer de sí mismos, ser abandonados por la Iglesia o entregados a quienes no tuvieran derechos sobre ellos. Otra cosa sería si los niños fueran solicitados por sus familiares».
«La decisión de los E.mos Padres y los criterios, ahora expuestos, fueron referidos al Santo Padre en la audiencia del pasado 28 de marzo y Su Santidad se dignó acordar su augusta aprobación».
Le probleme des enfants juifs accueillis par des oeuvres catholiques durant la guerre
Réponse donnée par le Saint-Office et communiquée par S. Em. Mgr. Tardini à la Nonciature Apostolique de Paris par Lettre du 28 septembre 1946
[Encabezamiento en lengua francesa en el original, n. de la r.]
«Los E.mos Padres decidieron que a la petición del Gran Rabino de Jerusalén no se respondiera en lo posible. En todo caso, si fuera necesario decir algo, se debía hacer oralmente, dado el peligro de abuso o deformación que se pudiera hacer de un documento escrito procedente de la S. Sede. Eventualmente podría decirse que la Iglesia debe hacer sus investigaciones y constataciones caso por caso, siendo evidente que los niños que hubieran sido bautizados no podrían entregarse a instituciones que no puedan garantizar la educación cristiana de los mismos».
«Por lo demás, también los niños que no hubieran sido bautizados y que no tuvieran ya ningún familiar, habiendo sido confiados a la Iglesia, que los recibió, no pueden ahora, mientras no puedan disponer de sí mismos, ser abandonados por la Iglesia o entregados a quienes no tuvieran derechos sobre ellos. Otra cosa sería si los niños fueran solicitados por sus familiares».
«La decisión de los E.mos Padres y los criterios, ahora expuestos, fueron referidos al Santo Padre en la audiencia del pasado 28 de marzo y Su Santidad se dignó acordar su augusta aprobación».