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JESÚS Y LOS NIÑOS
Sacado del n. 06 - 2005

Introducción



por Maurizio Benzi



«Si Dios quiere, el próximo día 15 de octubre, tendré en el Vaticano un encuentro especial de catequesis con los niños, particularmente de Roma y de Lacio, que durante este año han recibido la primera Comunión» (Benedicto XVI)


Durante el Ángelus del domingo 12 de junio el papa Benedicto XVI, hablando del Año de la Eucaristía «convocado por el amado papa Juan Pablo II para suscitar cada vez más en las conciencias de los creyentes el asombro ante ese gran sacramento», recordó que «el cristiano no debe considerar la participación en la misa dominical como una imposición o un peso, sino como una necesidad y una alegría». La misa del domingo es algo hermoso para las familias («los padres deben ayudar a sus hijos a descubrir el valor y la importancia de la respuesta a la invitación de Cristo, que convoca a toda la familia cristiana a la misa dominical») y para la parroquia («la primera Comunión, una verdadera fiesta para la comunidad parroquial, que acoge por primera vez a sus hijos más pequeños a la mesa del Señor»). Luego, como un párroco al final de la misa, el Papa dio un anuncio: «Si Dios quiere, el próximo día 15 de octubre, tendré en el Vaticano un encuentro especial de catequesis con los niños, particularmente de Roma y de Lacio, que durante este año han recibido la primera Comunión».
Por afinidad con estas palabras, proponemos algunos pensamientos de san Juan Bosco tomados de El sistema preventivo en la educación de la juventud, un breve texto (7 páginas) de 1877.

Preparado por don Maurizio Benzi


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