FRANCIA
Sacado del n. 06 - 2005
Perfil del cardenal Jean-Louis Tauran
Diplomático de gran experiencia, apasionado de Bach y de la Tosca

El cardenal Jean-Louis Tauran nació
en Bordeaux, Francia, el 5 de abril de 1943. Terminados los estudios clásicos
en el instituto Michel Montaigne, en Bordeaux, y tras dos años en el Seminario
mayor diocesano, fue enviado a Roma como alumno del Pontificio Seminario
Francés. Ordenado sacerdote el 20 de septiembre de 1969, en 1973 fue llamado a
Roma donde estudió en la Academia Eclesiástica Pontificia y en la Universidad
Gregoriana, consiguiendo la Licenciatura en Derecho canónico. Entró en el
servicio diplomático vaticano en marzo de 1975, fue mandado a la nunciatura
apostólica de la República Dominicana, en la que trabajó hasta 1979, año en que
fue trasladado a la nunciatura apostólica en Líbano. En Beirut se quedó hasta
julio de 1983, cuando fue llamado para trabajar en el Consejo de Asuntos
Públicos de la Iglesia, ocupándose principalmente de los organismos
internacionales. En 1988 fue nombrado “viceministro de Exteriores” de la Santa
Sede. Dos años después, el 1 de diciembre de 1990, fue elegido arzobispo titular
de Telepte y puesto al frente del “ministerio de Exteriores vaticano”, cargo
que mantuvo durante trece años, hasta que Juan Pablo II, en 2003, lo creó
cardenal y le nombró archivero y bibliotecario de la Santa Iglesia Romana.
Actualmente el purpurado es miembro de
numerosos dicasterios vaticanos. Forma parte del Consejo de la II Sección de la
Secretaría de Estado; de las Congregaciones para la Doctrina de la Fe, para las
Iglesias Orientales, para los Obispos; de la Pontificia Comisión para el Estado
de la Ciudad del Vaticano; y del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica.
Desde hace poco es también miembro de la Administración del Patrimonio de la
Sede Apostólica.
El cardenal Tauran, además de haber tocado
el piano y el órgano, es un gran admirador de las obras musicales de Johann
Sebastian Bach. Le gustan también Wolfgang Amadeus Mozart y Fryderyk Chopin.
Apasionado también de lírica, su obra preferida es la Tosca de Puccini. Gran lector, le apasionan
sobre todo las biografías de los grandes personajes históricos. La última que
ha leído es la biografía escrita por Jean-Paul Desprat (Perrin, París 2000)
sobre el cardenal François-Joachim de Pierres de Bernis, que en el siglo XVIII
fue embajador de los reyes de Francia Luis XV y Luis XVI, y que de este último,
muerto en la guillotina, celebró los solemnes funerales en Roma, en la iglesia
de San Luis de los Franceses.
Gia. Ca.