Doctrina de la Iglesia y sensibilidad wojtyliana
por Gianni Valente
Setenta y dos páginas divididas en cinco capítulos más una introducción y una conclusión, por un total de sesenta y dos párrafos. Son los números de Ecclesia de Eucharistia. La decimocuarta encíclica escrita por Juan Pablo II, casi veinticinco años después de su elección al solio pontificio, lleva la fecha del 17 de abril de 2003, día que en el calendario litúrgico de la Iglesia de Roma coincidió con el Jueves santo. En el párrafo 9 se enumeran los documentos magistrales seguidos por la nueva encíclica: los decretos doctrinales sobre la santísima Eucaristía y sobre el santísimo sacrificio de la misa promulgados por el Concilio de Trento y las tres encíclicas papales Mirae caritatis de León XIII (28 de mayo de 1902), Mediator Dei de Pío XII (20 de noviembre de 1947) y Mysterium fidei de Pablo VI (3 de septiembre de 1965). Los rasgos propios de la sensibilidad wojtyliana se entrevén sobre todo en la larga introducción y en la conclusión. En la conclusión, el Papa menciona su primera misa celebrada «el 2 de noviembre de 1946 en la cripta de la San Leonardo de la catedral del Wawel, en Cracovia». Y ofrece su personal testimonio de fe en la santísima Eucaristía: «Misterio grande, que ciertamente nos supera y pone a dura prueba la capacidad de nuestra mente de ir más allá de las apariencias».