Letters from the missions
EL SALVADOR
Tribunal de California condena al asesino de Romero
En septiembre, un tribunal civil de California declaró culpable del homicidio del arzobispo Oscar Arnulfo Romero al ex capitán de las Fuerzas Armadas salvadoreñas Alvaro Rafael Saravia, brazo derecho de Roberto D’Aubuisson, el difunto jefe de los “escuadrones de la muerte” tristemente conocidos durante la dictadura militar. El juez, que definió el asesinato del arzobispo Romero un «crimen contra la humanidad», condenó a Saravia a pagar por daños un total de 10 millones de dólares. El proceso legal fue emprendido por el Center for justice and accountability de San Francisco, una asociación para la protección de los derechos humanos, gracias a una ley estadounidense del siglo XVIII. Monseñor Romero fue asesinado el 24 de marzo de 1980 mientras celebraba misa.
INDIA Tensión en Kerala: heridas religiosas de la madre Teresa
El sábado 25 de septiembre tres misioneras de la Caridad de la madre Teresa y dos hermanos de la misma congregación fueron atacados cuando distribuían comida a los pobres de una zona de Calicut, por suerte las lesiones no fueron graves. Después de la agresión, monseñor Joseph Kalathiparambil, obispo de Calicut; declaró: «En ese momento la comunidad cristiana local no tiene miedo, porque una agresión contra los cristianos es algo muy raro en nuestra zona, donde hasta ahora las diversas comunidades religiosas han convivido en armonía». Igualmente en el Estado de Kerala el 28 de agosto el padre Job Chittilappilly fue asesinado, poco antes de celebrar misa, por un fanático que confesó que lo hizo como ofrenda de un sacrificio humano para propiciar la apertura de un templo hindú cerrado desde hace veinte años. Tras el asesinato del sacerdote el secretario de la Conferencia episcopal de India, monseñor Percival Joseph Fernandez, comentó: «Los cristianos de Kerala han vivido en paz y armonía durante siglos. El homicidio del padre Job es un intento de crear tensión entre las comunidades por parte de personas de mala fe».
ZAMBIA Los obispos: quitar “nación cristiana” de la nueva Constitución
El 14 de octubre los obispos de Zambia enviaron una petición a los 41 miembros de la Comisión para la revisión de la Constitución, para que no se incluya en la futura Carta constitucional la definición del país como “nación cristiana”. El documento lleva la firma del presidente de la Conferencia episcopal, el arzobispo de Lusaka, Telesphore Mpundu, y de once prelados. Los obispos hacen presente que, si la nueva Constitución mencionase las raíces cristianas, los ciudadanos no cristianos podrían convertirse en «ciudadanos de segunda categoría» y, por consiguiente, podrían nacer tensiones en el país con el peligro de alimentar el fundamentalismo.
SUDÁN Darfur: África quiere resolver el conflicto
A mediados de octubre se celebró en Libia una cumbre sobre la crisis humanitaria de Darfur, región del Sudán occidental martirizada por los enfrentamientos entre los rebeldes de SLA (Sudan Liberation Army) y del JEM (Justice and Equality Movement) y las milicias Janjaweed, filogubernamentales. Además de los exponentes del Gobierno anfitrión, estuvieron presentes en la cumbre los representantes de los gobiernos de Nigeria (Estado que actualmente preside la Unión Africana), Egipto, Chad y Sudán. Se decidió enviar a Darfur 3.500 soldados procedentes de varios Estados de la Unión Africana (UA), pero no se aclaró si estas tropas desempeñarán sólo el papel de observadores o tendrán funciones de peacekeeping. Al final de la cumbre el ministro de Exteriores sudanés, Mustafá Osmán Ismail, declaró: «África quiere asumir todas sus responsabilidades y rechaza intervenciones extranjeras». El 22 de octubre, en Abuya (Nigeria) bajo la égida de la UA, comenzaron los coloquios entre representantes del gobierno sudanés y los rebeldes, con el fin de preparar un protocolo entre las partes que consiga garantizar la asistencia humanitaria a las extremadas poblaciones locales. Según la ONU la crisis ha causado entre 30.000 y 50.000 muertos (de los cuales un 15% a causa de los enfrentamientos), mientras que los desplazados y refugiados son más de un millón.
BURUNDI Asesinado un vicario episcopal
El 18 de septiembre fue asesinado en Nyanza Lac (sur de Burundi) el padre Gerard Nzeyimana, vicario episcopal de la diócesis de Bururi. La agresión ocurrió mientras el sacerdote viajaba en compañía de tres religiosas y una joven. Un grupo de gente armada paró el coche donde viajaba y después de robarle a él y a sus acompañantes, lo mató. Monseñor Herménégilde Ndoricimpa, vicario general de la diócesis de Bururi, comentó: «No logramos entender por qué lo mataron; entregó todo lo que los atracadores le pidieron, y sin embargo, lo asesinaron. Ha trabajado siempre en favor de la paz, y nadie sabe explicarse por qué lo han matado así, sin motivos aparentes». Según monseñor Joachim Ntahondereye, obispo de Muyinga, se trató de «un homicidio premeditado». El crimen ocurrió en un país en el que, a pesar del proceso de paz en marcha, la vuelta a la tranquilidad sigue siendo difícil. Los enfrentamientos entre los diversos grupos han causado, desde 1993 hasta hoy, más de 300.000 víctimas.
En septiembre, un tribunal civil de California declaró culpable del homicidio del arzobispo Oscar Arnulfo Romero al ex capitán de las Fuerzas Armadas salvadoreñas Alvaro Rafael Saravia, brazo derecho de Roberto D’Aubuisson, el difunto jefe de los “escuadrones de la muerte” tristemente conocidos durante la dictadura militar. El juez, que definió el asesinato del arzobispo Romero un «crimen contra la humanidad», condenó a Saravia a pagar por daños un total de 10 millones de dólares. El proceso legal fue emprendido por el Center for justice and accountability de San Francisco, una asociación para la protección de los derechos humanos, gracias a una ley estadounidense del siglo XVIII. Monseñor Romero fue asesinado el 24 de marzo de 1980 mientras celebraba misa.
INDIA Tensión en Kerala: heridas religiosas de la madre Teresa
El sábado 25 de septiembre tres misioneras de la Caridad de la madre Teresa y dos hermanos de la misma congregación fueron atacados cuando distribuían comida a los pobres de una zona de Calicut, por suerte las lesiones no fueron graves. Después de la agresión, monseñor Joseph Kalathiparambil, obispo de Calicut; declaró: «En ese momento la comunidad cristiana local no tiene miedo, porque una agresión contra los cristianos es algo muy raro en nuestra zona, donde hasta ahora las diversas comunidades religiosas han convivido en armonía». Igualmente en el Estado de Kerala el 28 de agosto el padre Job Chittilappilly fue asesinado, poco antes de celebrar misa, por un fanático que confesó que lo hizo como ofrenda de un sacrificio humano para propiciar la apertura de un templo hindú cerrado desde hace veinte años. Tras el asesinato del sacerdote el secretario de la Conferencia episcopal de India, monseñor Percival Joseph Fernandez, comentó: «Los cristianos de Kerala han vivido en paz y armonía durante siglos. El homicidio del padre Job es un intento de crear tensión entre las comunidades por parte de personas de mala fe».
ZAMBIA Los obispos: quitar “nación cristiana” de la nueva Constitución
El 14 de octubre los obispos de Zambia enviaron una petición a los 41 miembros de la Comisión para la revisión de la Constitución, para que no se incluya en la futura Carta constitucional la definición del país como “nación cristiana”. El documento lleva la firma del presidente de la Conferencia episcopal, el arzobispo de Lusaka, Telesphore Mpundu, y de once prelados. Los obispos hacen presente que, si la nueva Constitución mencionase las raíces cristianas, los ciudadanos no cristianos podrían convertirse en «ciudadanos de segunda categoría» y, por consiguiente, podrían nacer tensiones en el país con el peligro de alimentar el fundamentalismo.
SUDÁN Darfur: África quiere resolver el conflicto
A mediados de octubre se celebró en Libia una cumbre sobre la crisis humanitaria de Darfur, región del Sudán occidental martirizada por los enfrentamientos entre los rebeldes de SLA (Sudan Liberation Army) y del JEM (Justice and Equality Movement) y las milicias Janjaweed, filogubernamentales. Además de los exponentes del Gobierno anfitrión, estuvieron presentes en la cumbre los representantes de los gobiernos de Nigeria (Estado que actualmente preside la Unión Africana), Egipto, Chad y Sudán. Se decidió enviar a Darfur 3.500 soldados procedentes de varios Estados de la Unión Africana (UA), pero no se aclaró si estas tropas desempeñarán sólo el papel de observadores o tendrán funciones de peacekeeping. Al final de la cumbre el ministro de Exteriores sudanés, Mustafá Osmán Ismail, declaró: «África quiere asumir todas sus responsabilidades y rechaza intervenciones extranjeras». El 22 de octubre, en Abuya (Nigeria) bajo la égida de la UA, comenzaron los coloquios entre representantes del gobierno sudanés y los rebeldes, con el fin de preparar un protocolo entre las partes que consiga garantizar la asistencia humanitaria a las extremadas poblaciones locales. Según la ONU la crisis ha causado entre 30.000 y 50.000 muertos (de los cuales un 15% a causa de los enfrentamientos), mientras que los desplazados y refugiados son más de un millón.
BURUNDI Asesinado un vicario episcopal
El 18 de septiembre fue asesinado en Nyanza Lac (sur de Burundi) el padre Gerard Nzeyimana, vicario episcopal de la diócesis de Bururi. La agresión ocurrió mientras el sacerdote viajaba en compañía de tres religiosas y una joven. Un grupo de gente armada paró el coche donde viajaba y después de robarle a él y a sus acompañantes, lo mató. Monseñor Herménégilde Ndoricimpa, vicario general de la diócesis de Bururi, comentó: «No logramos entender por qué lo mataron; entregó todo lo que los atracadores le pidieron, y sin embargo, lo asesinaron. Ha trabajado siempre en favor de la paz, y nadie sabe explicarse por qué lo han matado así, sin motivos aparentes». Según monseñor Joachim Ntahondereye, obispo de Muyinga, se trató de «un homicidio premeditado». El crimen ocurrió en un país en el que, a pesar del proceso de paz en marcha, la vuelta a la tranquilidad sigue siendo difícil. Los enfrentamientos entre los diversos grupos han causado, desde 1993 hasta hoy, más de 300.000 víctimas.