El correo del Director
El correo del director

Refugiados y buscados por los nazis, en su mayoría mujeres y niños, escondidos en el apartamento pontificio de Castelgandolfo
Un llamamiento para conseguir nuevos testimonios
sobre la caridad del Papa
Querido lector:
Hacemos un llamamiento a quienes tengan conocimiento de la tragedia de los judíos perseguidos por el régimen nazi. Todos quienes fueron testigos de la caridad cristiana de Pío XII quedaron asombrados por su preocupación por salvar a estas víctimas. Miles de misivas fueron dirigidas al Santo Padre por familiares y amigos implorando su ayuda. Pero esta historia quedará incompleta sin tu ayuda, querido lector.
El papa Pío XII, defensor de la civilización antes que de la ciudad romana, ordenó que a los perseguidos se les diera cobijo en el Vaticano y en los palacios extraterritoriales, que se abrieran incluso los apartamentos pontificios para salvar el mayor número de vidas posible.
Son muchísimos los judíos que deben su vida al papa Pacelli, por lo menos indirectamente. Y sin embargo, por desgracia, no son muchas las personas que sobrevivieron a la furia nazi de aquellos años terribles que estén dispuestas a testimoniar que precisamente al Papa le deben su salvación. Pero, ¿cómo se iba a poder tener libre acceso al territorio del Estado vaticano, al hospital “Niño Jesús”, a la Villa pontificia de Castel Gandolfo sin la orden o por lo menos el permiso del Papa? ¿Cómo iba a ser posible, nos preguntamos, tener acceso al apartamento pontificio, incluso al dormitorio del Papa, transformado para la ocasión en sala de partos, según el testimonio del director de las Villas pontificias, sin que el Papa diera su permiso? En fin, igualmente quisiéramos decir que también es improbable que alguien se hubiera permitido preguntarle al Papa: «Perdone, Santidad, hay una mujer judía que tiene que dar a luz, ¿le importaría prestarnos su habitación de Castel Gandolfo?».
De los más de cincuenta niños nacidos en el apartamento del Papa, a dos gemelos se les dio el nombre, por voluntad de su madre, de Pío Eugenio y Eugenio Pío, en agradecimiento a Pío XII. El sentido común, antes incluso que las pruebas históricas, demuestran que el Papa no se limitó a permitir esta inmensa actividad de salvamento, sino que fue precisamente él quien la alentó y la pretendió de sus colaboradores.
Sólo en Castel Gandolfo había diez mil personas refugiadas que comían por lo menos dos veces al día, que tenían que recibir cuidados sanitarios, que necesitaban cuidados y protección. Las cifras, creemos, dan la exacta medida de esta obra de caridad.
El Vaticano, en general, y el Papa se demostraron tan desinteresados en esta obra que ni llevaron listas ni un archivo de todas las personas salvadas. Por este motivo nos dirigimos a los lectores para que compartan con nosotros las preciosas informaciones de personas de religión judía salvadas mediante el Vaticano.
Nos hemos dirigido a Yad Vashem, en Israel, para poder honrar la memoria de Pío XII pidiendo que se añada su nombre a la lista de los “Justos de las Naciones”. Para conseguirlo hemos de tener el testimonio escrito de una persona que sepa que un judío (conocido por quien testimonia o de quien haya oído hablar) fue ayudado directamente por el Papa.
Por ejemplo, gracias al interés personal del Santo Padre, una niña judía que escapó de los nazis fue trasladada con su madre al hospital “Bambino Gesù”, que gozaba del privilegio de extraterritorialidad. Durante su internamiento, su padre, alojado en el Vaticano, iba a verla en un gran coche negro con la matrícula y el banderín de la Santa Sede, mandado por el propio Papa.
En fin, cualquier testimonio ha de ser por escrito y firmado por un notario. Les ruego que me lo manden por e-mail a: tertas@virgilio.it o bien por fax: 06-636347 (Italia); o bien por e-mail: Sr.Margherita.Marchione@ATT.NET o por fax: 001-973-539-9327 (Estados Unidos).
Gracias por su atención y eventual respuesta
sor Margherita Marchione
BRASIL
Un recorrido de treinta días por la Iglesia
Jueves 16 de febrero de 2006
Querido senador Giulio Andreotti:
Acabo de recibir el ejemplar de 30Dias [edición portuguesa de 30Días] de noviembre de 2005. Como los precedentes, este número es excelente. Es un recorrido de treinta días por la Iglesia y el mundo. Deseo darle las gracias cordialmente por la amable suscripción que me ha enviado. Después de leerla, coloco 30Dias en la biblioteca del convento en el que vivo con mis hermanos redentoristas.
Con mi agradecimiento van mis oraciones por su persona y por el gran trabajo católico que realiza. Un fuerte abrazo.
Monseñor José Rodrigues de Souza C.SS.R.,
obispo emérito de Juazeiro, Brasil
ITALIA
Testimonios que me han hecho bien
Miércoles 19 de abril de 2006
Amabilísimo director y redactores:
Hace meses que cada vez que abro la revista me planteo una cuestión: ¿escribo o no escribo?
El deseo de comunicarles (a ustedes y a todos) este gran gozo ha sido refrenado hasta ahora por la reserva que requieren ciertos “temas”.
Seré breve: esta no es una “carta desde el monasterio”, soy una joven de veinticinco años que está a punto de licenciarse (en julio), pero si el deseo que Dios me ha metido dentro de pertenecerle para siempre, a Él y a la humanidad, es realmente de Él… muy pronto estaré en el monasterio.
Los testimonios que han ofrecido durante estos meses me han hecho realmente bien, les estoy muy agradecida.
Les pido que me acompañen con la oración, en este período tan especial, y en el camino posterior, en el descubrimiento cada vez más profundo de la plenitud de esta vida.
En Cristo.
(Permítanme el anonimato;
además de mi padre espiritual, pocos amigos más conocen este proyecto, y no quisiera desencadenar reacciones raras en nadie, especialmente en mis padres, que, entre otras cosas, no comparten conmigo este gozo)
PÍO XII
El destino de Pacelli y el del papa Luciani
Lunes 1 de mayo de 2006
Estimada redacción de 30Días:
Aún se discute sobre si Pío XII, sumo pontífice desde el 3 de marzo de 1939 hasta el 9 de octubre de 1958, merece o no el reconocimiento canónico de beato y de santo, y ello por su presunto silencio durante el holocausto de los judíos perpetrado por los nazis por orden de Hitler durante la Segunda Guerra Mundial.
Pues bien, en su famoso discurso de Navidad de 1942, cuando habló de quienes eran asesinados «por nada más que por su raza o descendencia», Pío XII estaba convencido a denunciar de manera inconfutable las persecuciones nazis y se sintió amargado por las críticas que le acusaban ya entonces de ser demasiado vago. En cambio su requisitoria cumplió su objetivo, no menos que las condenas del precedente pontífice, Pío XI, provocando la ira de las jerarquías nazis y fascistas. «El vicario de Dios no debería abrir la boca», sentenció Mussolini. Pero si lo que se quiere pensar es que el papa Pacelli quiso ser prudente, reflexionando sobre los efectos contraproducentes que algunas denuncias clamorosas habían causado en el pasado, su prudencia era también una virtud moral.
El papa Pacelli, denigrado por muchos como filonazi, en realidad en los primeros meses de 1940 se había comprometido en una conspiración contra Hitler planeada por algunos oficiales alemanes (véase Famiglia Cristiana del 27 de mayo de 1987).
Por ello cuando pienso u oigo hablar del pontificado y del destino del papa Pío XII, como también del destino y la incomprensible muerte del papa de la sonrisa, Albino Luciani, sumo pontífice sólo durante 33 días, desde el 26 de agosto hasta el 28 de septiembre de 1978, me acuerdo de estas palabras del Evangelio: «Nuptiae paratae sunt, sed qui invitati erant non fuerunt digni» (Mt 22,8).
Guglielmo De Sano,
Párroco de Piantoli y de Orchi,
Conca della Campania, Caserta
Cartas desde los monasterios

Niños vietnamitas
Carmelitas del monasterio Notre-Dame
Binh Trieu, Vietnam
Nos ha conmovido especialmente que usted se haya acordado de estas carmelitas tan lejanas
en nuestro pequeño Vietnam
Binh Trieu, viernes 28 de abril de 2006
Señor senador:
Con gran alegría y profunda gratitud deseo enviarle nuestro agradecimiento por la suscripción gratuita a la revista 30Jours dans l’Église et dans le monde [30Días en su edición francesa], que es muy útil y bien recibida.
Nos ha conmovido especialmente que se haya acordado usted de estas carmelitas tan lejanas de nuestro pequeño Vietnam.
Gracias a esta revista podemos participar en las actividades de la Iglesia y del mundo entero y podemos comprender mejor a nuestra madre Iglesia, a nuestro Papa, a nuestros hermanos y hermanas en Cristo.
Rezaremos para que su trabajo sea siempre fecundo.
Sor María Teresa Consolata del Espíritu Santo O.C.D., priora
CARMELITAS DEL MONASTERIO SANTÍSIMA TRINIDAD
Coronel Fabriciano, Minas Gerais, Brasil
Que la paz y el gozo del Señor Jesús estén con usted
Coronel Fabriciano, jueves 2 de marzo de 2006
Ilustrísimo señor Giulio Andreotti:
¡Que la paz y el gozo del Señor Jesús estén con usted!
Me ha alegrado mucho recibir el precioso regalo de la revista 30Dias [la edición portuguesa de 30Días] y, con la presente, deseo darle las gracias por su amabilidad para con nosotras. «Escondidas con Cristo en Dios», tenemos la certidumbre de que por la gracia y la misericordia del Señor nuestros monasterios son centro de irradiación espiritual y benéfica sobre la Iglesia y sobre toda la humanidad. «Quien llega a ser absoluta propiedad de Dios se convierte en don de Dios para todos, por esto su vida es verdaderamente un don que se coloca en el centro del misterio de la comunión eclesial (…). «Las contemplativas, por su presencia discreta pero vital, su testimonio silencioso constituyen una llamada a la oración y a la verdad de la existencia de Dios» (Verbi Sponsa nn.7 y 8).
«En el Carmelo, en cualquier parte se encuentra a Dios. Vivámoslo, respirémoslo» para llevárselo a todos, como nos dice la beata Isabel de la Trinidad, carmelita francesa, cuyo centenario de su muerte estamos celebrando.
Queridísimo señor, el próximo 19 de marzo nuestro Carmelo completará seis años de fundación en esta diócesis de Itabira-Fabriciano. Residimos en una sede provisional y el pasado año comenzamos la construcción de nuestra sede definitiva. Habiendo sido difícil encontrar los recursos económicos para construir esta casa del Señor y nuestra, le presento a usted también nuestra petición de ayuda para que sea publicada, si lo considera oportuno, en la revista, con las fotos de nuestra comunidad. El buen Dios podrá tocar corazones generosos que puedan dar su aportación. Las eventuales donaciones podrán dirigirse a la cuenta del Carmelo Santíssima Trindade e Beata Elisabeth da Trindade – cuenta corriente 7786-0 – agencia 0365-4 del Banco do Brasil. Que Dios le recompense.
Rezamos por sus intenciones, por las de sus familiares, sus colaboradores y por el éxito de esta revista, para que realice y cumpla sus objetivos. Que Dios le bendiga y le colme de sus dones divinos.
Con estima y gratitud, por la comunidad,
sor María Teresita del Niño Jesús, O.C.D.,
priora
CARMELITAS DEL MONASTERIO SANTO CURA DE ARS
Ars, Francia
Solo mediante el silencio y la oración podemos ser realmente de ayuda
Ars, viernes 24 de marzo de 2006
Querido señor Andreotti:
Hemos recibido el hermoso ejemplar de 30Jours [30Días en su edición francesa] y la carta que la acompaña. Ello nos ha causado asombro y le quedamos agradecidas.
Nos pide, en cambio, que recemos por usted y lo hacemos de todo corazón, pidiéndole al Señor que bendiga su acción y apoye su compromiso para que siga siendo siempre evangélico y plenamente eclesial.
Por nuestra parte, le rogamos que nos dispense de cualquier testimonio (o “colaboración”) que no sea nuestro silencio y nuestra oración. Solamente así podemos serle realmente de ayuda y ser para la Iglesia y el mundo realmente fecundas.
Confíe en nuestra oración y nuestra ofrenda cotidiana por sus intenciones y permítanos pedirle también que nos tenga presente en sus oraciones, para que seamos, los unos y los otros, en nuestras respectivas vocaciones, los santos que el Señor nos llama a ser.
Reciba, querido señor, nuestros saludos.
sor Teresa de la Encarnación, O.C.D.,
priora
BENEDICTINAS DEL REAL MONASTERIO DE SAN JUAN BAUTISTA
Valfermoso de las Monjas, España
Que el Señor les mantenga fidelísimos a los principios cristianos
Valfermoso de las Monjas, sábado 25 de marzo de 2006
Estimado Sr. Andreotti:
En los últimos números de la revista 30Días hemos visto con mucha satisfacción el espacio “Cartas desde los monasterios”. Nos alegra en el alma ver a tantas hermanas contemplativas que piensan como nosotras, a pesar de la distancia. Creemos que si todas unimos nuestras plegarias, el Señor las escuchará y el mundo cambiará.
Desde España, concretamente desde Valfermoso de las Monjas (Guadalajara), le enviamos un afectuoso saludo y nuestra felicitación por la revista, antes citada, y que Vd. dirige. Desde que vio la luz hace 23 años la recibimos en nuestra comunidad. Es muy interesante. Nos mantiene informadas de la situación de la Iglesia dentro y fuera de Europa.
Nos apena grandemente la decadencia cristiana en Europa, pero confiamos plenamente en el Señor. A Él se la encomendamos por la intercesión de Nuestra Señora la Virgen María, nuestro padre San Benito y los demás Patronos que la Iglesia ha puesto para que protejan a Europa.
Que el Señor bendiga sus trabajos y los de sus colaboradores y les mantenga fidelísimos a los principios cristianos.
Suya afectísima en Cristo
Josefina Matía, Abadesa
CARMELITAS DEL MONASTERIO DE WITTEN
Witten, Alemania
Le agradezco de corazón la gran caridad que hace mandando gratis 30Días
Witten, martes 9 de mayo de 2006
Estimadísimo senador señor Giulio Andreotti:
Que el Señor Resucitado le conceda todas las gracias necesarias, le bendiga y le recompense por el bien que nos hace a nosotras, monjas carmelitas de Alemania. Le agradezco de corazón la gran caridad que hace, es decir, el mandarnos gratis la revista 30Días en lengua alemana y lengua italiana. Leer en italiano para mí es muy importante, así no olvidaré esta hermosísima lengua. Gracias de nuevo de corazón. Rezo por usted y por sus colaboradores.
Con estima y oración,
Sor María Teresa O.C.D.
Cartas desde las misiones

El padre Luciano Bertagnolio en su estudio
La redacción de 30Días ha querido hacerles un pequeño regalo a los misioneros católicos italianos repartidos por el mundo: la subscripción a nuestra revista a partir del primer número de 2006. El regalo iba acompañado de una carta de nuestro director, que publicamos aquí.
Están llegando a la redacción cartas de misioneros, que hemos decidido comenzar a publicar en esta sección, del mismo modo que desde hace ya un año estamos haciendo con las cartas de los monasterios de clausura.
COMUNIDAD DON ORIONE
Oradea, Bihor, Rumanía
Una revista ya conocida y apreciada cuando éramos estudiantes en Italia
Oradea, martes 25 de abril de 2006
Estimado director:
En nombre de la comunidad religiosa orionina de Oradea le doy las gracias por el ejemplar de la revista 30Giorni que hemos encontrado en nuestro buzón. Era una revista que ya conocíamos y apreciábamos cuando éramos estudiantes en Italia. Y ahora podemos volver a tenerla en nuestras manos.
Le aseguramos nuestro recuerdo en la oración a usted y a toda la redacción.
Con gratitud,
don Ugo Bozzi, don Milhai Fecheta, don Florian Gui
CASA COMBONI
São José do Rio Preto, São Paulo, Brasil
«Conocía mucho a don Giussani de Desio: yo soy de Seregno…»
São José do RioPreto, viernes 28 de abril de 2006
Excelentísimo senador Giulio Andreotti:
El correo de estos días me ha entregado un ejemplar de la revista 30Giorni junto con el libro Senso religioso, peccato original, fede in sant’Agostino.
La carta que lo acompaña lo explica todo. Le estoy muy agradecido, con mis hermanos (todos ancianos, el más joven tiene setenta años, el otro setenta y cinco, yo setenta y ocho, el último ochenta y dos…).
Somos misioneros combonianos, tres italianos y un portugués. Le quedamos agradecidos por este detalle tan amable que nos permitirá estar informados sobre los acontecimientos italianos.
Le mando lo que ha sido publicado en el sitio parroquial de mi parroquia de origen con motivo del cincuenta aniversario de mi sacerdocio, trece años vividos en Italia y el resto aquí en Brasil. Yo conocía mucho a don Giussani de Desio: yo soy de Seregno…
Cordiales saludos a toda la redacción de 30Giorni.
En los sagrados corazones de Jesús y María, siempre con san José y san Daniele Comboni en alegre compañía.
padre Enrico Galimberti
JESUITAS
Teppoco, Naka-ku, Hiroshima, Japón
Sigo siendo un hombre feliz por la fidelidad de Dios a su amor
Hiroshima, domingo 30 de abril de 2006
Estimado senador Andreotti:
Le ruego que acepte mi sincero agradecimiento por el inesperado y bien recibido envío de la revista 30Giorni. Me trae un soplo de vida sereno y claro sobre la Iglesia en todo el mundo, añadiendo gozo y confianza a mi trabajo. Soy piamontés, de Biella, y podría resumir mi vida con «¡he buscado la felicidad y la he hallado!». Nací en 1923, de joven ya soñaba, como todos, con el éxito, la felicidad. Pero mi familia era pobre y no podía hacerme demasiadas ilusiones. El párroco me sugirió que ingresara en la escuela de los Jesuitas de Muzzano, que era gratis para los pobres. A ella acudí pero sin ningún deseo de acabar siendo jesuita, esto estaba claro. A los 13-14 años comencé a pensar y a reflexionar: ¿por qué no todo va bien? ¿Por qué se sufre?… Leí libros y luego poco a poco empezó a manifestarse una pequeña luz: el Señor podrá llenar tu corazón… si te abres a Él. A los 16 años –de manera muy egoísta– me dirigí hacia esa felicidad que se me había presentado y, contra todo, decidí entrar en los jesuitas a los 17 años. Yo era feliz y a los 18 ya había decidido: «Si puedo llevar algo de mi felicidad a los demás, mi vida tendrá un sentido pleno», y pedí ir a las misiones.
Tuve que esperar hasta 1950 para venir a Japón. Conocí luego la Escuela de música de Hiroshima y pregunté si podía trabajar en el futuro aquí. Continué mis estudios de jesuita y en 1958 celebré la primera misa. Después de tres años de estudios musicales en Nueva York volví definitivamente a Hiroshima. Al principio enseñé órgano pero luego, como buen italiano, pasé al canto, que sigo enseñando, aunque ya no en la universidad, dada mi edad, sino aquí en Hiroshima, en Tokio, en Fukuoka, dando clases particulares y organizando conciertos. Entre estos cada año organizo en Navidad un concierto de música italiana durante el cual aprovecho como sacerdote para dar un poco del gozo por el Nacimiento de Jesús. Pero no todos son rosas: me rompí una pierna, me la curaron mal, estuve dos veces muy cerca de la muerte por varias operaciones… Pero al parecer san Pedro no quería tener demasiados jesuitas allá arriba… así que me quedé aquí. Claro que con mi juventud (el próximo mes cumplo 83 primaveras) me asombro y asombro a los demás por todo lo que todavía puedo hacer en mi vida diaria. Para ayudar a los estudiantes también he publicado doce volúmenes de líricas vocales de cámara italianas, de composiciones de los grandes maestros italianos. ¡Sigo siendo un hombre feliz! Por fidelidad de Dios a su amor eterno por nosotros, que nos acepta tal como somos, en un amor infinito.
Como ve, no hay en ello nada extraordinario, pero con el gozo de Dios en el corazón, tratando de dar algo de felicidad a los demás.
De nuevo le mando mi sincero agradecimiento, pidiéndole al Señor bendiciones para usted y su trabajo.
Siempre suyo,
Luciano Bertagnolio s.j.
MISIONEROS COMBONIANOS
Cuernavaca, Morelos, México
30Giorni será de gran ayuda para mantenerme informado sobre los hechos de la Iglesia y del mundo
Cuernavaca, viernes 12 de mayo de 2006
Estimadísimo senador Giulio Andreotti:
He recibido estos días dos números (enero-febrero y marzo) de la revista 30Giorni dirigida por usted. He leído enseguida y con sumo interés algunos artículos de la revista y me entero con gusto de que va a seguir usted mandándomela de regalo. Gracias. Será de gran ayuda para mantenerme informado sobre los hechos de la Iglesia y del mundo.
Cordialmente,
padre Domingo Zugliani, comboniano