El correo del Director
CARTAS DESDE LOS MONASTERIOS
TRAPENSES DEL MONASTERIO GETSEMANÍ
Dannenfels, Alemania
Nos complace que se hable de Oriente Medio y de China
Dannenfels, 15 de diciembre de 2007
Estimado señor senador:
Queremos volver a darle las gracias de todo corazón por el envío de la revista 30Tage, que leemos con extremo placer. Apreciamos la vasta riqueza de temas tratados y nos complace que se hable de los cristianos de Oriente Medio y China.
Además es interesante comprender los acontecimientos de la Iglesia y del mundo desde un punto de vista italiano y conocer más de cerca personalidades como la de Antonio Rosmini, por ejemplo.
Con gozo les aseguramos a usted y a sus colaboradores nuestra oración y le deseamos una feliz Navidad y un próspero año nuevo.
Un gran saludo de las trapenses de Donnersberg.
Sor Magdalena König, ocso
AGUSTINAS RECOLETAS DEL MONASTERIo DE SANTA MARÍA MAGDALENA
Baeza, España
Quien reza se salva para repartirlo entre nuestros paisanos
Baeza, 22 de diciembre de 2007
Muy estimado D. Giulio:
Hace ya un año que estamos recibiendo su inestimable revista 30Días y quiero manifestarle en nombre de toda la Comunidad nuestro agradecimiento por enviárnosla gratuitamente. Su contenido siempre resulta muy interesante porque va reflejando la actualidad de la Iglesia, su formato impecable y seguramente muy costoso. Su lectura tan amena nos acerca, también, a hechos ya pasados, contados y comentados con respeto y veracidad, como relatado de viva voz por quien lo ha vivido en profundidad y ha puesto la vida en ello.
Su revista, D. Giulio nos es muy querida y así mismo lo es usted y el equipo que comparte con usted sus afanes por realizar este trabajo informativo como especialistas de la comunicación desde la vivencia de su fe católica. Nuestro agradecimiento se hace oración, especialmente por usted.
Queremos pedirle nos envíe contra reembolso 40 ejemplares del libro Quien reza se salva para repartirlo entre nuestros paisanos, les ayudará a recordar las oraciones que aprendieron de niños y que muchos han olvidado. Gracias, también, por esta magnifica iniciativa de ofrecer este material tan básico en el conocimiento y vivencia de nuestra fe. Poniendo cada uno nuestro granito de arena acercaremos a nuestros hermanos a encontrarse con Cristo.
En estos días tan entrañables para los cristianos en los que conmemoramos el nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, le deseamos a usted y a todo su equipo unas Felices Navidades y un venturoso Año Nuevo lleno de paz, salud, alegría, y abundantes frutos en su trabajo informativo para mayor gloria de Dios. Cuente siempre con nuestras oraciones.
Atentamente.
Sor Vega María López de Davalillo, oar, priora
MISIONERAS DE LA CARIDAD
Antananarivo, Madagascar
Su revista nos ayuda a abrirnos a la Iglesia y al mundo
Antananarivo, 25 de diciembre de 2007
Amable senador:
Ya hace meses que recibimos su hermosa revista. Aquí en Madagascar somos unas veintidós misioneras de la Caridad, divididas en cuatro comunidades (dos en la capital, Antananarivo, otra en Antsirabé, en el altiplano, y otra cerca del mar, en Mahajunga) que asisten con amor y premura a los más pobres de los pobres de este hermosísimo país, pero tan pobre y tan necesitado de ayuda.
Las hermanas, todas de países distintos, podemos hablar algo en malgache y en francés con nuestra gente, pero tenemos gran deseo de recibir noticias en inglés, la lengua de nuestra comunidad. Por ello todas nosotras apreciamos y leemos con gusto su revista, que nos ayuda a abrirnos a la Iglesia y al mundo.
Le expresamos nuestro agradecimiento con nuestras oraciones por usted y por todos sus colaboradores.
Reciba nuestros deseos de una Feliz Navidad y un Año nuevo repleto de gracias.
Que Dios le bendiga,
las misioneras de la Caridad
CLARISAS DEL MONASTERIO SAINT FRANÇOIS D’ASSISE
Musambira (Kigali), Ruanda
Con Qui prie sauve son âme cada una de nosotras tiene su catecismo
Musambira, 16 de enero de 2008
Señor director:
Que el Señor le otorgue su paz.
Acabamos de recibir el número de octubre de 30Jours. Gracias de todo corazón por su fidelidad a la hora de enviarnos esta revista tan rica.
Leyéndola nos ha sorprendido ver nuestra tardía carta de Pascua, ¡que se había quedado en Bolonia!
También sus pequeños recuerdos de los sumos pontífices nos conmueven. Mediante ellos vemos bien que es usted un hombre de Dios, con su familia, y le damos gloria a Él, que en este mundo que parece ignorarle sabe encontrar amigos y adoradores.
Hemos tardado en darle las gracias por el pequeño catecismo –Qui prie sauve son âme–, que nos llegó muy pronto. ¡Ahora cada una de nosotras tiene su catecismo! Es un lujo para estas pobres monjas, en un país pobre, pero la cosa nos gusta, porque gracias a su generosidad hay para todos quienes se acercan a nuestro monasterio en busca del Señor.
Tenga por segura nuestra oración por usted, por su familia y por 30Jours, tan conocida y apreciada por todos.
Las clarisas de Musambira
CLARISAS DEL MONASTERIO DE LA PORZIUNCOLADEL SANTÍSIMO SACRAMENTO
Hong Kong, China
Gracias también por el librito Who prays is saved
Hong Kong, 26 de febrero de 2008
¡Paz!
Saludos de paz y amor desde nuestro pequeño monasterio situado en una de las colinas de la isla de Lamma en Hong Kong. Deseamos expresarle nuestra inmensa gratitud por su generosidad al regalarnos el abono mensual a 30Days. Gracias también por el librito Who prays is saved. Que el Señor le recompense. En nuestra pequeña capilla hacemos la adoración perpetua del Santísimo Sacramento y allí colocamos siempre la revista para los feligreses que vienen a adorar y rezar. Así también ellos se benefician de su regalo.
Nuestra comunidad le asegura oraciones por usted, su familia y su actual trabajo en la Iglesia.
Que siempre encuentre fuerzas en su Espíritu.
En san Francisco y en santa Clara,
sor Mary Anne, osc, y las clarisas de Hong Kong
CARMELITAS DEL MONASTERIO DE NOTRE DAME
Binh Trieu, Vietnam
Un gracias desde Extremo Oriente
Binh Trieu, 28 de febrero de 2008
Querido señor senador:
Desde Extremo Oriente, las monjas del Carmelo de Notre Dame en Binh Trieu, situado en el sur de Vietnam, le saludamos calurosamente y le damos las gracias de todo corazón por el envío gratuito de su revista, que nos permite mantenernos informadas de la situación actual de la Iglesia universal, nos ha ofrecido la posibilidad de participar en el aniversario de los ochenta años del Santo Padre, y nos permite saber muchas noticias sobre los sufrimientos del mundo. Todo ello ofrece alimento necesario a nuestra vida contemplativa y acrecienta nuestra responsabilidad de rezar por las necesidades de la Iglesia.
Pese a estar tan lejos, a través de usted participamos en la vida de la Iglesia universal. En efecto, donde haya dificultades para la Iglesia y el mundo, estaremos presentes con nuestras oraciones.
En nombre de toda mi comunidad, quisiera enviarle mis más sinceros buenos deseos a usted y a sus colaboradores. Que su revista siga rindiendo un servicio precioso a Cristo y a su Iglesia.
Sor Marie Thérèse Consolata, ocd
Dannenfels, Alemania
Nos complace que se hable de Oriente Medio y de China
Dannenfels, 15 de diciembre de 2007
Estimado señor senador:
Queremos volver a darle las gracias de todo corazón por el envío de la revista 30Tage, que leemos con extremo placer. Apreciamos la vasta riqueza de temas tratados y nos complace que se hable de los cristianos de Oriente Medio y China.
Además es interesante comprender los acontecimientos de la Iglesia y del mundo desde un punto de vista italiano y conocer más de cerca personalidades como la de Antonio Rosmini, por ejemplo.
Con gozo les aseguramos a usted y a sus colaboradores nuestra oración y le deseamos una feliz Navidad y un próspero año nuevo.
Un gran saludo de las trapenses de Donnersberg.
Sor Magdalena König, ocso
AGUSTINAS RECOLETAS DEL MONASTERIo DE SANTA MARÍA MAGDALENA
Baeza, España
Quien reza se salva para repartirlo entre nuestros paisanos
Baeza, 22 de diciembre de 2007
Muy estimado D. Giulio:
Hace ya un año que estamos recibiendo su inestimable revista 30Días y quiero manifestarle en nombre de toda la Comunidad nuestro agradecimiento por enviárnosla gratuitamente. Su contenido siempre resulta muy interesante porque va reflejando la actualidad de la Iglesia, su formato impecable y seguramente muy costoso. Su lectura tan amena nos acerca, también, a hechos ya pasados, contados y comentados con respeto y veracidad, como relatado de viva voz por quien lo ha vivido en profundidad y ha puesto la vida en ello.
Su revista, D. Giulio nos es muy querida y así mismo lo es usted y el equipo que comparte con usted sus afanes por realizar este trabajo informativo como especialistas de la comunicación desde la vivencia de su fe católica. Nuestro agradecimiento se hace oración, especialmente por usted.
Queremos pedirle nos envíe contra reembolso 40 ejemplares del libro Quien reza se salva para repartirlo entre nuestros paisanos, les ayudará a recordar las oraciones que aprendieron de niños y que muchos han olvidado. Gracias, también, por esta magnifica iniciativa de ofrecer este material tan básico en el conocimiento y vivencia de nuestra fe. Poniendo cada uno nuestro granito de arena acercaremos a nuestros hermanos a encontrarse con Cristo.
En estos días tan entrañables para los cristianos en los que conmemoramos el nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, le deseamos a usted y a todo su equipo unas Felices Navidades y un venturoso Año Nuevo lleno de paz, salud, alegría, y abundantes frutos en su trabajo informativo para mayor gloria de Dios. Cuente siempre con nuestras oraciones.
Atentamente.
Sor Vega María López de Davalillo, oar, priora
MISIONERAS DE LA CARIDAD
Antananarivo, Madagascar
Su revista nos ayuda a abrirnos a la Iglesia y al mundo
Antananarivo, 25 de diciembre de 2007
Amable senador:
Ya hace meses que recibimos su hermosa revista. Aquí en Madagascar somos unas veintidós misioneras de la Caridad, divididas en cuatro comunidades (dos en la capital, Antananarivo, otra en Antsirabé, en el altiplano, y otra cerca del mar, en Mahajunga) que asisten con amor y premura a los más pobres de los pobres de este hermosísimo país, pero tan pobre y tan necesitado de ayuda.
Las hermanas, todas de países distintos, podemos hablar algo en malgache y en francés con nuestra gente, pero tenemos gran deseo de recibir noticias en inglés, la lengua de nuestra comunidad. Por ello todas nosotras apreciamos y leemos con gusto su revista, que nos ayuda a abrirnos a la Iglesia y al mundo.
Le expresamos nuestro agradecimiento con nuestras oraciones por usted y por todos sus colaboradores.
Reciba nuestros deseos de una Feliz Navidad y un Año nuevo repleto de gracias.
Que Dios le bendiga,
las misioneras de la Caridad
CLARISAS DEL MONASTERIO SAINT FRANÇOIS D’ASSISE
Musambira (Kigali), Ruanda
Con Qui prie sauve son âme cada una de nosotras tiene su catecismo
Musambira, 16 de enero de 2008
Señor director:
Que el Señor le otorgue su paz.
Acabamos de recibir el número de octubre de 30Jours. Gracias de todo corazón por su fidelidad a la hora de enviarnos esta revista tan rica.
Leyéndola nos ha sorprendido ver nuestra tardía carta de Pascua, ¡que se había quedado en Bolonia!
También sus pequeños recuerdos de los sumos pontífices nos conmueven. Mediante ellos vemos bien que es usted un hombre de Dios, con su familia, y le damos gloria a Él, que en este mundo que parece ignorarle sabe encontrar amigos y adoradores.
Hemos tardado en darle las gracias por el pequeño catecismo –Qui prie sauve son âme–, que nos llegó muy pronto. ¡Ahora cada una de nosotras tiene su catecismo! Es un lujo para estas pobres monjas, en un país pobre, pero la cosa nos gusta, porque gracias a su generosidad hay para todos quienes se acercan a nuestro monasterio en busca del Señor.
Tenga por segura nuestra oración por usted, por su familia y por 30Jours, tan conocida y apreciada por todos.
Las clarisas de Musambira
CLARISAS DEL MONASTERIO DE LA PORZIUNCOLADEL SANTÍSIMO SACRAMENTO
Hong Kong, China
Gracias también por el librito Who prays is saved
Hong Kong, 26 de febrero de 2008
¡Paz!
Saludos de paz y amor desde nuestro pequeño monasterio situado en una de las colinas de la isla de Lamma en Hong Kong. Deseamos expresarle nuestra inmensa gratitud por su generosidad al regalarnos el abono mensual a 30Days. Gracias también por el librito Who prays is saved. Que el Señor le recompense. En nuestra pequeña capilla hacemos la adoración perpetua del Santísimo Sacramento y allí colocamos siempre la revista para los feligreses que vienen a adorar y rezar. Así también ellos se benefician de su regalo.
Nuestra comunidad le asegura oraciones por usted, su familia y su actual trabajo en la Iglesia.
Que siempre encuentre fuerzas en su Espíritu.
En san Francisco y en santa Clara,
sor Mary Anne, osc, y las clarisas de Hong Kong
CARMELITAS DEL MONASTERIO DE NOTRE DAME
Binh Trieu, Vietnam
Un gracias desde Extremo Oriente
Binh Trieu, 28 de febrero de 2008
Querido señor senador:
Desde Extremo Oriente, las monjas del Carmelo de Notre Dame en Binh Trieu, situado en el sur de Vietnam, le saludamos calurosamente y le damos las gracias de todo corazón por el envío gratuito de su revista, que nos permite mantenernos informadas de la situación actual de la Iglesia universal, nos ha ofrecido la posibilidad de participar en el aniversario de los ochenta años del Santo Padre, y nos permite saber muchas noticias sobre los sufrimientos del mundo. Todo ello ofrece alimento necesario a nuestra vida contemplativa y acrecienta nuestra responsabilidad de rezar por las necesidades de la Iglesia.
Pese a estar tan lejos, a través de usted participamos en la vida de la Iglesia universal. En efecto, donde haya dificultades para la Iglesia y el mundo, estaremos presentes con nuestras oraciones.
En nombre de toda mi comunidad, quisiera enviarle mis más sinceros buenos deseos a usted y a sus colaboradores. Que su revista siga rindiendo un servicio precioso a Cristo y a su Iglesia.
Sor Marie Thérèse Consolata, ocd
Lectura espiritual/16
Sin remontarnos demasiado en el tiempo y sin pretender
desentrañar en pocas líneas la historia bastante compleja de
los llamados cánones de Orange, comenzaremos diciendo que en el
sureste de la actual Francia se desarrolló en el primer cuarto del
siglo VI una polémica en la que tanto los escritos de san
Agustín, como sobre todo la doctrina de la gracia –que desde
siempre formaba parte del depósito apostólico y había
sido definida en líneas generales durante el siglo anterior gracias
precisamente a Agustín–, dieron lugar a tomas de postura en
las que resurgía la antigua huella pelagiana.
Esta polémica, en la que tomaron parte numerosos monjes y obispos, no sólo de la Galia, sino también africanos que se habían refugiado en el continente europeo a causa de las persecuciones de los vándalos, determinó la convocación de un concilio en Valence del que se conservan diecinueve capítulos que de alguna manera tienen una impronta pelagiana.
Sean estos anteriores o no a los cánones de Orange, a san Cesáreo, el prestigioso obispo de Arles que sobre la polémica apeló a Roma, le llegó desde esta ciudad, donde reinaba entonces el papa Félix III (526-530), un florilegio de textos agustinianos que él mismo presentará en el concilio de Orange el 3 de julio del 529 para que lo firmen trece obispos de su provincia eclesiástica. Es el llamado Arausicanum II, del nombre latino de la ciudad de Orange –no distante de Aviñón– donde ya se había celebrado una reunión conciliar casi un siglo antes (441) bajo la presidencia de san Hilario de Arles.
El texto está formado por una introducción, seguida por ocho cánones, que comienzan todos con la fórmula ritual «Si quis dixerit…», y por otras dieciséis sentencias agustinianas, recogidas por san Próspero de Aquitania (390-463) quizás durante el tiempo que estuvo en Roma junto al papa san León Magno. La conclusión es un escrito recapitulativo, al final del cual encuentran maravillosamente lugar las figuras evangélicas del buen ladrón, del centurión Cornelio y de Zaqueo, como testimonio de que «aquella tan maravillosa fe no les vino de la naturaleza, sino que fue don de la liberalidad divina» («illa tam admirabilis fides non fuit de natura sed divinae largitionis donum»).
En enero del 531, un año y medio después del II Concilio de Orange, el papa Bonifacio II (530-532), el sucesor de Félix III que tuvo dificultades para tomar posesión de la cátedra romana, aprobará con una carta todo lo que se había establecido allí. Bonifacio II, que había sido archidiácono del papa Félix III, recuerda en dicha carta que tuvo que hacer personalmente de intermediario cuando las decisiones del II Concilio de Orange llegaron a Roma. Se alegra del sensus fidei católico de Cesáreo y de sus obispos sufragáneos, porque han confesado que la fe, por la que creemos en Jesucristo, se nos da en virtud de una gracia preveniente y que no existe ningún bien que podamos querer, comenzar y llevar a cabo sin la ayuda de la gracia, como se lee en el Evangelio de san Juan 15, 5, citado en el número 24 de Orange: «Yo soy la vid, vosotros los sarmientos. El que permanece en mí como yo en él, ese da mucho fruto, porque sin mí no podéis hacer nada».
Publicamos la introducción del texto de Orange y el comienzo de la carta con la que Bonifacio II confirmó las decisiones de aquella pequeña asamblea de obispos como expresión de la fe de la Iglesia.
Concilio de Orange del 529
«Nos ha parecido justo y razonable, según la admonición y autoridad de la Sede Apostólica...»
Prooemium
[...] Pervenit ad nos, esse aliquos, qui de gratia et libero arbitrio per simplicitatem minus caute et non secundum fidei catholicae regulam sentire velint. Unde id nobis, secundum admonitionem et auctoritatem Sedis Apostolicae, iustum ac rationabile visum, ut pauca capitula ab Apostolica nobis Sede transmissa, quae ab antiquis Patribus de sanctarum Scripturarum voluminibus in hac praecipue causa collecta sunt, ad docendos eos, qui aliter quam oportet sentiunt, ab omnibus observanda et manibus nostris subscribere deberemus [...] (Denzinger 370).
Introducción
[…] Nos ha llegado noticia de que hay algunos que afirman, por ingenuidad, opiniones incautas sobre la gracia y el libre albedrío, y no conformes a la regla de la fe católica. Por tanto, nos ha parecido justo y razonable, según la admonición y autoridad de la Sede Apostólica, que debíamos presentar para que sean por todos observados, y firmar de nuestras manos unos pocos capítulos que nos han sido trasmitidos por la Sede Apostólica, que fueron recogidos por los santos Padres de los libros de las Sagradas Escrituras para esta causa principalmente, a fin de enseñar a aquellos que sienten de modo distinto a como deben. [...]
Dilectissimo fratri Caesario Bonefatius.
[...] Indicas enim, quod aliqui episcopi Galliarum, cum cetera iam bona ex Dei acquieverint gratia provenire, fidem tantum, qua in Christo credimus, naturae esse velint, non gratiae; et hominibus ex Adam, quod dici nefas est, in libero arbitrio remansisse, non etiam nunc in singulis misericordiae divinae largitate conferri; postulans, ut pro ambiguitate tollenda, confessionem vestram, qua vos e diverso fidem rectam in Christo totiusque bonae voluntatis initium iuxta catholicam veritatem per praevenientem Dei gratiam singulorum definitis sensibus inspirari, auctoritate Sedis Apostolicae firmaremus.
2. Atque ideo, cum de hac re multi Patres, et prae ceteris beatae recordationis Augustinus episcopus, sed et maiores nostri Apostolicae Sedis antistites, ita ratione probentur disseruisse latissima, ut nulli ulterius deberet esse ambiguum, fidem quoque nobis ipsam venire de gratia, supersedendum duximus responsione multiplici, maxime cum secundum eas, quas ex Apostolo direxisti sententias, quibus dicit: «Misericordiam consecutus sum, ut fidelis essem», et alibi: «Vobis datum est pro Christo, non solum ut in eo credatis, verum etiam ut pro eo patiamini», evidenter appareat fidem, qua in Christo credimus, sicut et omnia bona, singulis hominibus ex dono supernae venire gratiae, non ex humanae potestate naturae.
[El texto latino es el de la edición crítica de los Concilia Galliae , 511-695, preparado por Ch. de Clercq (Corpus Christianorum series latina 148A, 66-69). La traducción es nuestra].
Bonifacio al amadísimo hermano Cesáreo.
[...] Nos haces saber que algunos obispos de la Galia, si bien aceptan que los demás bienes provienen de la gracia de Dios, pretenden que la fe, por la que creemos en Cristo, pertenezca a la naturaleza y no a la gracia; y, cosa insostenible, que permaneció en la disposición del libre albedrío de los hombres desde Adán, y no que se confiere también ahora a cada uno por la largueza de la misericordia divina. Para eliminar toda ambigüedad nos pides que confirmemos con la autoridad de la Sede apostólica vuestra profesión de fe con la que, por el contrario, vosotros definís, conforme al dogma católico, que la recta fe en Cristo y el comienzo de toda buena voluntad es inspirado en las facultades propias de cada uno por la gracia previniente de Dios.
Mas como quiera que acerca de este asunto han disertado muchos Padres y más que nadie el obispo Agustín, de feliz memoria, y nuestros predecesores en la Sede Apostólica, con tan amplia y probada razón que a nadie debía en adelante serle dudoso que también la fe nos viene de la gracia; hemos creído que no es menester muy larga respuesta; sobre todo cuando, según las sentencias que alegas del Apóstol: “He conseguido misericordia para ser fiel”, y en otra parte: “A vosotros se os ha dado, por Cristo, no sólo que creáis en Él, sino también que padezcáis por Él”, aparece evidentemente que la fe, por la que creemos en Cristo, así como también todos los bienes, nos vienen a cada uno de los hombres, por don de la gracia divina, no por poder de la naturaleza humana. [...]
Esta polémica, en la que tomaron parte numerosos monjes y obispos, no sólo de la Galia, sino también africanos que se habían refugiado en el continente europeo a causa de las persecuciones de los vándalos, determinó la convocación de un concilio en Valence del que se conservan diecinueve capítulos que de alguna manera tienen una impronta pelagiana.
Sean estos anteriores o no a los cánones de Orange, a san Cesáreo, el prestigioso obispo de Arles que sobre la polémica apeló a Roma, le llegó desde esta ciudad, donde reinaba entonces el papa Félix III (526-530), un florilegio de textos agustinianos que él mismo presentará en el concilio de Orange el 3 de julio del 529 para que lo firmen trece obispos de su provincia eclesiástica. Es el llamado Arausicanum II, del nombre latino de la ciudad de Orange –no distante de Aviñón– donde ya se había celebrado una reunión conciliar casi un siglo antes (441) bajo la presidencia de san Hilario de Arles.
El texto está formado por una introducción, seguida por ocho cánones, que comienzan todos con la fórmula ritual «Si quis dixerit…», y por otras dieciséis sentencias agustinianas, recogidas por san Próspero de Aquitania (390-463) quizás durante el tiempo que estuvo en Roma junto al papa san León Magno. La conclusión es un escrito recapitulativo, al final del cual encuentran maravillosamente lugar las figuras evangélicas del buen ladrón, del centurión Cornelio y de Zaqueo, como testimonio de que «aquella tan maravillosa fe no les vino de la naturaleza, sino que fue don de la liberalidad divina» («illa tam admirabilis fides non fuit de natura sed divinae largitionis donum»).
En enero del 531, un año y medio después del II Concilio de Orange, el papa Bonifacio II (530-532), el sucesor de Félix III que tuvo dificultades para tomar posesión de la cátedra romana, aprobará con una carta todo lo que se había establecido allí. Bonifacio II, que había sido archidiácono del papa Félix III, recuerda en dicha carta que tuvo que hacer personalmente de intermediario cuando las decisiones del II Concilio de Orange llegaron a Roma. Se alegra del sensus fidei católico de Cesáreo y de sus obispos sufragáneos, porque han confesado que la fe, por la que creemos en Jesucristo, se nos da en virtud de una gracia preveniente y que no existe ningún bien que podamos querer, comenzar y llevar a cabo sin la ayuda de la gracia, como se lee en el Evangelio de san Juan 15, 5, citado en el número 24 de Orange: «Yo soy la vid, vosotros los sarmientos. El que permanece en mí como yo en él, ese da mucho fruto, porque sin mí no podéis hacer nada».
Publicamos la introducción del texto de Orange y el comienzo de la carta con la que Bonifacio II confirmó las decisiones de aquella pequeña asamblea de obispos como expresión de la fe de la Iglesia.
Concilio de Orange del 529
«Nos ha parecido justo y razonable, según la admonición y autoridad de la Sede Apostólica...»
Prooemium
[...] Pervenit ad nos, esse aliquos, qui de gratia et libero arbitrio per simplicitatem minus caute et non secundum fidei catholicae regulam sentire velint. Unde id nobis, secundum admonitionem et auctoritatem Sedis Apostolicae, iustum ac rationabile visum, ut pauca capitula ab Apostolica nobis Sede transmissa, quae ab antiquis Patribus de sanctarum Scripturarum voluminibus in hac praecipue causa collecta sunt, ad docendos eos, qui aliter quam oportet sentiunt, ab omnibus observanda et manibus nostris subscribere deberemus [...] (Denzinger 370).
Introducción
[…] Nos ha llegado noticia de que hay algunos que afirman, por ingenuidad, opiniones incautas sobre la gracia y el libre albedrío, y no conformes a la regla de la fe católica. Por tanto, nos ha parecido justo y razonable, según la admonición y autoridad de la Sede Apostólica, que debíamos presentar para que sean por todos observados, y firmar de nuestras manos unos pocos capítulos que nos han sido trasmitidos por la Sede Apostólica, que fueron recogidos por los santos Padres de los libros de las Sagradas Escrituras para esta causa principalmente, a fin de enseñar a aquellos que sienten de modo distinto a como deben. [...]
Dilectissimo fratri Caesario Bonefatius.
[...] Indicas enim, quod aliqui episcopi Galliarum, cum cetera iam bona ex Dei acquieverint gratia provenire, fidem tantum, qua in Christo credimus, naturae esse velint, non gratiae; et hominibus ex Adam, quod dici nefas est, in libero arbitrio remansisse, non etiam nunc in singulis misericordiae divinae largitate conferri; postulans, ut pro ambiguitate tollenda, confessionem vestram, qua vos e diverso fidem rectam in Christo totiusque bonae voluntatis initium iuxta catholicam veritatem per praevenientem Dei gratiam singulorum definitis sensibus inspirari, auctoritate Sedis Apostolicae firmaremus.
2. Atque ideo, cum de hac re multi Patres, et prae ceteris beatae recordationis Augustinus episcopus, sed et maiores nostri Apostolicae Sedis antistites, ita ratione probentur disseruisse latissima, ut nulli ulterius deberet esse ambiguum, fidem quoque nobis ipsam venire de gratia, supersedendum duximus responsione multiplici, maxime cum secundum eas, quas ex Apostolo direxisti sententias, quibus dicit: «Misericordiam consecutus sum, ut fidelis essem», et alibi: «Vobis datum est pro Christo, non solum ut in eo credatis, verum etiam ut pro eo patiamini», evidenter appareat fidem, qua in Christo credimus, sicut et omnia bona, singulis hominibus ex dono supernae venire gratiae, non ex humanae potestate naturae.
[El texto latino es el de la edición crítica de los Concilia Galliae , 511-695, preparado por Ch. de Clercq (Corpus Christianorum series latina 148A, 66-69). La traducción es nuestra].
Bonifacio al amadísimo hermano Cesáreo.
[...] Nos haces saber que algunos obispos de la Galia, si bien aceptan que los demás bienes provienen de la gracia de Dios, pretenden que la fe, por la que creemos en Cristo, pertenezca a la naturaleza y no a la gracia; y, cosa insostenible, que permaneció en la disposición del libre albedrío de los hombres desde Adán, y no que se confiere también ahora a cada uno por la largueza de la misericordia divina. Para eliminar toda ambigüedad nos pides que confirmemos con la autoridad de la Sede apostólica vuestra profesión de fe con la que, por el contrario, vosotros definís, conforme al dogma católico, que la recta fe en Cristo y el comienzo de toda buena voluntad es inspirado en las facultades propias de cada uno por la gracia previniente de Dios.
Mas como quiera que acerca de este asunto han disertado muchos Padres y más que nadie el obispo Agustín, de feliz memoria, y nuestros predecesores en la Sede Apostólica, con tan amplia y probada razón que a nadie debía en adelante serle dudoso que también la fe nos viene de la gracia; hemos creído que no es menester muy larga respuesta; sobre todo cuando, según las sentencias que alegas del Apóstol: “He conseguido misericordia para ser fiel”, y en otra parte: “A vosotros se os ha dado, por Cristo, no sólo que creáis en Él, sino también que padezcáis por Él”, aparece evidentemente que la fe, por la que creemos en Cristo, así como también todos los bienes, nos vienen a cada uno de los hombres, por don de la gracia divina, no por poder de la naturaleza humana. [...]
CARTAS DESDE LAS MISIONES
MISIONEROS SALESIANOS
Macao, República Popular China
30Giorni me trae una bocanada de aire puro porque está por la Iglesia
Macao, 13 de enero de 2008
Querido señor senador:
He recibido algunos números de 30Giorni, que usted dirige. Se lo agradezco mucho. 30Giorni me trae una bocanada de aire puro porque está por la Iglesia.
Que el Señor le recompense el bien que hace. Rezo para que Jesús y la Virgen le colmen de bendiciones a usted y a su obra.
Padre Ernesto Rescalli, sdb
MISIONEROS ROSMINIANOS
Mtindiro, Tanzania
Muchas gracias por la suscripción
Mtindiro, 3 de diciembre de 2007
Querida redacción:
Soy un rosminiano (italiano) misionero en Tanzania desde 1970. No sé quién les ha dado mi dirección, pero a buena cuenta les agradezco que me hayan enviado la revista. Se lo agradecería aún más si me la enviasen en la edición italiana. Es verdad que sé el inglés, pero el italiano… es mi lengua materna. Muchas gracias por la suscripción de un año (y más, espero) que me han concedido con la excusa… de la beatificación de Rosmini, que se la ha merecido plenamente después de todos las angustias que padeció. Gracias de nuevo. Felicidades y buen trabajo.
Con estima
Nazzareno Natale
PARROQUIA SAN PEDRO APÓSTOL
Huacaybamba, Huánuco, Perú
30Giorni es una gran ayuda para poder mantenerse en sintonía con la Iglesia
Huánuco, 28 de enero de 2008
Muy apreciado Dr. Giulio Andreotti, director de la revista 30Giorni:
Por intermedio de la presente le hago llegar mis cordiales saludos y mis mejores deseos por difundir el mensaje del Señor Jesucristo y del Santo Padre, con las noticias de actualidad de la Iglesia.
Me ha llamado mucho la atención los artículos que contiene vuestra revista; pero lamentablemente fue de paso en la casa de un amigo obispo, entonces cuando le pregunté a él me dijo que les escribiera y seguro puedo merecer este subsidio de mucha importancia para la actualización y formación de un sacerdote.
Soy sacerdote en una parroquia al interior del Perú en el corazón de la cordillera de los Andes, muy lejano de la capital del Perú y de otras grandes ciudades y no contamos con ningún tipo de información por la distancia; y esta parroquia, por la subversión terrorista que azotó muy duro, no contó con la asistencia de los sacerdotes. Y ahora, desde hace algunos años, tenemos la presencia de la Iglesia, en donde mi misión es sobre todo acompañar a los fieles con muchas heridas en el corazón y además de mucha pobreza material.
Tal vez lo breve que he descrito no dice mucho de esta situación, por eso veo como una gran ayuda para poder mantenerse en sintonía con la Iglesia, ser merecedor de esta prestigiosa revista. Tal vez mi única contribución sería a través de la celebración de la intención de las santas misas que ustedes me indicaran.
Unidos en oración me despido en nombre del Señor, esperando su amable respuesta.
P. Filemón Guzmán Santiago
MISIONEROS SALESIANOS
Poipet, Camboya
Siempre agradecido y feliz de recibir su revista
Poipet, 5 de enero de 2008
Querida redacción de 30Giorni:
Recibo en regalo su revista desde hace más de un año. Se lo agradezco sinceramente. No sé aún por cuánto tiempo podré beneficiarme, hasta que sea posible, siempre estaré agradecido y más que feliz de recibirla.
Don Walter Brigolin
DIÓCESIS DE ANGRA
Angra do Heroísmo, Portugal
Gracias por el cortés y regular envío de 30Giorni
Angra do Heroísmo, 20 de diciembre de 2007
Excelentísimo señor director de 30Giorni:
Al acercarse el final de otro año deseo, en nombre de su excelencia reverendísima el señor obispo de Angra y de la curia diocesana de las Azores, darle las gracias por el cortés y regular envío de la publicación que su excelencia dirige magistralmente y que nos honra mucho.
Expresamos también nuestro reconocimiento y nuestra estima, en la esperanza de seguir beneficiando de su presencia a través de este medio de comunicación social.
Para terminar, acepte las felicitaciones de una santa Navidad de Jesús y de un año pleno de sus bendiciones.
Padre Hélder Manuel Fonseca Mendes,
vicario general
Macao, República Popular China
30Giorni me trae una bocanada de aire puro porque está por la Iglesia
Macao, 13 de enero de 2008
Querido señor senador:
He recibido algunos números de 30Giorni, que usted dirige. Se lo agradezco mucho. 30Giorni me trae una bocanada de aire puro porque está por la Iglesia.
Que el Señor le recompense el bien que hace. Rezo para que Jesús y la Virgen le colmen de bendiciones a usted y a su obra.
Padre Ernesto Rescalli, sdb
MISIONEROS ROSMINIANOS
Mtindiro, Tanzania
Muchas gracias por la suscripción
Mtindiro, 3 de diciembre de 2007
Querida redacción:
Soy un rosminiano (italiano) misionero en Tanzania desde 1970. No sé quién les ha dado mi dirección, pero a buena cuenta les agradezco que me hayan enviado la revista. Se lo agradecería aún más si me la enviasen en la edición italiana. Es verdad que sé el inglés, pero el italiano… es mi lengua materna. Muchas gracias por la suscripción de un año (y más, espero) que me han concedido con la excusa… de la beatificación de Rosmini, que se la ha merecido plenamente después de todos las angustias que padeció. Gracias de nuevo. Felicidades y buen trabajo.
Con estima
Nazzareno Natale
PARROQUIA SAN PEDRO APÓSTOL
Huacaybamba, Huánuco, Perú
30Giorni es una gran ayuda para poder mantenerse en sintonía con la Iglesia
Huánuco, 28 de enero de 2008
Muy apreciado Dr. Giulio Andreotti, director de la revista 30Giorni:
Por intermedio de la presente le hago llegar mis cordiales saludos y mis mejores deseos por difundir el mensaje del Señor Jesucristo y del Santo Padre, con las noticias de actualidad de la Iglesia.
Me ha llamado mucho la atención los artículos que contiene vuestra revista; pero lamentablemente fue de paso en la casa de un amigo obispo, entonces cuando le pregunté a él me dijo que les escribiera y seguro puedo merecer este subsidio de mucha importancia para la actualización y formación de un sacerdote.
Soy sacerdote en una parroquia al interior del Perú en el corazón de la cordillera de los Andes, muy lejano de la capital del Perú y de otras grandes ciudades y no contamos con ningún tipo de información por la distancia; y esta parroquia, por la subversión terrorista que azotó muy duro, no contó con la asistencia de los sacerdotes. Y ahora, desde hace algunos años, tenemos la presencia de la Iglesia, en donde mi misión es sobre todo acompañar a los fieles con muchas heridas en el corazón y además de mucha pobreza material.
Tal vez lo breve que he descrito no dice mucho de esta situación, por eso veo como una gran ayuda para poder mantenerse en sintonía con la Iglesia, ser merecedor de esta prestigiosa revista. Tal vez mi única contribución sería a través de la celebración de la intención de las santas misas que ustedes me indicaran.
Unidos en oración me despido en nombre del Señor, esperando su amable respuesta.
P. Filemón Guzmán Santiago
MISIONEROS SALESIANOS
Poipet, Camboya
Siempre agradecido y feliz de recibir su revista
Poipet, 5 de enero de 2008
Querida redacción de 30Giorni:
Recibo en regalo su revista desde hace más de un año. Se lo agradezco sinceramente. No sé aún por cuánto tiempo podré beneficiarme, hasta que sea posible, siempre estaré agradecido y más que feliz de recibirla.
Don Walter Brigolin
DIÓCESIS DE ANGRA
Angra do Heroísmo, Portugal
Gracias por el cortés y regular envío de 30Giorni
Angra do Heroísmo, 20 de diciembre de 2007
Excelentísimo señor director de 30Giorni:
Al acercarse el final de otro año deseo, en nombre de su excelencia reverendísima el señor obispo de Angra y de la curia diocesana de las Azores, darle las gracias por el cortés y regular envío de la publicación que su excelencia dirige magistralmente y que nos honra mucho.
Expresamos también nuestro reconocimiento y nuestra estima, en la esperanza de seguir beneficiando de su presencia a través de este medio de comunicación social.
Para terminar, acepte las felicitaciones de una santa Navidad de Jesús y de un año pleno de sus bendiciones.
Padre Hélder Manuel Fonseca Mendes,
vicario general