Breves
GAD LERNER
El judaísmo y la mezquita en Ground Zero

IMoisés recibe las tablas de la Ley/I, Marc Chagall

Pio X
Pío X: la eucaristía no es premio, sino medicina para la fragilidad humana
El 8 de agosto el historiador Gianpaolo Romanato firmó un artículo en L’Osservatore Romano, sobre los documentos del papa Pío X relativos a la comunión eucarística. Ofrecemos un fragmento: «Conviene recordar que una arraigada mentalidad de origen jansenista había disuadido a los cristianos de la práctica eucarística asidua, casi como si esta fuera el coronamiento del camino hacia la perfección cristiana, más que la senda para alcanzarla, “un premio y no una medicina para la fragilidad humana” escribirá el Papa. Con la intuición del gran pastor de almas que había sido y siguió siendo durante su pontificado, san Pío X truncó titubeos, temores y perplejidades, todavía bastante difundidos entre los teólogos, promoviendo y alentando, en cambio, con el decreto Tridentina synodus del 16 de julio de 1905, la práctica opuesta: la comunión frecuente, incluso diaria. Cinco años más tarde, con el decreto Quam singulari —de cuya publicación, como ya hemos recordado, el 8 de agosto pasado se celebró el centenario— completó todo el proyecto de reforma de la cura de almas prescribiendo la anticipación de la primera comunión de los niños alrededor de los siete años de edad, es decir, por usar sus palabras: «cuando el niño comienza a tener uso de razón”. Con estas dos medidas se superaba y se dejaba a un lado una cultura rigorista secular para volver a una praxis que ya estaba en vigor en los primeros siglos cristianos y sucesivamente corroboraron tanto el concilio Lateranense IV, en 1215, como los decretos del concilio de Trento […]. Pietro Gasparri, que en aquellos años trabajaba por orden del Papa en la codificación del derecho canónico, puso este decreto entre los actos “memorandi” del pontificado, y añadió: ”Dios quiera que se observe en todas partes”».
IGLESIA/2
Dickens y el imprevisible homenaje a san Carlos Borromeo
«¡Todo homenaje cristiano al santo que aquí descansa!». Es la exclamación del célebre escritor inglés Charles Dickens durante su visita a la Catedral de Milán, que continúa con las siguientes palabras: «Hay en el calendario muchos santos buenos y verdaderos; pero san Carlo Borromeo [en italiano en el texto dickensiano] [...] tiene “todo mi afecto”. Como médico caritativo para con los enfermos, como amigo munífico de los pobres, y esto no con espíritu de ciego fanatismo, sino como osado opositor de los enormes abusos de la (Iglesia papista), yo honro su memoria. Y no la honro poco, porque casi lo mata un sacerdote instigado por otros sacerdotes para que lo asesinara en el altar, como compensación por sus esfuerzos para reformar una cofradía de monjes falsos e hipócritas. ¡Que Dios proteja a todos los imitadores de san Carlos Borromeo como le protegió a él! Hasta en nuestros tiempos un papa reformador necesitaría un poco de protección». El homenaje de Dickens al arzobispo de Milán (contenido en Imágenes de Italia) fue citado por L’Osservatore Romano del pasado 12 de agosto en un artículo titulado: Imprevisible Dickens fascinado por el obispo milanés.
Cultura
Las perversiones de la economía y los sacrificios humanos
«La pregunta, sin embargo, sigue en pie, es el verdadero núcleo de la cuestión. Nos lo dice, en el New York Times del 21 de agosto, el premio Nobel Paul Krugman: “Los que dictan al mundo la política económica –banqueros, financieros, ministros, presuntos defensores de las grandes virtudes fiscales– se comportan como los sacerdotes de oscuros cultos antiguos, y piden, a cada giro, a cada acontecimiento que llaman “cambio”, sacrificios humanos, como para aplacar la ira de un Dios invisible”. Si no, se pregunta el premio Nobel de Economía en 2008, “¿cómo explicar que casi todo lo que estos sacerdotes imponen conlleva continuos reajustes de balance, desempleo que crece, Bolsa que cae, gente aturdida por nuevas renuncias –pérdida de la casa, de la escuela, del trabajo– que no traen frutos? Por esto, pregunto: ¿cuándo acabaremos de hacer sacrificios humanos al Dios de una élite de presuntos expertos que está arruinando el mundo y nos dedicaremos a sanear la economía?”. Hago mía la pregunta», escribía el periodista italiano Furio Colombo en el il Fatto Quotidiano del 29 de agosto de 2010.
SHIMON PERES
«A Su Santidad Benedicto XVI, el Pastor que busca conducirnos a los campos de las bendiciones y a los campos de la paz»
![Benedicto XVI y Shimon Peres [© Associated Press/La Presse]](/upload/articoli_immagini_interne/1289402542106.jpg)
Benedicto XVI y Shimon Peres [© Associated Press/La Presse]
DIONIGI TETTAMANZI
Newman y la Iglesia ambrosiana
![La beatificación de John Henry Newman [© Associated Press/La Presse]](/upload/articoli_immagini_interne/1289402644325.jpg)
La beatificación de John Henry Newman [© Associated Press/La Presse]